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La patria de ellos
Por Sam Colop - Guatemala, 15 de septiembre de 2004

Es decir, “somos” patriotas, estamos bien y no hay racismo, mientras el racismo se mantenga.

Hoy se celebra un día más de lo que da por llamar “patria nuestra” pero que para la mayoría poblacional es una patria ajena. Es un insulto proclamar amor patrio cuando este es un país excluyente y cuya génesis institucional está basada en el racismo.

Tan mediocre es el conocimiento histórico que se justifica el día diciendo que antes de la llegada de los españoles las matanzas por acá eran algo natural, como si esto tuviera conexión directa con el 15 de septiembre o los invasores españoles hubieran sido unos santos.

Sólo falta que se diga que “gracias” a Pedro de Alvarado estamos en paz y que gracias al mismo Alvarado se alcanzó la llamada independencia. Lo que sí debe reconocerse, es que las prácticas alvaradianas fueron continuadas por el Ejército de Guatemala con la tierra arrasada y el genocidio.


Como la patriotería guatemalteca es tan grande, se piensa que amor a la patria significa continuar como estamos, es decir con las mismas desigualdades sociales, económicas, políticas, etcétera, y por supuesto, no cuestionar las prácticas racistas y discriminatorias.

Para justificarlo se encuentran razones religiosas o se dice que esto es común a todos los pueblos, como si la incivilidad fuera connatural al género humano. Esa patriotería no pasa de bandas guerreristas, representaciones escolares, tipo Inguat, donde supuestamente se expresa el carácter multicultural del país, cohetes y en el mejor de los casos, asociados al fútbol siempre y cuando la selección gane.

Pero cuando se trata de reconocer a los “otros” y sus derechos, el discurso cambia. Se dice que su cultura es atrasada, sus idiomas son causa del subdesarrollo y cualquier intento de participación en la administración pública es descalificado de antemano.

En el caso de la propuesta de abogados mayas para la CSJ y salas de apelaciones es objetada como racismo; sin preguntarse si los candidatos llenan los requisitos o no. El hecho de ser mayas, es razón suficiente para tacharlos. Es decir, “somos” patriotas, estamos bien y no hay racismo, mientras el racismo se mantenga. Lo que hoy se celebra pues, es la “patria de ellos” porque esta es una patria ajena a la mayoría poblacional.

Tomado del diario Prensa Libre- www.prensalibre.com


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