Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 4 - 2007

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Letra con Filo
Un recuento casi objetivo
Por Miguel Ángel Sandoval - Guatemala, 19 de octubre de 2007
mszurdo@hotmail.com

Luego de leer con detenimiento las notas que se han publicado sobre el desempeño electoral de la izquierda de nuestro país en las últimas elecciones, inicialmente con una especie de cólera o frustración, y luego dando paso a análisis más objetivos, aunque por supuesto con dosis de descalificación y lugares comunes, hay algo que creo de interés destacar.

Es un hecho aceptado, aun por los más agudos críticos, que el resultado de URNG-MAIZ, más allá de los resultados numéricos, deja al menos dos elementos que es indispensable valorar, sobre todo, de cara a la construcción de futuro aunque no por ello dejando de trabajar desde ahora, de un movimiento amplio de izquierdas, como es la propuesta de MAIZ y de URNG.

Me refiero al posicionamiento de una agenda y discurso de izquierda que de alguna manera se había vuelto gelatinoso y por ello no despertaba mayores simpatías. En esta perspectiva se inscribe un detenido análisis de Juan Hernández Pico, en Guatemala: sobrevivir a las elecciones. Y por supuesto, la ausencia o carencia de un discurso de izquierda, no podía dejar de ser visto a la luz de un magro desempeño político de la misma URNG en los primeros años luego de la firma de la paz. Aunque ello es algo que se ha valorado de manera autocrítica por esta expresión política. .

Ahora, como parte del discurso y agenda de izquierda, hay un programa, que sin duda, debe ser el instrumento de trabajo de aquí en adelante, mientras el mismo tenga espacios y sea considerado pertinente. En relación al programa, una nota de opinión publicada en Siglo XXI por Gustavo Porras, ilustra sobre este caso, aislado en la campaña, en donde no hubo otros programas dignos de ese nombre.

Y junto a ello, es notable la apuesta por la mayor y mejor vinculación y relación entre los sectores sociales del país con el instrumento político que representa la coalición URNG-MAIZ. Esto es algo que se ilustra con algún detalle en la Memoria de una Campaña Electoral, que en próximas fechas daré conocer de manera pública.

Estos dos factores, particularmente el programa y las vinculaciones con lo social, deberían de dar como resultado el fortalecimiento de la izquierda en lo social y por supuesto, en el proceso electoral de 2011, que en algunos departamentos del país ya inicio en su preparación, al momento de realizar los balances de lo actuado, la ubicación de los aciertos, el recuento de los errores y las carencias, y todos los problemas encontrados en un proceso electoral con las características del guatemalteco.

Es por ello que el balance inicial que se hace desde la perspectiva URNG-MAIZ, no puede menos que detenerse a pensar en el desenvolvimiento posterior de este proyecto político. Sin entrar en detalles sobre la visión que existe sobre el comportamiento de otros proyectos políticos y sectores o fuerzas sociales, si es posible afirmar que tienen una asignatura pendiente en encontrar el tono y el matiz adecuado para posicionarse en el imaginario político de la izquierda guatemalteca.

Adicionalmente quiero mencionar que en nota publicada el 29 de septiembre de 2007 [1], hacía el llamado para constituir una agenda mínima de lucha que hiciera posible que las distintas expresiones de la izquierda nos acercáramos para la constitución de ese gran proyecto nacional de izquierda por el que estamos trabajando de manera ardua, superando escollos, desconfianzas, reticencias, protagonismos, y todos los defectos que arrastramos. Sin animo de parecer inoportuno, creo necesario volver a plantear esa agenda mínima que hoy por hoy, podría ser el elemento que nos falta para poder pensar con detenimiento en la construcción del futuro que queremos. Como se puede observar, se trata de una agenda que fácilmente puede ayudarnos a construir esa fuerza que tanto nos hace falta.

a) defender de manera activa el expediente agrario, pero a fondo;

b) que se divulgue de forma sistemática, comprometida y se accione a favor de las consultas democráticas contra la minería de cielo abierto.

c) un compromiso para acompañar las demandas sociales de mejor salario y de empleo, d) luchar de manera clara y sin concesiones por una verdadera reforma a la ley electoral y de partidos políticos.

e) luchar por una nueva fiscalidad, sin caer en el lugar común del pacto fiscal.

Estos cinco puntos, y los derechos indígenas y la equidad de género como elementos permanentes, nos aproximarían a una agenda común y podríamos pensar en convocarnos a un gran esfuerzo compartido de hombres y mujeres democráticos y de izquierda, que hacen de la lucha social su punto de apoyo, su compromiso, su razón de vida. Por supuesto que esta agenda debe estar acompañada de una nueva visión de ciudadanía, que tenga vida y se realice mas allá de los temas que se plantean como indispensables en esta coyuntura.

Es claro que estos propósitos tienen en el instrumento que los impulse su punto mas controversial, pues ya sabemos que cada quien tiene una propuesta o si no la tiene, no siempre comparte las formas en lo existente. Aunque ello es parte de un debate necesario y, creo, impostergable.

Finalmente el otro compromiso, es que antes de estar dando por sentado la muerte de la izquierda, se hiciera el esfuerzo por entender el régimen neoliberal que impera en nuestro país, luchar de manera activa desde lo social, lo académico y lo político para desmontarlo. Es tiempo de actuar con madurez, y de reconocer que el infierno no son los otros, sino que el mismo nos acompaña cuando no somos capaces de dar el paso en dirección a la construcción del futuro.

[1] Igualmente son los propósitos de otra nota publicada el 11.10.07. Las dos en www.albedrío.org.

www.albedrio.org


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.