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Parcialmente de acuerdo
Por Sam Colop - Guatemala, 20 de noviembre de 2004

Una cosa son las reivindicaciones socioeconómicas y políticas y otra, los rituales que se practican

En su columna del jueves pasado en elPeriódico, Méndez Vides escribió que: “La reivindicación del mundo maya es un asunto lógico, que va de la mano con el progreso, pero alimenta el racismo cuando adopta poses folclóricas opuestas a la ciencia y al conocimiento”.

Estoy parcialmente de acuerdo con él, pero no creo que el folclor alimente el racismo. Una cosa son las reivindicaciones socioeconómicas y políticas y otra, los rituales que ciertas entidades mayas practican.

Por aparte, es cierto que a los wachalales se le ha ido la mano con su exceso de ceremonias. Cualquier actividad académica o política, quieren iniciarla con un ritual maya. He cuestionado esto y no ha sido poca la enemistad ganada.

Los más propensos a estos “shows”, como los llama Méndez Vides, son las entidades mayas que apenas pueden hacer el trabajo académico o político al que se han comprometido y mejor encubren esa deficiencia con ritos. Por eso, en más de una ocasión he sugerido a esas organizaciones que mejor se dediquen a la teología y ciencias afines.

También es verdad que estos rituales marcan una diferencia, pero cada práctica tiene su espacio y su mezcla, como en estos casos, termina desvalorizando la espiritualidad maya.

Asociado a lo anterior, recuerdo que un conocido dirigente maya izquierdista decía en California hace unos 15 años, que gracias a ellos los mayas podían ahora celebrar sus ceremonias de manera pública.

Esto no era cierto, porque en San Andrés Xecul, Momostenango, Cobán, Palín, etcétera, esas ceremonias eran del conocimiento público. Lo que era nuevo, era hacerlas en la capital y en lugares no preestablecidos. Y ahora, entre más exótica es la ceremonia, más significado pierde.

En lo que sí no estoy de acuerdo con Méndez Vides es calificar esos actos como prácticas de “tiempos de la idolatría”, porque así mismo puede decirse de los cucuruchos de Antigua Guatemala que cada Semana Santa se bañan con humo de incienso en las procesiones.

Un asunto es creer en la religión de uno y descalificar a otra que se asume “inferior”, eso sí raya en racismo. Méndez Vides también dice con prejuicio, aunque tal vez debía decirse fundamentalismo, que “eso de practicar ritos a dioses falsos como los planetas, la tierra o ciertas plantas, ya no tiene sentido en el siglo XXI”.

Si de dioses falsos o infieles se trata, para los musulmanes por ejemplo, los cristianos encabezan la lista. Pero como conozco a Méndez Vides como una persona de buena intención, le sugiero leer sobre mitología mesoamericana, antes de lanzar “falsas verdades” como eso de ritos a planetas y “ciertas plantas”.

Fuente: www.prensalibre.com


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