Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 2 - 2005

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Los gobiernos militares o civiles…
Por Roberto Cabrera Guzmán - Guatemla, 31 de marzo de 2005

En nuestra patria Guatemala, ha sido corriente que los gobiernos, uno tras otro, van siendo cada vez más llenos de defectos, problemas y lacras, a tal punto que se pierde la calificación de "bueno", "regular", "malo"; para calificarlos con otras denominaciones más drásticas, para que se ajusten a lo que han sido en la realidad. Desde el punto de vista de las clases sociales, los herederos de los conquistadores y la oligarquía que se formó desde entonces a sangre y fuego, las empresas de conquista; militares-eclesiásticas; integradas por colonizadores, buscadores de oro, capas medias y desamparados de aquella sociedad llega a apoderarse de nuestra América con voracidad desmedida, ambición sin límites y sin capacidad para crear núcleos de trabajo. Entonces se dio lo que resultó de esa anarquía: pueblos explotados sometidos a la esclavitud y a la explotación más inicua para que estos españoles se enriquecieran a costa de las tierras americanas que, sin ninguna duda, eran de los nativos indígenas. La Iglesia en la cúspide de su poder, principió con los Jesuitas en un movimiento de recuperación de la dignidad humana de aquellos pueblos coloniales con su experimento de Paraguay por medio de las misiones, en donde su preocupación fue dignificar a los nativos americanos dándoles cultura, devolviéndoles sus tierras y tratándolos con las condiciones de seres humanos, dueños legítimos de las amplias tierras americanas. En toda la América continuó el latrocinio y aquellos núcleos de conquistadores, criollos y oligarcas, han sido una clase social incrustada en el poder del Estado, para mantener la explotación a las grandes cantidades de indios nacidos en aquel violento fenómeno social que fue la conquista. Con los movimientos de independencia nacen las nuevas repúblicas y también las nuevas burguesías, que habrían de dilatar los regímenes feudales de explotación y mantener la mentalidad de atraso en que se han mantenido nuestros pueblos americanos y todos los pueblos conquistados. En Centroamérica el primer presidente fue el mismísimo Capitán General colonial: don Gabino Gaínza, era un acto romántico y continuista, poner a un militar español para presidente de un país emancipado, nuestros hombres de independencia no miraron más lejos y se toparon con estos individuos mandones que se hicieron con el poder del naciente Estado centroamericano. Más claros para ese efecto, los nicaragüenses y salvadoreños. La política económica de España en América fue contraria al desenvolvimiento económico, sin permitirles traficar con otros países y pueblos más adelantados. Ese primer lazo de dependencia lo rompen hasta las luchas independentistas. Los países de Latinoamérica deben su anemia a la presencia de militares que espiritual y orgánicamente son inadecuados para un trabajo de reconstrucción económica.

En nuestra historia los gobiernos que se han sucedido están plagados de generales que sobre la base de fraudes electorales llegaron a la Presidencia de la República, para enriquecerse, programas políticos, nada; tareas progresistas, nada; hasta llegar a las excepciones como el caso de Mariano Gálvez que planteó una reforma del Estado; el caso de Justo Rufino Barrios, que impuso a sangre y fuego: la Reforma Liberal de 1871. El caso del Dr. Juan José Arévalo, que sentó las bases de un país moderno con grandes avances socioeconómicos como el Código del Trabajo y el IGSS… Jacobo Arbenz, que planteó el Decreto 900 o Ley de Reforma Agraria… Todos los demás, una cantidad de ineptos e incapaces, que sólo han detenido el desarrollo de Guatemala, y la han ensangrentado con base la represión sistemática, masacres, asesinatos selectivos a líderes del país que han mantenido la situación de atraso y de terror en la población guatemalteca que ha vivido en esa constante inseguridad y zozobra. Después de esta historia de trágicas consecuencias, ¿qué hacer...? Las grandes contradicciones de nuestra sociedad irán planteando los conflictos y las soluciones, pero deberá entenderse que los que dirijan la cosa pública deberán ser personas capaces que, sobre todo tengan la sensibilidad social para favorecer a las grandes mayorías populares. Mayorías que son la esencia de nuestro pueblo, para responder con justicia social a todos los fenómenos que el país plantee y llegar a soluciones profundas que la población reclama. La autoridad debe tener los principios por los cuales pelean todos los pueblos de la tierra, para salir de sus proverbiales desgracias y principiar una vida con justicia social y asistencia en salud, educación y vida para todos los grupos, sectores y clases de nuestra multifacética sociedad.

Tomado del diario La Hora - www.lahora.com.gt


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.