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La política errática del gobierno
Por Olmedo España - Guatemala, 6 de junio de 2005
olmedovillarreal@hotmail.com

Ahora pulula ese afán electorero de ganar algunas cuotas de poder parasitario.

La política como teoría y práctica está inserta en la vida cotidiana de las sociedades. Los ciudadanos voluntaria o involuntariamente somos partícipes de esta dimensión humana. De ahí que lo mejor sea asumir con algún nivel de conciencia nuestro papel en esta dinámica social para no ser manipulados de manera absoluta.

Ahora pulula ese afán electorero de ganar algunas cuotas de poder parasitario, porque resulta más que evidente la ausencia de un Estado independiente bajo los dictados de la transnacionalización. Las agendas gubernamentales resultan en la práctica, con leves variantes, todas igualitas porque son impuestas por actores internacionales y por aquellos sectores poderosos de la economía nacional.

¿Qué sentido tiene la elección popular entre partidos si sea cual sea el resultado electoral siempre estaremos sujetos a los dictados de otros?

Por ejemplo, el gobierno de Óscar Berger, autonombrado de los "empresarios" intenta acentuar los dispositivos del Consenso de Washington como la contracción del gasto público, suspensión de subsidios, privatización de empresas públicas (con la Ley de Concesiones) determinación de la tasa de cambio por el mercado entre otros.

Orientado este accionar a reducir las incumbencias estatales, el reforzamiento de las relaciones de mercado y el ascenso de una mentalidad individualista abocada a la búsqueda del éxito particular.

Esta forma de pensar y hacer política desde el Gobierno, trae la creciente desmoralización de los ciudadanos en tanto no se sienten incluidos en las iniciativas gubernamentales, además de una actitud displicente que incide negativamente en la vida nacional provocando un vacío de comunidad. Se acentúa el rechazo anárquicamente, organizado o bien el sordo silencio de amargura de una población mayoritaria que se siente traicionada respecto de aquellas palabras de plaza pública que ofrecieron trabajo, orden, transparencia y seguridad. Existe una especie de vaciamiento de las instituciones que altera la incipiente vida democrática del país lo cual es vivido y pensado por la ciudadanía.

Fuente: www.sigloxxi.com


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