Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 4 - 2007

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Los gobernantes no entienden...
Por Oscar Clemente Marroquín - Guatemala, 19 de abril de 2007
ocmarroq@lahora.com.gt

Cuando se ha hablado de generar una política de Estado que sustituya a la política de gobierno que es revisada y destruida cada cuatro años, siempre pienso que lo que en Guatemala no cambia son las mañas pese a las evidencias abrumadoras. Ahora estamos nuevamente en año electoral y vemos que por enésima vez los gobernantes se deciden a gastar los recursos públicos con criterio proselitista, descuidando la inversión social para privilegiar el clientelismo político y eso significa que este año no sólo será pobre en resultados para el Presidente, sino que el país ha de sufrir las consecuencias de mayor atraso en cuestiones cruciales como el desarrollo humano.

No es casual que avancemos tan poco, puesto que está demostrado que los gobiernos llegan a consumir el primer año en aprender cómo es eso de administrar la cosa pública y el último en derrochar los recursos en una absurda y siempre fallida intención de perpetuarse en el poder mediante la utilización de los recursos del Estado para hacer labores de proselitismo. Todos los gobiernos que hemos tenido destinan el presupuesto del último año a gastos que tienen una franca orientación electorera y a pesar de ello ninguno ha podido repetir, lo que demuestra que la gente no es tan babosa como creen los políticos y que reciben las ayudas y el producto de esa mala política de inversión, pero a la hora de la hora no están dispuestos a entregar su voto con la docilidad que el oficialismo siempre espera.

En cambio, al descuidar la inversión en materias tan importantes como educación y salud, el daño para la sociedad es de largo plazo, porque resulta que en esas áreas el tiempo perdido no se repone fácilmente. La ausencia de inversiones hace crecer los males en proyección geométrica, por lo menos, lo que obligaría a que las asignaciones para esos rubros también fueran repuestas con idéntica proporción, pero sabemos que nunca se podrá disponer del recurso suficiente para atender el déficit social que no hemos logrado siquiera contener.

El caso de los fondos no utilizados por el Ministerio de Educación y luego trasladados a la construcción del aeropuerto es absolutamente ilustrativo, porque las autoridades creen que obtendrán más votos teniendo un "bonito" aeropuerto que teniendo un eficiente sistema de educación cuyos frutos no veríamos en unos veinte años. Y como vivimos en un país de mentalidad cortoplacista, es natural que nos dejemos llevar por esos espejismos. No sólo los políticos lo ven como algo normal, sino que también la gente termina asimilando esa forma de administrar la cosa pública y damos por sentado que así es como funciona todo.

Por fortuna se mantiene la resistencia a entregar el voto a quienes dilapidan de esa forma irresponsable los pocos recursos que va captando el fisco y por ello es que a pesar del derroche que se hace, nunca ha servido para captar votos suficientes para que repita un partido oficial. Lástima que los gobernantes no estén nunca dispuestos a aprender lecciones de la historia, porque seguramente que si hicieran una interpretación más seria y responsable de la realidad del país, se ganarían más la voluntad de la gente. Un Presidente que dijera que no pueden hacer piñata con los fondos sociales para atender el clientelismo político porque el país tiene muy grandes, sentidas y evidentes necesidades sociales, seguramente que sería mejor apreciado y elevaría las posibilidades de que "su candidato" pudiera ser electo. En cambio, prefieren gastar tontamente y a manos llenas, creyendo que el pueblo es pendejo y que no se da cuenta del abuso intrínseco en esa forma de tirar el pisto ajeno.

Fuente: www.lahora.com.gt - 180407


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.