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Personas, no mercadería
Por Ricardo Marroquin - Guatemala, 8 de diciembre de 2007

En una entrevista de radio, uno de los abogados que se ha declarado abiertamente en contra del Convenio de La Haya y que, dicho sea de paso, formó parte de la Asamblea Nacional Constituyente de 1985, aseguró que al igual que los autos, los niños que se encuentran en trámite de adopción se rigen bajo las leyes de la oferta y la demanda: entre más parejas extranjeras deseen adoptar a una niña o niño guatemalteco, más caro será el trámite.

De acuerdo con información del Departamento de Estado en nuestro país las adopciones representan un ingreso promedio de 27 mil dólares por caso, esto gracias a que el Estado no cuenta con mecanismos de control y fiscalización sobre los trámites.

La misma instancia reveló que en el año 2006, Guatemala fue situada en el segundo lugar de los países que envían niños y niñas a Estados Unidos para adopción. En ese período fueron procesadas un total de 4 mil 135 adopciones. Según las estadísticas estamos únicamente por debajo de China y arriba de Rusia.

El último informe de la Procuraduría de los Derechos Humanos señaló que sólo el 3% de las niñas o niños dados en adopción fueron declarados judicialmente adoptables, mientras que el 97% fueron entregados voluntariamente por sus padres ante un notario. Asimismo, la Procuraduría General de la Nación indicó que en el año 2006, fueron presentadas 80 denuncias por trámite irregular de adopción.

Pese a estas estadísticas, las agrupaciones partidarias representadas en el Congreso no mostraron la voluntad política para aprobar una Ley de Adopciones que permita la implementación del Convenio de La Haya.

Esta normativa internacional, vigente en Guatemala desde el 1 de marzo de 2003, contempla la implementación de una autoridad nacional para supervisar la adopción internacional, un sistema de acreditación para controlar a todos los proveedores del servicio de adopción y a sus prácticas éticas, su estabilidad financiera y experiencia, y un mecanismo nacional para investigar y mantener una base de datos de denuncias en contra de los proveedores acreditados del servicio.

La mayoría de los diputados dispusieron dejar el tema para el próximo año. Sin embargo, la próxima semana una de las iniciativas sobre el tema podrá pasar en tercera lectura.

Las leyes del mercado se han impuesto en casi todos los derechos del ser humano, y es el colmo que al igual que zapatos, carros, electrodomésticos y otro tipo de utensilios, las y los niños sean expuestos en vitrinas para las parejas extranjeras.

Este es el momento de reflexionar sobre el verdadero sentido de la adopción. No se trata de una herramienta para que los abogados se llenen los bolsillos con miles de dólares, sino que es un derecho que garantiza el bienestar para los niños y niñas que fueron abandonados.

Fuente: www.lahora.com.gt - 071207


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