Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 1 - 2004

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

La sustracción del Estado
Por Roberto Arias - Guatemala, 27 de noviembre de 2004

No cabe la menor duda de que el "nuevo gobierno", como se autodenomina el gobierno de turno, es decir, el gobierno de Óscar Berger Perdomo, deja muy claro a los guatemaltecos que es un gobierno que desde su fase embrionaria, como partido político, ya estaba comprometido a servir de fantoche y testaferro, mientras el capital salvaje de Guatemala termina de romper la piñata que significa para él el Estado, incluyendo obviamente, el desvalijamiento total de su pobre y paupérrima población.

Óscar Berger eterniza una campaña proselitista y de imagen personal y partidista, asistido por medios de comunicación totalmente vendidos a los mismos sectores que el Presidente, como si aún se avecinaran los comicios presidenciales. Lo sesgado de esos medios hacia el grupo gobernante es más que evidente en virtud de que sus caricaturistas, los editoriales, la mayoría de sus columnistas y reporteros suenan al mismo diapasón… pro gobierno.

Otra de las mañosas estrategias gubernamentales, junto a los medios alineados, es mantener una real o imaginaria mención diaria de lo mal que trabajó el gobierno pasado, repitiendo que todo lo malo que ocurre en Guatemala es culpa de Portillo y del FRG. Casi se atreven a mencionar que cualquier negligencia, abuso, corrupción u otro agravio que cometa Berger y sus amigos en contra del pueblo de Guatemala, será por causa de la administración anterior y por el mal ejemplo que de ellos recibieron.

Lo que no mencionan ni "investigan" los medios alineados son los abusos de poder que cometen los actuales gobernantes, ni quiénes son los que ejecutan los jugosos megacontratos gubernamentales en la actualidad; la sobrevaloración de esos contratos; la permisividad que existe con relación al alza de los insumos de la canasta básica por "empresarios" gángsteres que manejan tradicionalmente los monopolios y oligopolios en Guatemala, dentro de los cuales también están inscritos los nombres de los más grandes evasores fiscales, a quienes Alfonso Portillo Cabrera, con pruebas en la mano, no tuvo los arrestos de denunciar y encarcelar. Quizás no lo hizo con el fin de comprar mañosamente su futura vida de tranquilidad en otro país.

El poder económico que arrasa, que es traicionero e inmoral a todo nivel y cuya verdadera ideología en sus más íntimas esferas es la sustracción de todo, apoderarse de todo y sacar ventaja de todo, llegó nuevamente a tomar el poder total entronizando a Óscar Berger Perdomo --previamente etiquetado como un icono de la buena posición y de la "familia de abolengo" en Guatemala-- con la finalidad de tener de nuevo el control absoluto del poder económico, del poder político y el control social en un país de chompipes, borregos o murciélagos --por su ceguera--, para dejar al país más frágil en el caudal de sus recursos naturales y más endeudado por la construcción de carreteras, puertos y aeropuertos que quedarán finalmente en manos (privadas) de voraces socios, amigos y parientes de quienes gobiernan. El resto de guatemaltecos únicamente pagarán las deudas contraídas y … los peajes.

Con facilidad puede verse la obra de un antecesor miembro del clan --Álvaro Arzú--, quien con fondos del Estado construyó la autopista Palín-Escuintla y la dejó a sus allegados para su usufructo vitalicio, por medio de un multimillonario peaje. Así lo hizo también con El Correo, Guatel, la Empresa Eléctrica, el Estadio Nacional, las áreas verdes capitalinas, etc. Ahora, de nuevo como alcalde (donde se refleja el chompipismo chapín), después de haber multiplicado el canon de agua potable a los capitalinos, quienes no dijeron pío ante este nuevo desfalco al ciudadano, no estaría mal encaminada la presunción que, dentro de otros negocios "legales" del grupo, se apropien de Empagua. Así mientras los del "nuevo gobierno" permanecen en la sustracción "empresarial legal" del Estado, las mayorías guatemaltecas siguen y seguirán con la boca abierta, leyendo a diario e inflamando su hígado con… lo malo que fue Portillo.

Hemos visto cómo, poco a poco, se han ido acercando más elementos adinerados a la élite gubernamental actual, buscando funciones dentro del gobierno. Lo importante para ellos es estar dentro del grupo gubernamental privilegiado, con la confianza de que el dicho aquél es cierto: "A mí que no me den; a mí que me pongan donde hay". Seguramente hay más lobos con piel de oveja, dentro de quienes hacen gobierno actualmente en Guatemala, que gente con auténtica visión de mejorar las condiciones generales del país o, por lo menos, eso es lo que salta a la vista.

Quizás las buenas intenciones y las buenas acciones de María del Carmen Aceña, actual Ministra de Educación, logren abrir un poco los ojos de los guatemaltecos del futuro. Quizás ellos logren recuperar algo del patrimonio nacional que ahora sustraen con aprobación chompipezca o borrega, los que "no necesitan robar", de acuerdo a la trasnochada y aldeana forma de pensar del actual guatemalteco común quien ahora está feliz porque mensualmente paga mucho más para subsistir, pero eso sí, ahora tiene un gobierno "de gente honrada".

Fuente: Diario La Hora - www.lahora.com.gt


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.