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Las mujeres de Guatemala asesinadas
Por la redacción de The New York Times - Guatemala, 22 de octubre de 2005

Durante los últimos cinco años, Guatemala ha sufrido una epidemia de horrendos asesinatos de mujeres, tan misteriosos como brutales.

Cotidianamente, mujeres jóvenes desaparecen en la ciudad de Guatemala, y sus cuerpos aparecen pocos días después en bolsas de basura o al aire libre. En muchos casos, sus caras y cuerpos ha sido mutilados, o han sido torturadas sexualmente o de otra manera. Algunos cuerpos tienen pintados mensajes, como “muerte a las perras”.

En Ciudad Juárez, México, cientos de asesinatos de este tipo han motivado condenas internacionales. Sin embargo, aparte de ser tema de informes de Amnistía Internacional y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, las muertes de guatemaltecas han tenido poca atención. Cuando menos mil mujeres han sido víctimas en los últimos cinco años, y solamente tres asesinos están en prisión. La policía ni siquiera investiga la gran mayoría de los casos.

Guatemala no tiene estadísticas confiables. Pero está claro que un patrón de este tipo de asesinatos se vio por primera vez en 2000, y las cifras reportadas han aumentado desde entonces. El año pasado fueron asesinadas 590 mujeres, y los casos han aumentado más espantosamente. Muchas mujeres fueron víctimas de la guerra de pandillas. Otras murieron a manos de sus esposos o novios. También hubo casos de estudiantes y de trabajadoras de tiendas, que no tenían vínculos con la delincuencia y simplemente desaparecieron - hasta que se sus cuerpos fueron encontrados.

Lo que tienen esas mujeres en común es que sus casos van a ningún lado. La mayoría de los familiares de las víctimas reportan que la respuesta de las autoridades es una falta de interés. La policía les asegura, por ejemplo, que una hija desaparecida se escapó con un novio. Cuando un cuerpo es encontrado, el crimen con frecuencia es desestimado con comentarios como que lavíctima habría sido integrante de una pandilla o una prostituta, o que habría sido asesinada por su pareja - como si éstas fueran justificaciones para no investigar.

Recientemente, Guatemala firmó varias convenciones internacionales cuyo objetivo es la protección de las mujeres, y abrió dependencias como la oficina del fiscal especial para crímenes cometidos contra mujeres. Pero el progreso está principalmente expresado en papel. Las leyes no ha sido reformadas, y no hay dinero para financiar nuevas oficinas. Guatemala es todavía un paísen el que un violador puede eludir cargos casándose con su víctima, y donde los casos de violencia doméstica sólo pueden ser perseguidos si la víctima puede mostrar magulladuras 10 días después del hecho. El acoso sexual no es delito.

Cuando tales actitudes anacrónicas hacia las mujeres prevalecen, es fácil para las autoridades justificarse sin actuar cuando son asesinadas mujeres jóvenes. Su inacción da una luz verde oficial a los asesinos de mujeres.

Editorial de The New York Times, 21 de octubre de 2005
Traducción por el Centro de Estudios de Guatemala


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