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Qué entienden por democracia
Por Rosalinda Hernández Alarcón - Guatemala, 25 de junio de 2005

La forma de hacer gobierno y de legislar hoy, excluye a otros.

La aprobación de una ley, el otorgamiento de una concesión, el llamado a pedir limosnas para los pobres en lugar de pagar impuestos. Para todo hay que estar agradecidos y aplaudir. Esa es la consigna de quienes dominan los espacios de poder político y económico en Guatemala. En su condición de gobernantes y empresarios, que en este régimen están plenamente fusionados, reclaman a la ciudadanía aplausos por sus gestiones; no hacerlo, es buscar la ingobernabilidad.

Desde esa óptica, diputados y funcionarios se incomodan cuando representantes de agrupaciones sociales muestran su rechazo a determinadas acciones públicas o a la aprobación de ciertas leyes. Tales voces son descalificadas como expresiones críticas sin fundamento. Es decir, “si estás conmigo estás bien, ser opositor es estar mal”.

En cambio ven con buenos ojos cuando personeros de la Cámara del Agro se muestran agradecidos por la forma “bastante adecuada” que los parlamentarios aprobaron la ley de catastro. ¿Cómo no iban a estarlo?, si lograron plasmar en esa ley sus intereses para magnificar la todopoderosa propiedad privada en detrimento de otro tipo de propiedad como la de comunidades indígenas.

Los voceros de consorcios transnacionales, dedicados a la minería a cielo abierto, están de sobra complacidos al constatar que jueces y ministros guatemaltecos interpretan que los intereses de la Nación son los mismos que tienen los empresarios. ¿Cómo no iban a estarlo?, si las leyes aquí les permiten obtener importantes ganancias y las cargas impositivas son muy pequeñas.

La forma de hacer gobierno y de legislar actualmente está ignorando el sentido de la democracia, ya que se inclinan a favorecer solamente a un sector de la sociedad. Tal estilo de gestión, si bien les abre la posibilidad de recibir agradecimientos de sus beneficiados, también tiene un costo político por excluir las propuestas de otros conglomerados.

En este orden de ideas, cobra importancia la convocatoria a consultas de vecinos que harán en Sipacapa, San Marcos y Río Hondo, Zacapa, para expresar la opinión de ciudadanas y ciudadanos (respaldadas en regulaciones del Código Municipal), acerca de la explotación minera y la construcción de una hidroeléctrica, respectivamente. La organización ciudadana sin duda ayudará a frenar tantas imposiciones y favorecerá el ejercicio de derechos democráticos.

Fuente: www.elperiodico.com.gt


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