Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 4 - 2007

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

¿Reflejan las encuestas de opinión y los artículos de prensa los resultados más probables de las elecciones a realizarse el 9 de septiembre de 2007?
Por Raúl Molina Mejía - Nueva York, 13 de agosto de 2007

Nos encontramos hoy en el último mes del proceso electoral de 2007 en Guatemala. Aún prevalece el escepticismo en el electorado. Álvaro Colom sigue mostrándose incapaz de convencer a la población de que sus proyectos y su posible gobierno resolverán la crisis nacional. Otros candidatos lo atacan con firmeza sobre la base de sus aparentes limitaciones, algunas de ellas reales y otras simplemente inventadas. Otto Pérez sigue mostrando su puño y ofreciendo “mano dura” a una población que ya sufrió la represión militar por más de 42 años. Gianmattei se presenta como el representante de una nueva GANA y aun se atreve a criticar tímidamente, sin poder convencer, los múltiples errores del gobierno de su aliado, el Presidente Berger. Estos tres candidatos y Rigoberta Menchú, en cuarto lugar, son los únicos que parecen “existir” para las encuestas y para los medios de comunicación social.

Cualquier analista político reconoce que hay dos corrientes políticas que permanecen ocultas en las encuestas. Una es el FRG, todavía leal a Ríos Montt, su fundador y líder, quien pudo haber instruido a los miembros del partido a no revelar sus preferencias electorales en las encuestas. Tienen la expectativa de constituirse en una sorpresa, lo cual les daría más espacio para maniobrar, con miras a lograr cuotas de poder y extraer privilegios especiales del próximo gobierno. Su preocupación principal es proteger a Ríos Montt de la investigación y el enjuiciamiento por los actos de genocidio y otros crímenes de lesa humanidad cometidos durante el decenio de 1980. Para el partido, su impunidad es sagrada, aparte de servir también de escudo para impedir la acción de la justicia contra muchos de sus miembros.

La segunda corriente política invisible es URNG-MAÍZ, que cuenta con estructura política y amplio apoyo; pero cuya fuerza real se borra cuando los resultados de las encuestas son publicados. Esta “desaparición” del mapa electoral refleja o un muy mal diseño de la encuesta, que demostraría la incapacidad profesional de quienes la han realizado, o una decisión de alterar los resultados, que indicaría el sesgo político. Lo mismo ha pasado con fuerzas izquierdistas en el pasado. Tuve la oportunidad de ser uno de los coordinadores de la campaña de 1995 del FDNG, cuando la izquierda participó luego de décadas de ausencia forzada. A todo lo largo del proceso electoral, no hubo ninguna encuesta publicada que le diera al FDNG ni siquiera el 1% de la intención de voto. Pocas semanas antes de las elecciones, tomamos la decisión de organizar nuestra propia encuesta y encontramos que el 8% de la población demostraba su apoyo hacia nosotros. En la prueba final, el día de las elecciones, el FDNG obtuvo exactamente ese porcentaje y se convirtió en la tercera fuerza política. Según la ciencia de la estadística, la diferencia entre los resultados de las encuestas “oficiales” y los resultados finales no admite explicación, salvo las explicaciones no estadísticas del fenómeno. Ser tercera fuerza política no es una meta imposible de alcanzar en 2007 para la URNG-MAÍZ.

Sabemos que la Ley Electoral y de Partidos Políticos debe ser reformada debido a sus múltiples deficiencias. Para comenzar, los guatemaltecos en el exterior exigimos firmemente que se nos designe como el distrito electoral 24, a fin de poder votar afuera de Guatemala y tener nuestros propios representantes. Otra de las reformas, con el propósito de impedir la manipulación de las encuestas, podría ser el mandato al Tribunal Supremo Electoral de realizar tres encuestas, a los 15, 45 y 75 días antes de las elecciones, para evaluar la opinión pública a lo largo de las diversas etapas del proceso. Es mucho más importante, sin embargo, garantizar que el proceso electoral no se convierta en rehén del gran capital. La danza de los millones de dólares inyectados por CACIF y por los capos del narcotráfico no constituyen la receta correcta para que florezca la democracia. El proceso electoral también debe protegerse frente a la manipulación que realizan los medios de comunicación social.

Dichos medios, en alianza estrecha con el gran capital, vienen desempeñando un papel determinante en los procesos electorales, no solamente en Guatemala sino igualmente en otros países. En primer lugar, los periódicos, la radio y la televisión tratan a los candidatos como productos de supermercado y utilizan campañas de mercadeo para quienes pueden cubrir los gastos. En segundo lugar, sin embargo, también pretenden trasladar noticias y editoriales como que si fueran informaciones y análisis objetivos e imparciales. En realidad, dichos medios tienen sus propias posiciones y preferencias. ¿Cuántos medios, por ejemplo, han analizado verdaderamente, sin sesgo alguno, los planes de gobierno de los partidos políticos? ¿Puede algún medio guatemalteco aducir que ha fomentado entre los ciudadanos el verdadero análisis de las propuestas e iniciativas de los candidatos? Durante el período electoral, deberíamos estar tratando los principales problemas de Guatemala y los desafíos que de se enfrentan; pero los asuntos esenciales se vuelven secundarios con respecto a los “chismes políticos”, usualmente de naturaleza destructiva. Así, la población escucha a los cuatro primeros en las encuestas y a quienes los apoyan; pero no recibe la información pertinente de las propuestas que emanan de las otras corrientes políticas.

Por ejemplo, la inseguridad y la violencia se consideran como el problema número uno por parte de los medios de comunicación social. No obstante, cabría preguntarse si no debiera ser el hambre y la pobreza el problema número uno, en función de los millones de personas que son afectadas y del hecho de que la misma violencia es consecuencia de la vida marginal. Si se aceptara la prioridad de atender la inseguridad y la violencia, sin embargo, me pregunto cuántos ciudadanos se han enterado, por medio de la prensa, lo que Miguel Ángel Sandoval y Walda Barrios han venido presentando como “seguridad democrática”, que es un enfoque mucho más apropiado que ofrecer “mano dura”, remilitarización, más represión, estructuras y mecanismos coercitivos y “limpieza social” (que no es más que la ley fuga del General Ubico, con aplicación de métodos modernos). El análisis que la URNG-MAÍZ presenta en su plan dice:

“Existe infiltración del crimen organizado en todas las esferas del quehacer del Estado y la sociedad. Se ha recrudecido la violencia, la inseguridad y las acciones mal denominadas de “limpieza social”, que son asesinatos ejecutados con total impunidad, con los mismos métodos y técnicas utilizados en la época de la contrainsurgencia, que en los últimos tres años ha arrojado más 16 mil homicidios. Estos asesinatos se ensañan particularmente en contra de las mujeres y la niñez, reportando Guatemala las cifras más altas de América Latina”.

“Una de las principales violaciones a los Acuerdos de Paz lo constituye la re-militarización de la seguridad ciudadana que se manifiesta en el uso de militares en los puestos de dirección de la Policía Nacional Civil (PNC) y la creación de una fuerza de 3 mil efectivos militares para seguridad ciudadana. Se suma a lo anteriormente señalado, la imposición de la nueva Doctrina de Seguridad Antiterrorista impulsada por los EUA, prevaleciendo el concepto de ‘seguridad represiva’ frente al planteamiento de ‘seguridad democrática’”.

Como dije en el número 1 de Guate-Análisis, si la población conociera el plan de acción de URNG-MAÍZ, así como su capacidad para ejecutarlo plenamente en cooperación con otros sectores de la sociedad, se podría transformar el escepticismo actual en un cauteloso optimismo. De esta suerte, los resultados electorales podrían ser más importantes para las fuerzas progresistas, particularmente en términos de la composición del Congreso y de los gobiernos locales. Ciertamente, los guatemaltecos en el extranjero podemos mostrar la diferencia de planes, con la esperanza y expectativa de que nuestros familiares y amistades votarán a favor del cambio verdadero.

Digámosles, claramente, que “No desperdicien su voto en el país, voten por URNG-MAÍZ”.

Nueva York, 12 de agosto de 2007
Raúl Molina Mejía, Secretario de Asuntos Internacionales de la RPDG

www.albedrio.org


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.