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Algo más acerca de los alemanes
Por Rosalinda Hernández Alarcón - Guatemala, 6 de agosto de 2005

Este es un ejemplo muy revelador que se repite en otras fincas.
Rosalinda Hernández Alarcón

Para tener un registro más apegado a la verdad de la huella de los alemanes en Alta Verapaz, hay que reconocer que las prerrogativas que recibieron para colonizar, la fertilidad de los suelos y la garantía de contar con mano de obra forzada y mal pagada fomentaron dos polos: riqueza y exclusión. Contrario a quienes afirman que la inversión extranjera trae “progreso y desarrollo”, en esta región provocó el despojo de tierras indígenas y la miseria para la mayoría.

Ello explica que en Alta Verapaz se registren algunos de los índices más altos de pobreza en la población campesina en Guatemala. Esto se ignora en la reseña publicada recientemente en Prensa Libre, ya que su enfoque muestra a esos migrantes como emprendedores, quienes gracias a su esfuerzo lograron poseer grandes extensiones de tierra, exportar café de buena calidad e incluso “tener su club, colegio, cementerio y ferrocarril”.

Con el propósito de presentar una visión más amplia, comparto algunos testimonios de trabajadores colonos de fincas, propiedad de la familia Diesseldoff, que muestran una realidad muy desventajosa para quienes fueron obligados a comprar en tiendas de raya décadas atrás, han servido como mozos sin pago y actualmente les niegan todos sus derechos socioeconómicos y culturales.

En Pocolá, San Pedro Carchá, los Diesseldoff obligaron, con anuencia de las autoridades gubernamentales, a que los dueños originarios de esos terrenos cancelaran parcelas si querían permanecer en el lugar donde nacieron. Ellos cuentan con recibos de pago, y aunque de manera reiterada han exigido sus escrituras, no se las entregan. Para acabar con la organización comunitaria, el administrador asentó a otras familias en esos terrenos y así alentar el enfrentamiento entre campesinos.

Éste es un ejemplo muy revelador que se repite en otras fincas. Por ello, si se quiere evaluar la herencia que dejaron los alemanes, es necesario tomar en cuenta que su asentamiento trajo consigo las ganancias para unas cuantas familias. Las estrategias del Estado que se ejecutaron para colonizar Alta Verapaz respondieron a los intereses de los inversionistas.

En la actualidad también existen mecanismos para garantizar el respeto de esa “propiedad privada”, cuyo origen es el despojo. Los terratenientes de este departamento, junto con las instituciones estatales, ejecutan acciones para debilitar a la organización campesina y comunitaria, implantar el miedo, arrendar tierras a cambio de jornales sin pago, endeudar a los más pobres y expulsar a los despedidos sin indemnización. Así que la huella principal de los exportadores es la negación de beneficios para las familias trabajadoras.

Fuente: www.elperiodico.com.gt


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