Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 2 - 2005

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Congreso campesino
Por Miguel Angel Sandoval - Guatemala, 29 de septiembre de 2005

Quienes vengan encontrarán en nuestro país una realidad que se caracteriza por la excesiva concentración de tierra en pocas manos.

Del 7 al 11 de octubre tendrá lugar en Guatemala en IV Congreso Continental Campesino, organizado por la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC). En él se contará con la presencia de unos 300 delegados de Latinoamérica, más un número considerable de organizaciones guatemaltecas.

La agenda no es nada fuera de lo común: demanda por la tierra, defensa de los territorios y una postura sobre las políticas neoliberales.

Sin duda, es un acontecimiento para nuestro país en donde no existe ni de lejos una política agraria que busque resolver la aguda crisis por la que atraviesa el campo guatemalteco.

Quienes vengan desde los diferentes países, encontrarán en el nuestro, una realidad que se caracteriza por la excesiva concentración de tierra en pocas manos, por la carencia de este recurso para miles y miles de campesinos, por un nivel de conflictividad rural que sólo durante los últimos 18 meses ha visto unos 70 desalojos violentos de campesinos, como el ocurrido en la finca Nueva Linda con un saldo de 10 campesinos asesinados; criminalización de la lucha campesina y una ausencia de políticas publicas para la crisis del campo. Un serio telón de fondo a un congreso campesino.

El obvio que en un contexto como el señalado, y los esfuerzos por hacer pasar una ingrata ley de concesiones o la defensa de la minería por parte del Gobierno, en medio de demandas de aumento salarial por sectores de trabajadores, se puede anticipar que será un congreso de amplia condena al Gobierno guatemalteco y sectores empresariales del país.

Algo normal en la medida que no les interesa defender su naturaleza antipopular. ¿O será que les preocupa?

Discusión sobre salarios

El debate sobre el aumento salarial demandado por trabajadores sigue creciendo. De un lado hay una ofertita de parte de los empresarios.

Hay que decirlo de una vez: ésta no alcanza siquiera para compensar la inflación acumulada en los dos últimos años. Si se hacen números, resulta que un aumento de 7 ó 10 por ciento es inferior a la inflación, que puede estar alrededor del 20 por ciento acumulado. Es de suma y resta.

Pero sobre todo, el salario mínimo que está entre Q1 mil 190 y Q1 mil 158 que no se paga, no alcanza para cubrir la canasta alimentaria que está en unos Q1 mil 400; menos aún, la canasta básica que se encuentra alrededor de Q2 mil 600. Por esto la discusión cerrada que existe entre empresarios y trabajadores. Y esto sin una posición por parte del Gobierno.

Lo interesante es la torre de babel que se ha formado entre empresarios y Gobierno.

Unos dicen que sólo aumentarían por productividad; esto es, cero, pues no se puede exprimir más a los trabajadores.

Mientras que el aumento propuesto por la cúpula empresarial es casi cero.

Y por supuesto, hay una diferencia muy clara entre las posiciones de los trabajadores y las del Gobierno.

Pero lo más grave de todo esto es que quienes dicen que sólo por productividad se puede “aumentar” el salario, lo que hacen es decir que el Código de Trabajo les viene del norte, y que hace falta exprimir la mano de obra guatemalteca para mejorar la “competitividad”. Y ello es lo que tiene en tensión a diversos sectores.

Uno, es el magisterio que demanda un incremento de Q1 mil, mientras que sólo se le ofrece un bono de Q75. Como se puede ver, entre las ofertas de la cúpula empresarial para trabajadores y del Gobierno para empleados públicos, hay una especie de coherencia que dice sin mucha imaginación: mantengamos a la gente en la miseria.

Y ello como sabemos es fuente de crisis y desgarraduras.

Fuente: www.prensalibre.com


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.