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Letra con filo
USAC: ¿Cerco económico?
Por Miguel Ángel Sandoval - Guatemala, 5 de marzo de 2013
mszurdo@hotmail.com

Escuche en los últimos días un comunicado de las distintas expresiones de la Usac exigiendo al gobierno los recursos que por ley le corresponden a la única universidad pública del país. Es un tema grave porque se inscribe en una tendencia marcada a suprimir lo público y dar paso a lo privado por las más diversas vías. En pocas palabras, a terminar con un ciclo histórico caracterizado por un papel importante del Estado en la vida social de los países.

Ya lo vimos en las normales. Allí se busca terminar con la carrera del magisterio luego de años de recortes financieros y otras medidas, para finalmente dar paso a la privatización de toda la enseñanza secundaria. Con la USAC es más difícil. Recordemos que desde siempre ha sido la antítesis de la visión militar que ahora esta entronizada en el poder central. Y ello explica en alguna medida un abandono de los compromisos del Estado con esta casa de estudios. Adicionalmente no hay que perder de vista que la tendencia privatizadora no amaina. Ya lo vimos en los puertos, en las carreteras de manera renovada, y lo vemos con enormes porciones del territorio nacional que se da a la industria extractiva a cambio de migajas. Nada de ideas nobles sobre el desarrollo nacional.

Con datos que nos proporciona el comunicado de marras, un 70% de los universitarios se educan en la USAC, y el resto en un abanico de universidades privadas casi todas confesionales, sean jesuitas, del opus dei, evangélicas, salesianas, y de otras iglesias. En verdad, muy alejadas del espíritu laico que debería estar presente en la educación superior. Pero hay otro da dato que quiero destacar: de cada quetzal que recibe la USAC retorna a la sociedad, tres en servicios de diversa naturaleza. En pocas palabras, un buen negocio para el país. Por ello hoy y ante sordera gubernamental, mi apoyo decidido a la demanda de la USAC para que le sean otorgados los fondos requeridos para la educación universitaria.

Hay sin embargo un aspecto que es necesario destacar: falta impulsar la reforma universitaria y hacer de la USAC el tanque de pensamiento de las grandes causas nacionales. Que la USAC sea un valladar a las privatizaciones que solo empobrecen al país, y un centro que irradie ideas alternativas al neoliberalismo rampante que hoy nos acosa como país. Y la lucha por la reforma universitaria, tiene varias expresiones –no se me escapa los acuerdos que aparentemente se impulsan-. Una de ellas es la toma de las instalaciones de la rectoría de la USAC por estudiantes que considera que la reforma universitaria no avanza como debiera y ello hace que la crisis se profundice en una coyuntura en la que la universidad debiera contar con todas sus fuerzas para la exigencia de recursos financieros que por ley como se ha dicho, le corresponden.

En suma, la excelencia académica con profunda orientación social y en defensa de la independencia nacional, debería ser el papel de la universidad nacional, y sobre todo, la forja de profesionales que tengan como divisa el desarrollo nacional, la defensa de la soberanía del país, el bienestar de las mayorías. Esto es lo que justifica una universidad nacional, y un solo credo académico: la excelencia, el profesionalismo, la superación permanente al servicio del país y no de pequeños intereses, muchos de los cuales son en verdad efímeros.

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s tanto, el Colegio de Abogados en silencio, la Asociación de Jueces y Magistrados hace silencio vergonzante. Ante ello es necesario decir que un grupo de 18 señalados por la CICIG es apenas la punta del iceberg. La cuenta es mayor, y hay casos emblemáticos que son paralizados por la complicidad para la impunidad por los operadores embozados que pululan en la cloaca del organismo judicial.

Por lo señalado, parecería que lo que toca ahora es la depuración de este antro de la impunidad, con el respeto que me merecen los abogados y jueces honrados, que mientras no se aclare este punto, creo que son la minoría.