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Otras reflexiones
Por Miguel Ángel Sandoval - Guatemala, 17 de junio de 2016
mszurdo@hotmail.com

A estas alturas, parece que no quedan muchas dudas que el movimiento social que se desencadenó en abril de 2015, fue por razones endógenas, nacionales, de nosotros pues. Es lo que se puede constatar con una lectura a vuelo de pájaro del texto, "La fuerza de las Plazas", de múltiples actores y plumas, con una buena muestra de documentos, entrevistas, coauspiciado por la fundación Ebert de Guatemala.

Claro que también confluyeron razones de peso, de naturaleza geopolítica y necesidades de seguridad interna, especialmente en el rol de los EEUU. El caso de la cicig debe ser matizado: se trata de una estructura que en último análisis, tiene su origen en los Acuerdos de Paz, y fue una demanda soberana del gobierno de Guatemala su creación. Es un dato que no puede faltar en cualquier análisis que se pretenda serio.

Como vemos en los últimos meses con picos de alza, ya es interminable la lista de funcionarios perseguidos por el MP y la Cicig, capturados y sometidos a juicios, que encabeza el expresidente y su socia. Lo más grave para los funcionarios comprometidos en la corrupción, es que las capturas deben continuar y no parece, de momento, que se agoten, pues la corrupción se había desarrollado hasta niveles de delirio.

Esto es parte de un cambio importante que se está operando en el país: la justicia alcanzo los delitos de cuello blanco, la corrupción estatal con civiles y militares, y la correspondiente en lo privado. Se trata de un tsunami o como se le quiera denominar, por mi parte denomino el proceso desencadenado desde abril del año anterior como el de una revolución moral.

Todo a partir de una premisa: antes la corrupción era socialmente aceptada y ahora es socialmente condenada. Claro que hace falta derrotarse en toda la línea como se dice, y no ceder más espacios nunca. Como conversaba con un amigo, la afirmación anterior tiene un corolario: antes la divisa era hacer función pública y robar o eras tonto, ahora la idea es si robas te vas al bote. Ese es cambio profundo que se ha operado en la mentalidad nacional. Las pruebas están a la vista de todo el mundo. El que no vea es miope.

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