Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 4 - 2007

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Y después de la visita de Bush a Guatemala... "Redadas, represión y terror para los y las migrantes en Estados Unidos"
Por Patricia Bezares* - Guatemala, 30 de mayo de 2007

A más de tres meses de que el flamante Presidente de Estados Unidos, George W. Bush visitara Guatemala y que los diferentes medios de comunicación publicaran diariamente durante las dos semanas previas a su llegada, las prometedoras declaraciones del señor Canciller, Gerth Rosenthal, alrededor de los puntos de agenda a tratar, entre los que figuraba como centro de atención, el tema de la protección de los miles de migrantes guatemaltecos indocumentados radicados en Estados Unidos y a favor de una política migratoria integral, con lo cual, posterior a dicha visita, solo quedó en evidencia, que los intereses de fondo que el gobierno guatemalteco tenía de dicho encuentro eran otros muy diferentes, e igual de obvia y contundente fue la respuesta obtenida por parte del gobierno estadounidense con relación a los migrantes y su política migratoria.

Por un lado, vale la pena destacar que posterior a la visita de Bush, muy poco, por no decir nada, se habló de las buenas intenciones del gobierno de Oscar Berger a favor de los migrantes guatemaltecos y en los medios de comunicación, dichos planteamientos quedaron en el olvido. Con ello se evidenció que la estrategia informativa y a la vez distractora del gobierno fue efectiva, al haber centrado la atención pública a través de los diferentes medios, en el tema de los migrantes como punto de agenda importante, con el afán de no confrontar públicamente los intereses reales que el gobierno y los sectores económicos a los que representa, tenían sobre dicho encuentro. Entonces, ¿cuáles fueron los temas centrales que se discutieron y acordaron en dicha visita?. La producción del Etanol (que dicho sea de paso y para variar, beneficiará principalmente al sector azucarero en Guatemala) y por supuesto, no podía faltar lo relativo a las exportaciones en el marco del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, ¿y la defensa de los y las migrantes y la reforma migratoria estadounidense?, hasta allí quedaron.

Por el otro lado, la respuesta contundente del señor Bush con relación a los migrantes no se hizo esperar. Las redadas, las detenciones y las deportaciones masivas desde Estados Unidos de cientos de migrantes guatemaltecos indocumentados fueron inmediatas a partir del mismo día que salió de Guatemala. ¿Las medidas?, totalmente represivas, persecutorias y de terror (clásica política estadounidense y que sombriamente continúan aplaudiendo algunos sectores y funcionarios de gobierno en Guatemala), medidas que hasta la fecha se mantienen y que ahora incluyen la prohibición, entre otras, de dar en alquiler vivienda a todo migrante indocumentado (Reglamento recién aprobado en la localidad de Farmes Branch, Texas).

Caricaturescamente, estos sus contundentes resultados, parecieran por parte de ambos gobiernos, más bien un acto tal de desprecio y burla, tanto hacia la familia guatemalteca que tiene a sus familiares en dicho país, como a los migrantes, llamados por el mismo gobierno, “héroes nacionales que sostienen la economía del país” y que sostienen también en mucho, la economía estadounidense.

Y como toda lucha social y reivindicativa de los pueblos y sectores perseguidos y oprimidos que han marcado historia en los procesos de cambio social, la organización y manifestación masiva de los migrantes guatemaltecos, centroamericanos, mexicanos y latinos y de otras nacionalidades en general no se hizo esperar en respuesta a estas medidas, superando toda adversidad e intimidación y pese a no contar con el apoyo y gestión válida de parte de sus gobiernos, artífices y responsables históricos de la misma migración forzada e indocumentada que ahora condenan y criminalizan.

Sumándose ahora, una reforma migratoria ya consensuada entre demócratas y republicanos estadounidenses, que muy poco prevée garantizar la posibilidad de regularización y estadía de los miles de guatemaltecos e inmigrantes y sus familias en general, que se encuentran indocumentados en aquel país; la cual además, es recibida con satisfacción y beneplácito por el presidente Oscar Berger.

Esta experiencia, aunque dolorosa y con graves repercusiones socioeconómicas y de diversa índole para las y los migrantes y sus familias, debe servir de ejemplo para repensar detenidamente en el futuro inmediato que se perfila alrededor de las próximas elecciones en Guatemala, con relación a las “ofertas y promesas” que los diferentes partidos políticos dirigen en su campaña proselitista a la población migrante y sus familiares, si se toma en cuenta que el actual gobierno en su momento, en el marco de la pasada campaña electoral a través del cabildeo directo, generó grandes expectativas en algunos líderes y sectores de migrantes guatemaltecos radicados en Estados Unidos para la atención a sus demandas más sentidas y la apertura de espacios de participación en decisiones políticas, por lo que hacer un balance de resultados concretos en esa vía a cuatro años de gestión gubernamental, sería lo más pertinente y recomendable dentro de la comunidad emigrante guatemalteca, no solo por su incidencia económica en el país, sino por su legítimo peso político que de ella se deriva a nivel familiar, local y nacional ante la proximidad de la elección de un nuevo gobierno.

* Consultora en temas sociales y Coordinadora del Área de Migración, del Consejo de Investigaciones e información en Desarrollo –CIID-.

Fuente: www.ciid-gt.org - Boletin Aportes No. 6 - Mayo, 2007


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.