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Ixiles y el TLC
Por Miguel Angel Sandoval - Guatemala, 10 de febrero de 2005

En Nebaj, un campesino cuando tiene trabajo agrícola gana unos Q400 por mes, y al año si trabaja todos los meses, Q4,800.

Escribo esta nota desde Nebaj, tratando de entender por qué se plantea la urgencia de firmar el TLC con EE.UU. si antes falta salir del siglo XIX en muchas partes como en la región Ixil. Solo un dato.

En 2001 dio inicio la ampliación de la carretera entre Sacapulas y Nebaj, en Quiché, y a la fecha se encuentra abandonada por el Gobierno y lo avanzado antes ya se perdió. Y ello da como resultado que la región Ixil esté cortada de los supuestos beneficios del TLC. Pero no sólo por una carretera. Hay más.

Nebaj tiene una asignación anual de casi cuatro millones y el actual alcalde construye en la plaza central un centro comercial con locales para sus allegados al costo de Q6 millones y medio. Que es casi dos años de presupuesto municipal.

Y ello dejando sin inversión a las 86 aldeas y caseríos. Una cabecera municipal sin carretera de acceso, menos las 86 aldeas. Con carencias en todos los servicios sociales, sin proyectos productivos. ¡Todo ello mientras se habla de ser competitivos y globalizados!

El tema es que mientras se dice que Guatemala tendría oportunidades, asistimos a casos como el observado en Nebaj, que de plano no es el único en el país. Se sabe de anarquía en el gasto, ausencia de planificación, falta de políticas públicas, y desorden gubernamental que solo impiden el desarrollo del país.

Y ello no se resuelve improvisando visitas de altos funcionarios o “gabinetes móviles”. Hace falta un plan nacional de desarrollo y ello antes de firmar el TLC, que no es una varita mágica.

Un diagnóstico de la Universidad Mariano Gálvez hecho en el año 2000, dice que en Nebaj un campesino cuando tiene trabajo agrícola gana unos Q400 por mes, y al año si trabaja todos los meses, Q4,800.

Mientras que un agricultor norteamericano recibe solo de subsidio por año el equivalente de 160 mil quetzales. Haciendo una operación simple resulta que un agricultor de EE.UU. recibe de subsidio lo que ganan trabajando 33 campesinos de Nebaj en un año. Eso es lo que se denominan asimetrías. Son desigualdades, diferencias entre EE.UU. y Guatemala. Y esta es la razón por la cual no se debe permitir que se ponga a competir la economía de ese país y la nuestra.

Estas son las razones de fondo por las cuales Jean Siegler, relator de las Naciones Unidas para el tema alimentario ha señalado que con una eventual ratificación del TLC se estaría creando más pobreza, exclusión y miseria en todo el país y por supuesto, en regiones como la zona Ixil, en donde Nebaj, Chajul y Cotzal, presentan los mismos niveles de pobreza y falta de proyectos de desarrollo a pesar de los esfuerzos que hacen unas 20 instancias no-gubernamentales para aliviar una situación como la descrita.

Antes hace falta reformas estructurales en nuestro país y que los norteamericanos renuncien al subsidio agrícola que sólo crea competencia desleal y precios Dumping, lo cual es cualquier cosa menos libre comercio.

Volviendo a las reformas estructurales que el país necesita antes de una aventura como el TLC, es necesario decir que hace falta una reforma tributaria seria y con visión de largo plazo, una ley de catastro y registro. Asimismo, hace falta la reforma agraria, y la construcción de una sólida infraestructura para que un país como Guatemala pueda ser beneficiaria de un acuerdo como el TLC.

Es necesario que se entienda que un tratado comercial como el que ahora se discute en el Congreso, no debe ser para beneficiar a un puñado de empresas nacionales y a las transnacionales de los Estados Unidos.

Que con el actual TLC se condena a la desaparición a miles de pequeños y medianos productores del campo. Que por más que se diga, si no hay políticas públicas diferentes, un campesino de Nebaj está estructuralmente imposibilitado en las condiciones descritas, para competir con un agricultor de Estados Unidos. Por ello hace falta una consulta nacional, y en primer lugar hay que preguntarle a los ixiles.

Fuente: www.prensalibre.com


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