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El futuro de Venezuela
Por Ricardo Rosales Román - Guatemala, 11 de agosto de 2004
rosalesarroyo@intelnet.net.gt

En tanto estuve ocupado en referirme a la situación nacional (más concretamente a la estructura, naturaleza y carácter del gobierno del presidente Óscar Berger) y dedicado a elaborar un artículo sobre el asalto al cuartel Moncada, un segundo en que se describe cómo era la realidad cubana a principios de los años 50, y un tercero que publicaré en su oportunidad, la República Bolivariana de Venezuela se ve cada vez más agitada conforme se acerca la fecha de celebración del referendo revocatorio convocado para realizarse este próximo domingo 15 de agosto. De los resultados que arroje este evento comicial depende el futuro inmediato y a mediano y largo plazo de los venezolanos y, en buena medida, de los demás países y pueblos del continente.

1. - Venezuela tiene una extensión territorial de 912 mil 50 kilómetros cuadrados. Política y administrativamente está dividida en 23 estados y un distrito y una dependencia federales. Su capital es Caracas. Geográficamente colinda al oeste y al sur con Colombia, al sureste con Brasil y al este con Guyana. Sus costas marítimas son de unos 2 mil 800 kilómetros. Su territorio se divide en seis regiones: el litoral caribeño, los Andes, la depresión del lago Maracaibo, los Llanos, la Gran Sabana de Coroní en donde se encuentra la cascada el Salto del Ángel, la más alta del mundo, y la productiva zona agrícola ubicada entre la costa y los Llanos.

Su población era en el año 2003 de 25 millones 553 mil habitantes. Sus ciudades principales son Caracas, Maracaibo, Valencia, Barquisimeto, y Ciudad Guyana. Más de un tercio de su población es menor de 15 años. Su unidad monetaria es el bolívar. En septiembre de 2002 un dólar equivalía a 1,467 bolívares. Para el año 2001 el Producto Interno Bruto per cápita era de 6 mil 100 dólares. Tenía entonces una tasa de inflación de 12.3 por ciento. En el 2000 su deuda pública externa ascendía a 27 mil 628 millones de dólares. Su desempleo era en el 2001 de un 14 por ciento.

La República Bolivariana de Venezuela depende en lo fundamental de la explotación de sus yacimientos petroleros. La agricultura ocupa algo más del 4 por ciento de su territorio. Su ganadería se cría en los Llanos. El área boscosa ocupa un tercio de su territorio. Venezuela es productora de gas natural, gas licuado, butano y propano. Cuenta con yacimientos de carbón y hierro. Sus reservas de oro están estimadas en el 12 por ciento de las reservas mundiales. Sus ingresos por el petróleo representan el 76.8 por ciento de sus exportaciones.

2. - El próximo 15 de agosto (como ya queda dicho) se estará realizando el referéndum revocatorio del que depende el futuro de la patria de Simón Bolívar. Todo indica que la mayoría de la población venezolana se inclina a favor de mantener en el poder al presidente Hugo Chávez. La multitudinaria marcha en Caracas del pasado domingo 8 y que reunió a algo así como 900 mil participantes es una demostración elocuente del amplio respaldo popular y social con que cuenta el mandatario venezolano y el aislamiento en que está la oposición.

Todo indica que la oposición venezolana no logrará alcanzar que se revoque el mandato a un presidente que fue legítimamente electo y que ha tenido que hacerle frente en forma decidida y resuelta a las pretensiones de sus opositores y los gobernantes estadounidenses por deponerlo. La victoria del presidente Chávez en el referéndum constituirá, a su vez, una derrota a las pretensiones del gobierno estadounidense por detener la lucha del pueblo venezolano por su independencia y soberanía, el derecho a su autodeterminación y emancipación nacional y social. Además me atrevo a presupuestar que de los resultados que se obtengan el 15 de agosto en Venezuela no sólo depende el futuro independiente y soberano de los venezolanos.

Son muchos los intereses que están en juego en Venezuela. O continúa el proceso emancipador e independentista encabezado por el presidente Chávez con el apoyo de la mayoría del pueblo venezolano o se retrocede a los períodos de gobiernos al servicio de las grandes compañías transnacionales, de la reacción venezolana y el imperialismo estadounidense. No hay lugar para los términos medios.

É se es el gran desafío al que tiene que hacer frente el presidente Chávez y con él la gran mayoría del pueblo venezolano que lo apoya. Hay que considerar, además, que de los resultados del referendo depende también en cierta forma el futuro de las luchas en los demás países y pueblos del Continente por su independencia y soberanía, su autodeterminación y emancipación nacional y social.
Lo del referéndum, es cierto, es sólo a los venezolanos a quienes corresponde decidir. Esto, sin embargo, no impide que alguien que no sea venezolano (como es mi caso) opine acerca de que lo peor que podría sucederle al hermano pueblo de Venezuela sería que triunfara el sí. Venezuela es en el momento actual un referente muy ilustrativo de lo que los pueblos y países latinoamericanos pueden llegar a alcanzar por la vía institucional y democrática.

Sin absolutizar ni retomar por el momento la polémica referente a lo de las vías y las formas de lucha y de organización y dirección, Venezuela viene a constituirse en un caso excepcional que exitosamente está transitando por la vía institucional y democrática hacia etapas superiores de avance, progreso y desarrollo político, económico y social. De allí la importancia que tienen los resultados del próximo 15 de agosto.

La Constitución vigente de la Republica Bolivariana de Venezuela en su preámbulo plantea entre otros fines: refundar la República; establecer una sociedad democrática, participativa y protagónica, multiétnica y pluricultural en un Estado de justicia federal y descentralizado; asegurar el derecho a la vida, al trabajo, a la cultura, a la educación, a la justicia social y a la igualdad sin discriminación ni subordinación alguna; promover la cooperación pacífica entre las naciones e impulsar y consolidar la integración latinoamericana de acuerdo con el principio de no intervención y autodeterminación de los pueblos; la garantía universal e indivisible de los derechos humanos, la democratización de la sociedad internacional, el desarme nuclear y el equilibrio ecológico.

Venezuela, se dice en el artículo 2 constitucional, se constituye en un Estado democrático y social de Derecho y de Justicia. Tiene como fines esenciales, agrega, la defensa y el desarrollo de la persona y el respeto a su dignidad, la construcción de una sociedad justa, amante de la paz, la promoción de la prosperidad y el bienestar del pueblo. La educación y el trabajo, se concluye afirmando en su artículo 3 constitucional, son los procesos fundamentales para alcanzar los fines propuestos.

3. - Basta y sobra con lo transcrito en los párrafos anteriores, más las importantes y necesarias conquistas políticas, económicas y sociales logradas por el pueblo venezolano bajo el gobierno del presidente Chávez, para destacar la importancia que tiene que el próximo 15 de agosto en Venezuela triunfe el no ya que es con ello y sólo con ello que se garantiza la continuidad de un proceso revolucionario de gran trascendencia en la historia venezolana y de los pueblos y países de nuestro continente.

Sin que represente una injerencia en los asuntos internos del pueblo venezolano, los deberes internacionalistas de solidaridad, además de la simpatía, respeto y apoyo con que cuentan las profundas transformaciones que están teniendo lugar en la República Bolivariana de Venezuela, me permiten expresar mi adhesión a la causa que levanta la gran mayoría de la población venezolana que se pronuncia y está resueltamente a favor de que el presidente Chávez continúe en el poder.

En estos casos no hay cabida para una supuesta neutralidad. O se está al lado de los que luchan por un mundo mejor o se está al lado de los que se oponen al avance y progreso de los pueblos y países del continente. Es un deber expresarlo y tener una posición. La mía, ya queda consignada.

Tomado del diario La Hora - www.lahora.com.gt


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