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La ilegalidad, la mentira y la fuerza: recursos contra la democracia
Por Pablo Monsanto - Guatemala, 2 de julio de 2009

En Guatemala, durante el año en curso, con el fin de darle golpe de Estado al presidente Colom, se puso en práctica un plan de desestabilización, el cual consistió en hechos criminales por parte de las fuerzas de ultraderecha.

Es así como sectores del poder económico ligados al crimen organizado y al narcotráfico, han pretendido arrastrar al país a un enfrentamiento civil y el rompimiento del orden constitucional.

Esas acciones han sido impulsadas y ejecutadas irresponsablemente, por la extrema derecha, quienes insisten en mantener la inestabilidad, el terror, la zozobra y el temor de la población guatemalteca; con la clara intención y el vil propósito de
incrementar la desconfianza y el desgaste político del gobierno.

En otro país pero siempre dentro del mismo contexto, con el fin de impedir una legítima consulta popular el domingo 28 de junio, el pueblo hondureño, fue sorprendido en la madrugada, con acciones violentas de grupos golpistas de las fuerzas armadas al servicio de la derecha y de los sectores poderosos de la oligarquía hondureña, quienes agredieron y con lujo de fuerza sacaron de su casa de habitación al presidente Zelaya a quien secuestrado lo llevaron a una base aérea militar, lo subieron en una aeronave y lo trasladaron ilegalmente hacia Costa Rica y luego con una farsa total, (propia de estos grupos reaccionarios) han intentado legalizar el golpe de Estado.

Otra vez las fuerzas más reaccionarias, los medios de difusión controlados por la oligarquía y la cúpula militar se confabularon contra la participación popular.

Obviamente ninguna de las dos situaciones en ambos países están desligadas ni mucho menos aisladas, por el contrario, pone en evidencia la vinculación, coordinación y los fines comunes que la derecha y los sectores oligárquicos tienen en la región centroamericana.

Está claro que son planes elaborados y puestos en práctica por esos sectores que han detentado el poder, cínicamente son los mismos que ahora se manifiestan en contra del presidente Zelaya y
justifican las acciones en su contra. Y con ello desesperadamente intentan detener el avance del movimiento democrático y evitar de una manera cobarde, fraudulenta y criminal, los triunfos electorales de las fuerzas de izquierda.

Las acciones tienen un formato común: han tratado de responsabilizar a los presidentes de actos ilegales y hasta criminales, es así como estas cúpulas se basan en hechos violentos tales como el uso de la fuerza, la desinformación, el terror, la mentira, la guerra psicológica, propias de esa época sanguinaria de la tristemente recordada Doctrina de Seguridad Nacional y todo ello se confabula contra la participación popular y los proyectos de beneficio de las mayorías; ellos que dicen ser quienes guardan la soberanía nacional, quieren detener el avance de las propuestas progresistas y se manifiestan constantemente, contra el proceso de transformaciones que está viviendo América Latina.

A estos retrógrados no les importa violar el derecho internacional y los convenios multilaterales y sin ningún recato están dispuestos a regresar a la siniestra era golpista que tanta sangre derramó en el continente. No cabe duda alguna, que detrás de esas acciones están los intereses de sectores imperialistas que pretenden seguir manteniendo el sistema neoliberal, a pesar de los altos costos y su demostrado fracaso que ha representado para los pueblos del mundo entero.

Ante esa realidad política que estamos viviendo no es suficiente la condena y el rechazo a los actos criminales e ilegales de los sectores oligárquicos neoliberales y pro imperialistas que han dado un brutal zarpazo contra la democracia y la paz, es necesario reunir a las fuerzas democráticas, progresistas y de izquierda revolucionaria de la región, para de común acuerdo idear una estrategia y hacerle frente a los sectores oligárquicos y burgueses pro imperialistas que pretenden nuevamente llevarnos un pasado ominoso.

Fuente: Alternativa Nueva Nacion, ANN


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