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A merced de dos elecciones en las que no votarán migrantes guatemaltecos sujetos a cálculos electorales
Por Otto Zeissig Vásquez - Guatemala, 2 de junio de 2007

Los trabajadores guatemaltecos en Estados Unidos que carecen de documentación migratoria se encuentran a merced de las elecciones que se verificarán este año en Guatemala y el próximo año en los Estados Unidos. En ninguna de ellas votarán, por su condición irregular en Estados Unidos, y en su país porque aún no fue posible la reforma electoral que permitiera el ejercicio del sufragio en el exterior. En las elecciones de este año, apenas se está resolviendo el acceso del voto del área rural, mediante la instalación de centros de votación en poblados de importancia demográfica que supone un beneficio importante para una parte importante de la población.

La reforma migratoria, con visos de hacerse viable en el senado de los Estados Unidos, tiene un ingrediente político fundamental, porque su definición está contaminada de cálculos electorales, tanto por parte del partido republicano, reacio a los trabajadores migrantes, en una gama de tonalidades que van desde las posiciones más rígidas en cuanto a normas migratorias, hasta los grupos racistas organizados en patrullas fronterizas que actúan al borde de la ley, a ciencia y paciencia de las autoridades norteamericanas; como del partido demócrata más abierto a políticas migratorias pero extremadamente cauteloso en cuanto a la erosión electoral que puede causar su postura sobre el tema con otras comunidades especialmente los trabajadores. Valga la pena apuntar que este debate se ha desorientado hacia aspectos de seguridad nacional, aunque en el fondo, el debate fundamental es de carácter económico y laboral.

Mientras que en relación a las elecciones guatemaltecas, los candidatos visitan frecuentemente las comunidades de migrantes en Estados Unidos. Por lo general a las comunidades más densas en Estados de California, Florida, Ilinois y Nueva York. Cabe preguntarse ¿Por qué se han convertido esas visitas en una escala obligada de las campañas electorales? Y la respuesta es que ha crecido significativamente la influencia económica y política de los trabajadores que desde los Estados Unidos mandan sus remesas familiares al país. Se calcula que un poco más de un millón de guatemaltecos viven en los Estados Unidos y según datos oficiales, las remesas familiares que reciben más de 600,000 hogares guatemaltecos representan más del 5 % del producto interno bruto (PIB) y el 30 % del valor total de las exportaciones de bienes y servicios, sobrepasando por mucho las ganancias totales por venta de café, azúcar, banano y cardamomo.

Pero el fenómeno de la emigración no es sólo económico, tiene también consecuencias políticas. Recientemente en la presentación del estudio “La conciencia ciudadana de los guatemaltecos” entre otros muchísimos rasgos del ideario colectivo, se señaló que una gran parte de la juventud tiene como perspectiva de vida su deseo de emigrar hacia los Estados Unidos, y que, casi un tercio de los guatemaltecos ha estado alguna vez en ese país, dato al que el Doctor Gustavo Porras le otorga la importancia de que por lo menos uno de cada tres guatemaltecos conoce el país económica y tecnológicamente más desarrollado; donde a diferencia del nuestro, las instituciones funcionan, las normas se cumplen o se hacen cumplir; en fin, han adquirido vivencialmente un parámetro de comparación de aquella situación y la nuestra.

Hay que resaltar que cualquiera de los programas electorales que se presente, en cuanto a los trabajadores migrantes, en el corto o mediano plazo, ninguno de los candidatos o partidos políticos, puede ofrecer que el país tenga la capacidad de absorber su fuerza productiva como una alternativa, ante las cada vez más rígidas condiciones de empleo en los Estados Unidos. Tampoco pueden ofrecer mayor esfuerzo de cabildeo en Washington, porque con la visita del Presidente Bush a Guatemala quedó claro que no habrán concesiones, cómo la de detener las deportaciones.

Fuente: www.i-dem.org - Nueva Epoca No. 1212 - 310506


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