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Hoy es un domingo triste, se apagó una luciérnaga
Por Quimy de León - Guatemala, 17 de abril de 2016

"Hace un momento me preguntaban que buscaba en la vida, mi respuesta fue inmediata y dije nada. Afortunadamente soy un feliz escéptico, que entiende perfectamente que la idiotez humana abarca todas las esferas y que ella será permanente hasta que suceda un accidente evolutivo y dejemos de ser, seres humanos."

– Alfonso Porres

Se fue, murió nuestro amigo querido Alfonso Porres "el Poncho". Comprometido amoroso de los cambios para bien en Guatemala a través del arte y la comunicación. Cineasta, poeta, investigador, antropólogo, artista plástico. Convencidísimo de que la articulación entre colectivos, organizaciones y personas podría permitir a este país avanzar, así que dedicó gran parte de su vida a lograrla.

Siempre creativo, siempre inventando, siempre haciéndose preguntas, siempre haciéndonos preguntas. Enseñándonos mucho, aprendiendo mucho. Caminaba lento, hablaba bajito, cascarrabias a veces, necio otras, pero lleno de ternura. El Poncho era un hombre irreverente, desobediente, autónomo, sencillo y práctico, disfrutó mucho de las cosas pequeñas aunque a la vez se hacía muchas bolas. Cientos de noches dejó de dormir para hacer un video, un texto o editar fotografías, también le llegaba la madrugada leyendo a Piketty o chateando, hasta que exhausto se quedaba dormido sobre el teclado. Así era el Poncho.

Nos reímos muchas veces, conspiramos otras tantas, nos peleamos algunas pocas, hasta que la sonrisa terminaba instalándose en nosotros. Le encantaba viajar, comer, beber y hablar con la gente, a veces solo a el le contaban cosas, secretos. Y es que el hizo magia con las palabras, capturó voces y las multiplicó todas.

Brujo le dijo alguna gente (me contó veinte mil veces su anécdota de Samayac) y es que lo era, también era mago. Su casa fue casa abierta siempre, era la casa de todo el mundo. Hoy se fue, dejó de existir pero no de ser.

Ayer mientras el estaba en una cama en el hospital San Juan de Dios, afuera una manifestación en bicicletas exigía el derecho humano a la salud. Yo hoy solo sé que lo vamos a extrañar.

Fuente: comunitariapress.wordpress.com


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