Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 1 - 2004

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Porqué el voto latino debe emitirse en contra de Bush
Por Raúl Molina Mejía- Nueva York, 27 de octubre de 2004

albedrio.org
En una semana, los ciudadanos de los Estados Unidos decidirán quién será el próximo Presidente del país. Tal elección no es ejercicio que interese solamente a nivel de los Estados Unidos; la decisión también afectará las vidas de las personas en todo el planeta. Por ello, es muy importante que los latinos en los Estados Unidos participen plenamente, ya sea que sean ciudadanos o no, y aun si son migrantes sin papeles. Ciertamente, solamente los ciudadanos podrán votar y ninguno de ellos debería quedarse sin hacerlo; pero la mayoría de los latinos en este país, que no pueden votar, deberían garantizar la movilización de los ciudadanos y su voto en contra del gobierno actual. Hay cinco razones fundamentales para emitir el voto en contra de Bush.

En primer lugar, en su arrogancia nos toman por tontos. En enero de este año el Presidente Bush descubrió que los hispanos existían en este país y que sus votos cuentan; se imaginó que con solo cambiar la opinión de esta población en un 2% tendría los votos suficientes para ganar las elecciones en noviembre. Emitió una declaración en que mostraba una novedosa apertura hacia los migrantes latinoamericanos, la cual hizo que se despertaran las esperanzas y expectativas de cientos de miles de indocumentados. Esa declaración se perdió en el vacío político, porque el partido Republicano no hizo absolutamente nada por convertirla en una iniciativa legal. Es más, en una reunión en mayo pasado entre líderes de las comunidades latinoamericanas y caribeñas con representantes de la Casa Blanca, la administración dejó en claro que no se estaba considerando ningún tipo de medidas. En este sentido, las promesas de enero pasado fueron palabras huecas y todo el espectáculo no fue sino una gran maniobra electoral.

Desde luego, lo anterior no fue sorpresa para quienes hemos ido acercándonos al espinoso problema de lograr la reforma de la ley migratoria de los Estados Unidos. Sabemos, como dato fundamental, que ninguna ley podrá ser aprobada sin contar con los dos partidos, ya que requiere de mayoría calificada. Hemos aprendido el proceso: los Demócratas redactan leyes que atienden las necesidades de los migrantes, solamente para encontrarse con la rigidez e intolerancia de los Republicanos que no desean abrir las puertas de este país a los que somos de piel morena. Así de claro, hay una discriminación étnica y de clase de parte de los Republicanos, quienes preferirían acoger en este país solamente a los blanquitos y ricos de nuestras sociedades latinoamericanas. En la práctica, un segundo período de Bush significará el cierre más estricto de la frontera sur. Esta es la segunda razón fundamental para votar en contra de los Republicanos.

La tercera razón tiene que ver con las políticas de los Republicanos con relación a la región de América Latina y el Caribe. En general, no tienen políticas; pero sí tienen fijaciones. Una de ellas es Cuba, en donde, pese a la condena de más de 185 de los 191 países de las Naciones Unidas, Estados Unidos no solamente ha continuado con el embargo sino que lo ha hecho más pronunciado y más estúpido. Ahora Estados Unidos afecta a las familias cubanas, poniendo cortapisas a los envíos de remesas familiares y a los viajes de quienes quieren visitar familiares. Otras fijaciones han sido el derrocamiento de Arístide, el acoso constante al Presidente Chávez en Venezuela y el apoyo al intento de solución militar en Colombia que Uribe proclama. Mientras tanto, se ignora la peligrosísima presencia de la pobreza, el hambre y el subdesarrollo. En otras palabras, la visión de Bush de América Latina no pasa por la cooperación y la democratización sino por el uso de la violencia para respaldar a sus amigos incondicionales e imponer sus puntos de vista. Cuatro años más de Bush significarían la continuación de iniciativas cada vez más obtusas de los Estados Unidos con relación al resto de las Américas.

En cuarto lugar, no podemos limitar nuestras consideraciones a nuestros intereses, como pueden ser el flujo migratorio hacia este país y las políticas de cooperación y apoyo a la región. Nos deben preocupar las políticas de Bush con respecto al retroceso de las libertades fundamentales y el irrespeto de las normas del derecho internacional, el derecho humanitario internacional y los derechos humanos. La avalancha lanzada por los Republicanos luego de 9/11 se propuso hacer realidad un viejo sueño de los militares represivos de América Latina: romper con las limitaciones a la contrainsurgencia que son exigidas por la doctrina de los derechos humanos. Los casos de tortura, como en Abu Ghraib, desaparición forzada, asesinato y la eliminación del derecho a juicios imparciales, para citar algunos, no han sido las acciones de individuos. Ha sido política de estado que pretende dar marcha atrás al reloj de la historia. No nos engañemos, si Bush es electo, aumentarán las violaciones de los derechos humanos en el mundo y en este país y la doctrina de los derechos humanos será irreversiblemente afectada.

En quinto lugar, conviene mencionar que están en gran riesgo la paz y la seguridad internacionales. De salir electo Bush, pretenderá que la población de los Estados Unidos le da un mandato para hacer todas las cosas que ya hizo en su primer período y muchas más. La Doctrina de la Seguridad Nacional (hoy,de la Patria) intentará nuevamente justificar toda defensa del Estado, aun cuando se sacrifiquen los derechos de los individuos. La política del "Big Brother" seguirá invadiendo nuestras vidas y el Estado se encargará de controlarnos, en forma totalitaria, sobre la base del miedo. Internacionalmente, Bush querrá ampliar sus guerras, para cobrarle cuentas al Irán, Siria y Corea del Norte. Esto implicará volver al reclutamiento forzoso de jóvenes para engrosar las filas de las fuerzas armadas y la declaración de “guerras santas” por todo el mundo. Después de todo, Bush aseguró que los Estados Unidos estaría en guerra a lo largo de todo el siglo XXI.

Por estas cinco razones, y por muchas más que otros ciertamente pueden aportar, esta elección no es para seleccionar entre Demócratas y Republicanos; esta es una elección para quitar a Bush. No importan las dudas que algunos puedan tener acerca del Partido Demócrata o de sus candidatos, es imperativo lograr un cambio: no más Bush. Como centroamericano que soy, estoy convencido de que nuestra región, nuestros países, el continente americano, este país y el mundo en general estarán mucho mejor si Bush y su camarilla son expulsados de la Casa Blanca. La acción solamente la pueden tomar los estadounidenses, a quienes alentamos a usar el voto para lograrlo.

Raúl Molina Mejia es parte del lobby de autores de la Revista albedrio.org
Es miembro dirigente de la Red por la Paz y el Desarrollo de Guatemala (RPDG)
Profesor Adjunto de la New York University y la Long Island University


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.