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Letra con Filo
Paisito el nuestro, entre Bancos y asaltos
Por Miguel Angel Sandoval - Guatemala, 25 de enero de 2007
mszurdo@hotmail.com

La crisis bancaria ha colocado en segundo plano, al menos de manera transitoria, el problema de la seguridad ciudadana o si se prefiere, el clima de violencia generalizado que vivimos en nuestro paisito. De alguna manera, el manejo del fenómeno de los bancos, donde un factor de suma importancia es el de la corrupción generalizada que desde lo privado observamos, así como la impunidad en que viven los financistas del país coludidos con el gobierno de turno, dan como resultado que la ola de violencia, crímenes, juicios interminables o investigaciones que no sirven para nada, pase unos días a segundo plano.

Es la tendencia que tenemos en nuestro paisito, a que una crisis sumerja a la otra, que un clavo saque otro, y así en una sucesión de hechos que solo nos indican que nos vamos hundiendo, que vamos perdiendo valores ciudadanos, aun sin tenerlos antes, o que pensamos con irnos al carajo a intentar fortuna a otros países. Es el recorrido de miles de compatriotas, no veo porque muchos otros no se lo planteen, y como se dice desde hace años en el cono sur, que el ultimo apague la luz.

Lo cierto del asunto es que ahora vemos con indignación como la ola de asaltos y asesinatos nos coloca como un caso casi único en el ámbito mundial. Ello porque somos un modelo de país en donde el proceso de paz se constituyó en un modelo para exportación y con nostalgia nos enteramos que funcionarios de Naciones Unidas hacen talleres, conferencias o seminarios, en Zambia o en Camboya, o en Irak, hablando del proceso de paz de Guatemala. Pero, como dicen los nicas, ni quiera dios, que hagan un proceso como el nuestro. Los resultados son los que hablan, no lo que diga este columnista virtual…

En el asunto bancario, hay sin duda impunidad. Pero junto a la impunidad, hay grosería y mucho cinismo. Se pasan por el arco del triunfo a los miles de compatriotas que se sienten, y esto es absolutamente cierto, estafados. Las familias “croniconas” como lo decía con mucho humor Manuel José Arce, resultan embarradas en esta crisis que revela la escasa moral, la ausencia de ética, la incapacidad de hacer negocios honorables. Es la debacle. De parte del gobierno la impudicia. Se hacen los pendejos cuando ven las demandas ciudadanas, no toman medidas, dan la espalda, se mofan del dolor y sufrimiento de la gente.

Mientras, aparecen las “medidas” para paliar la crisis. Se habla de fortalecer el FOPA, pero lo intentan hacer sobre la base de la estupidez económica y la vulgaridad empresarial. Esto es, bajando las tasas pasivas (ahorro) y aumentando las tasas activas (crédito) Esto significa, ni más ni menos, encarecer el crédito y ahuyentar el ahorro, con la consabida fuga de capitales. Pero además, ya hablan de “liberalizar” el encaje bancario, y esto quiere decir, que cualquier operación bancaria no tendría el respaldo suficiente, y con ello el fraude se incrementaría al infinito. Es sin duda un tema que invita al debate nacional, pues queda claro que los afectados por la misma son la mayoría nacional, y no solo las capas medias. Ahora sabemos que hasta un trabajador de maquila tiene una cuenta, o los miles que reciben remesas están obligados a tenerla. Se trata de un asunto de gravedad nacional.

En este contexto, las ordenes de investigación o de captura en contra de los magnates de las finanzas no avanzan nada. Todo porque desde las instituciones encargadas se giran avisos a los amigos, a los hijos de los amigos, y a los socios en diversas actividades. Es el imperio de la impunidad, antes que de la ley.

Mientras tanto continua la ola de criminalidad. Apenas hace dos días fui asaltado en la entrada de una oficina, para quitarme una computadora portátil y mi celular. A mi acompañante, un asesor laboralista, no le quitaron su celular ni su maletín. A los dos ni siquiera intentaron quitarnos las billeteras. Sin duda un acto de agresión política, de intimidación, pues el robo solo enmascara una agresión política. Al hacer la denuncia, varios funcionarios de este gobierno, admitieron que podría ser algo parecido a “fuerzas internas” con la connotación que se quiera, pero desde dentro. Sin duda otro nivel de impunidad.

Olvidaba decir, que en el momento del asalto nos dirigíamos a una reunión para abordar el problema de la crisis financiera, que ahora se matiza con las amenazas de buscar a los desestabilizadores que acusan a los bancos de corruptos. Ver para creer, o mejor dicho, ser asaltado para estar en sintonía con este paisito que tenemos.

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