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El hambre: incertidumbre y posibilidades
Por Olmedo España - Guatemala, 19 de septiembre de 2005
olmedovillarreal@hotmail.com

El hambre es una realidad que inhabilita a los niños para desarrollarse a plenitud.

Guatemala es considerada uno de los países con mayor déficit alimentario. Razón tiene el diputado Rafael Barrios al expresar que, con mucha tristeza y preocupación, debemos reconocer que la situación del hambre, principalmente la de desnutrición crónica, afecta al 50% de la niñez guatemalteca.

El hambre es una realidad que inhabilita a los niños a desarrollarse con plenitud, con el agregado de que en nuestro país, está posicionada de manera contradictoria, frente a la abundancia de aquellos que disfrutan de exuberantes alimentos nutritivos. Debería de existir alguna vía sensitiva que posibilite superar la malnutrición, a fin de romper el círculo vicioso de la pobreza. En tal sentido, los gobernantes y empresarios no pueden ignorarla, porque el dolor de la mala alimentación reduce sustantivamente el desempeño en la productividad.

La incertidumbre surge porque hasta hoy el Gobierno da a conocer una Política de Seguridad Alimentaria y Nutricional, cuando desde la anterior administración había sido formulada junto a una plataforma programática.

Lo más prudente debió ser la reelaboración de un conjunto de ajustes organizacionales y metodológicos para no arrancar de cero.

Esto dice mucho de un país, dado que no somos capaces de asumir con seriedad los grandes retos nacionales. Cada gobierno aspira a inventar el agua tibia. No se han dado cuenta que es necesario visualizar que la construcción de la democracia requiere en primer lugar tener ciudadanos(as) saludables, educados, trabajadores y creadores. A su vez, todo proyecto nacional exige la participación ciudadana motivada para garantizar una vida con calidad.

Por ello, escuchar al presidente Berger decir que "el problema es que los ricos comen mucho y los pobres no comen nada", genera una especie de vergüenza, especialmente en un contexto donde Lula ha dicho con profundidad que "el hambre es un genocidio silencioso". Significa que este gobierno no tiene idea, según la FAO, que "la desnutrición reduce las capacidades educativas y productivas de la población y obstaculiza el desarrollo". No entienden que los problemas de crecimiento están enraizados en la pobreza.

*Doctor en Filosofía

Fuente: www.sigloxxi.com.gt


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