Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 2 - 2005

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

El techo antes que los cimientos
Por Oscar Clemente Marroquín - Guatemala, 10 de marzo de 2005
ocmarroq@lahora.com.gt

Hay un tácito reconocimiento de los grupos de poder en el país sobre el efecto negativo que el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos tendrá para algunos sectores y por lo tanto se habla de la necesidad de aprobar medidas que definen como compensadores sociales para minimizar el impacto adverso. Al respecto no hay debate y puede ser que lo haya sobre cuáles deben ser esas medidas, pero en forma unánime, Gobierno y oposición han dicho que el TLC tiene que tener un complemento contenido en un paquete de leyes protectoras de quienes puedan ser más afectados.

En Estados Unidos el Congreso se está tomando su tiempo para aprobar el Tratado y por lo tanto Guatemala tiene todavía tiempo, si hay voluntad política, para aprobar esas medidas antes de aprobar el TLC. A nadie se le ocurriría construir colocando el techo antes que los cimientos y paredes, pero eso es cabalmente lo que se le pide a la sociedad guatemalteca que acepte. Porque una vez puesto el techo, que sería el TLC, los chapuces que vengan después no tendrán el efecto deseado ni la función que de ellos se espera.

No comparto las posiciones de violencia que se han dado en el marco de la protesta, pero entiendo que si en algo puede encontrarse un común denominador es en la negociación sobre cuáles serían esos compensadores y cómo se pueden garantizar para el futuro. La clase política no puede pretender que el pueblo, luego de tanto engaño y desengaño, acepte que un papel simple suscrito por jefes de bancada pueda considerarse como compromiso suficiente para aceptar la precipitada aprobación del Tratado de Libre Comercio.

Resulta incomprensible la tendencia a hacer las cosas al revés. En cualquier país del mundo si se reconoce la necesidad de hacer ajustes a la estructura social y económica para compensar el efecto negativo que tendría un paso irreversible como la aprobación de un Tratado internacional, es obvio que primero se impulsarían esas medidas para que luego se pueda poner el techo al proceso mediante la aprobación legislativa del tratado con otro país. Fíjense cómo en el tema de los medicamentos genéricos nos torcieron el brazo porque los términos en que fue negociado el tratado (aún no suscrito) son distintos a los que planteó la reforma legal que pretendió abaratar la medicina para los guatemaltecos. Con ese ejemplo y precedente tendríamos que ser cuidadosos, tanto los que están a favor como los que están en contra del TLC, para que antes de la ratificación del Tratado en el Congreso, quedarán definidas las políticas internas de acomodo.

Puedo apostar doble contra sencillo que al aprobar aceleradamente la ratificación del Tratado de Libre Comercio, las medidas compensatorias pasarán a segundo plano y, en todo caso, serán totalmente distintas a las expectativas generadas entre la población. Y no es que uno sea mal pensado, sino simplemente que la experiencia demuestra cómo actúan las fuerzas políticas y los grupos de poder. Logrado el propósito de ratificar el TLC, lo demás saldrá sobrando o, si mucho, se hará un esfuerzo mínimo para taparle el ojo al macho. Por ello es que creo que si realmente tienen voluntad de compensar los efectos negativos que todos reconocen traerá el TLC, hay que hacerlo como cimiento del proceso antes de ponerle el techo.

Fuente: www.lahora.com.gt


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.