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A ver cómo les queda el ojo a nuestras autoridades
Por Oscar Clemente Marroquín - Guatemala, 22 de septiembre de 2005
ocmarroq@lahora.com.gt

En el paraíso de la economía capitalista y del libre mercado, Estados Unidos, un grupo de gobernadores que representan a los estados de Oregon, Wisconsin, Michigan, Illinois, Nuevo México, Iowa, Montana y Washington, le pidieron al presidente George Bush y a los líderes del Congreso que investiguen para determinar cuánto de especulación ha habido en el incremento de precios del combustible luego del huracán Katrina, porque a su juicio lo que hay es una maniobra de las petroleras para incrementar sus ganancias y lucrar con el sufrimiento de la gente.

Como en Guatemala hemos visto que también subieron los precios del combustible por efectos de Katrina, vale la pena conocer lo que reclaman esos gobernadores. La carta que enviaron públicamente cita el trabajo de investigación hecho en la Universidad de Wisconsin por el economista Don Nichols, quien encontró que Katrina no tiene que ver con el aumento de precio de la gasolina que llegó a ser escandaloso en ese país y, por supuesto, en el nuestro. El estudio del economista y profesor de la Universidad establece que para que los precios del combustible hubieran llegado al nivel de tres dólares por galón, el precio del crudo tendría que haber estado en $.95.00 el barril, lo cual nunca ocurrió y si bien alcanzó brevemente los setenta dólares, el promedio del precio ha estado en 65 dólares.

Los petroleros dicen que la capacidad de las refinerías ya estaba comprometida antes del huracán y que al paralizarse varias plantas el precio se disparó, pero el economista sostiene que es notable la falta de relación entre el precio de la gasolina y el valor del crudo en el mercado internacional.

En otras palabras, la tesis apunta a una maniobra especulativa mediante la cual, al conocerse la paralización de la explotación en varios pozos del Golfo de México, permitió a los petroleros subir el precio sin justificación económica, simplemente aprovechando el momento. Si la economía es una ciencia exacta, la escala de los precios tendría que responder no sólo a factores concretos relacionados con la oferta y la demanda sino a los costos efectivos de producción. El factor más importante en la producción de gasolina es, por supuesto, el valor del barril de crudo y por ello es que ha subido tanto el combustible en este año, porque la materia prima se ha encarecido. Pero si la matemática es correcta, y por supuesto que Nichols no llegó a profesor de la Universidad de Wisconsin por cuello o privilegios, el aumento operado tras el impacto de Katrina tiene que ver con una maniobra de especulación que aprovechó un momento especialmente emotivo. Los mismos petroleros se encargaron de generar una demanda adicional mediante la propagación de noticias alarmantes sobre escasez que nunca llegó a darse, pero que prepararon el terreno para que el consumidor aceptara sin chistar el aumento.

En Estados Unidos, paraíso capitalista en el que se pregona la libertad económica, también se habla de responsabilidad en el ejercicio de esa libertad y a pesar de que el Gobierno tiene hartos compromisos con la industria petrolera, existen al menos algunas autoridades a nivel local que se dan cuenta de lo que está pasando y ponen atención en lo que no es más que una burda maniobra. Y lo peor de todo es que se trata de una maniobra realizada con toda ventaja y alevosía, porque aprovechó un desastre natural para incrementar las ganancias de un sector que está sentado, literalmente, en un productivo pozo de petróleo.

Fuente: www.lahora.com.gt - 210905


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