A debate problemática rural
Por Rosalinda Hernández Alarcón - Guatemala, 23 de noviembre de 2008
Defender las agroexportaciones y no una solución integral.
El modelo neoliberal ha fracasado para revertir la situación de pobreza que persiste en miles de hogares rurales en Guatemala. Esta afirmación, aunque la desdeñan empresarios y políticos conservadores, la realidad se encarga de ratificar su validez: cuatro de cada cinco personas son pobres en esas áreas.
En estos días de nuevo sale a luz pública el debate sobre la problemática rural. De un lado están los protectores del “libre mercado”, (amigos de Bush, principal adalid del capitalismo que tolera la especulación, la miseria y la destrucción), quienes insisten en defender las agroexportaciones y la inversión extranjera como salidas a la crisis financiera. De otro lado existen actores sociales, algunos con experiencias de lucha de años y otros más recientes, que se movilizan de distintas formas para manifestar su descontento, demandar soluciones o presentar propuestas de ley, por ejemplo, una de desarrollo rural integral.
Con base en apreciaciones de doble parámetro, los primeros son gente con información y argumentos, que muestran sus buenas costumbres y educación; en cambio, los segundos son personas que crean caos en el tránsito de vehículos en la ciudad, cierran carreteras, están desinformados y manipulados.
Lo cierto es que si se revisara la historia de Guatemala, es evidente que más de 100 años de exportaciones de café no han servido para sacar de pobres a miles de familias campesinas, así la mayoría de sujetos productivos están excluidos. Por ello, Plataforma Agraria y otras agrupaciones del movimiento social ven necesaria una legislación que democratice el acceso a la tierra y a otros recursos, que tenga pertinencia cultural y territorial, con un enfoque de género y sostenibilidad ambiental, además que establezca una institucionalidad y los mecanismos de auditoría social para monitorear su ejecución.
En un foro realizado esta semana que abordó la problemática rural, Nivia Rodríguez, del Movimiento de Trabajadores Campesinos de San Marcos, reveló cómo históricamente los finqueros los han explotado y les han negado una vida digna, y quienes han obtenido tierra a través del mercado los lleva a enfrentar otros problemas, como las deudas impagables. En respuesta a tal situación, junto a otras organizaciones campesinas, se pronunció por una ley de desarrollo rural que tenga un carácter social, es decir, que les permita elevar su capacidad productiva para superar la pobreza.
Una vez más insisto, es urgente abrir espacios en los medios de comunicación para que en este debate se escuchen distintas voces de manera balanceada. Representa una violación al derecho al libre acceso a la información y a la libertad de expresión, desdibujar el panorama tan desalentador que viven miles de campesinas y campesinos, al saturar espacios con visiones empresariales o con quejas de automovilistas. El público receptor de los medios merece respeto.
Fuente: www.elperiodico.com.gt - 211108 |