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Letra con Filo
¿Y las metas del milenio?
Por Miguel Angel Sandoval - Guatemala, 9 de abril de 2007
mszurdo@hotmail.com

Previo a las vacaciones de semana santa, Fidel Castro en dos artículos publicados en el periódico oficial Granma, dio salida a un debate que sin duda debe ocupar la atención de gobiernos y empresarios, organizaciones sociales y ciudadanas simples y, ojalá, de medios de comunicación en el ámbito mundial. Por cierto con buen tino el programa de TV cubano Mesa Redonda, presentó una emisión sobre el tema con exponentes de primer nivel, entre los cuales el director de Granma, el de Juventud Rebelde y personal del programa.

Datos fríos y duros para analizar dos artículos de Fidel Castro con información de punta y datos desde revistas científicas de EEUU hasta periódicos como el Washington Post o el New York Times, El País o Le Monde. Todo por haber escrito un par de verdades que van al centro de las metas del milenio. Producir alimentos para sustituir petróleo, o producir alimentos para combatir el hambre. ¿Que es lo ético?

Si recordamos las metas del milenio nos hablan de eliminar la pobreza extrema y el peligro de hambruna en los próximos 10 o 15 años, disminuyendo la mitad o un porcentaje que depende de cada país, pero que no puede ser menor al 50% si se quiere vivir sin el peligro de la extensión de parte de la humanidad por hambre. Es el contexto en el cual aparecen los artículos de Fidel Castro.

El tema es de suyo preocupante. Veamos el caso guatemalteco. Si aceptamos que hoy se importan alrededor de veinte mil toneladas de maíz porque el que se cultiva aquí no es suficiente para la alimentación de muchos connacionales y abastecer de concentrados la industria del pollo o de la carne, lo normal sería que ante la disminución probable de la cantidad de maíz importado, haya necesidad de cultivar un poco mas en nuestro país y así garantizar la alimentación nacional que como se sabe tiene en su base el maíz.

Pero, oh sorpresa, resulta que ahora se debe sembrar maíz y caña de azúcar pero no para la alimentación sino para producir combustible vegetal que permita que la industria automotriz no haga innovaciones tecnológicas para otro tipo de energía renovable. Se utilizan, las tierras dedicadas al cultivo de alimentos como el maíz, la soya o la caña de azúcar para producir combustible que muevan vehículos y así, industrias como Toyota, Ford o Wolksvagen, puedan ir por las calles del mundo, mientras la gente se muere de hambre.

Ahora El Salvador debe ser una especie de centro de experimentación para que la producción de biocombustibles, utilice las tierras, el agua y los bosques que aún quedan para la insaciable industria automotriz. Que tal. Y claro, fue de nuevo, el resucitado Fidel quien dijo, no señores, así no. Como antes previno sobre la inmoral de la deuda externa de los países del continente y la imposibilidad de pagarla, llamando a un frente múltiple y dar la lucha.

Ya antes tuvimos la llamada Revolución Verde que destrozó las fronteras agrícolas, boto montaña, dio paso al fertilizante como una manera de mejorar la productividad y los resultados. Ahora con la voracidad de la industria del automóvil con seguridad veremos la voracidad renovada pues con la gradual escasez del petróleo y la negativa a producir con nuevas tecnologías combustible renovable, el hambre de la gente no importa y como se dice, el que viene atrás que arree.

La producción mundial de maíz deberá ser canalizada para los biocombustibles y el hambre seguirá creciendo. ¿Hasta cuando? En Guatemala los peligros de crisis por la firma del TLC con los EEUU son juego de niños ante el riesgo que nos plantea la decisión del gobierno de los norteamericanos encabezado por Bush. El tema no es la quiebra de unos pocos miles de productores que tendrían que reciclarse buscando algún otro cultivo. Ahora se trata de poner en riesgo a 3 mil millones de seres humanos que se quedarían sin alimentos por la conversión de éstos en combustible para vehículos. ¿Es de nuevo un momento ilógico de la humanidad, como decía el Che?

Creo que en Guatemala el debate debería de ser ampliado pues como parte de la nueva demanda norteamericana que ahora que se convierte en debate político y sobre todo ético, ya se sabe de tierras de la franja transversal que se están convirtiendo en zonas cañeras para tratar de tener una parte del mercado del etanol. Y no importa si se pierden tierras de cultivo de alimentos. Es el signo de los tiempos

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