Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 1 - 2004

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

¡No a los extranjeros!
Por Miguel Angel Sandoval - Guatemala, 16 de septiembre de 2004

Se quiere compensación de derechos cuando se trata de finqueros pero a los indios se les acusa de carne de cañón de los extranjeros. Lo dicen Berger, Stein, Vielman, Spirensen, entre otros.

Es lo que al unísono exclamaron Berger, Stein, Vielman y Spirensen, en riguroso orden jerárquico, al referirse a los incidentes de la hidroeléctrica del Chixoy. Con la más elemental muestra de xenofobia, nuestros funcionarios tronaron contra quienes supuestamente habían soliviantado los ánimos de connacionales manipulables y por extensión, tontos, que protestaron la semana anterior en Chixoy.

La verdad es que en la hidroeléctrica nos encontramos ante fenómenos que deberían hacer pensar antes de gritar en contra de los extranjeros indeseables. En primer lugar es necesario recordar que en Chixoy se cometió la masacre de Río Negro ante las protestas de campesinos que reclamaban su propiedad. Fueron decenas de personas. En este caso el gobierno de los propietarios usó la fuerza y masacró a los campesinos.

A continuación se dice poco que Unión FENOSA controla la distribución de energía producida por el embalse del Chixoy y que los antiguos propietarios de las tierras inundadas tienen que pagar a precio de oro molido, un servicio hecho a costa de echarlos a la calle, pero por supuesto, con promesas de darles el sol y la luna.

En este caso el Estado hizo la tarea sucia. Se endeudó con la construcción de la represa y ordenó asesinar a más de 200 campesinos para eliminar protestas.

Ahora se sabe que uno de los próximos pasos es la privatización de la represa y que entre sus nuevos propietarios estarían las multinacionales de la energía. Esos pinches extranjeros. Se dice poco que hay el compromiso de la interconexión eléctrica en el marco del Plan Puebla Panamá, pero se hace poco para impedir que estos extranjeros hagan lo que quieren con los recursos nacionales.

Y ya que hablamos con amplitud, sería conveniente detenernos un poco en la minería de cielo abierto, que en todos los casos son contratos o concesiones, a compañías extranjeras, que el Estado guatemalteco encabezado por nacionalistas les ha otorgado, olvidando que lo que buscan estas compañías es hacer lodo nuestros recursos naturales.

A los ciudadanos de este país que tenemos un par de dedos de frente nos parece una expresión de ignorancia enciclopédica que se este chillando desde el Gobierno en contra de los extranjeros y que al mismo tiempo se hable de globalización, o que simultáneamente se piense en el extranjero como proporcionador de recursos de inversión para la economía nacional, que en verdad ya no lo es tanto.

En todo este asunto existe de manera franca un grado inaceptable de xenofobia en sectores conservadores de este país, lo cual corre parejo con el nivel grosero de racismo. Son dos caras de una misma moneda de intolerancia. Aunque por supuesto hay excepciones. Se es abierto hacia el extranjero si estos son turistas que traen dólares.

Si nos certifican por buena conducta. Si invierten en minería aunque destrocen los recursos naturales envenenando ríos, si compran nuestras empresas nacionales o invierten en los Megaproyectos. Entonces hasta se les otorga o vende la Orden del Quetzal.

Si vienen como Minugua a contar las costillas de los represores, las violaciones a los derechos humanos o hagan criticas al racismo, son extranjeros indeseables. Como siempre doble rasero.

Se exige la propiedad privada de los finqueros pero se masacra a los pobres cuando éstos la demandan. Se quiere compensación de derechos cuando se trata de finqueros pero a los indios se les acusa de carne de cañón de los extranjeros. Lo dicen Berger, Stein, Vielman, Spirensen, entre otros.

Tomado de www.prensalibre.com


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.