Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 2 - 2005

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Inteligencia clandestina
Por Haroldo Shetemul - Guatemala, 16 de febrero de 2005

El principal problema es que las autoridades no han hecho nada para detener este tipo de acciones criminales que buscan crear la zozobra en el país.

¿SERÁ QUE HAN VUELTO los fantasmas del pasado o siempre han estado presentes? Aún recuerdo la época del conflicto armado cuando era común el allanamiento de viviendas y oficinas de quienes eran considerados opositores. Fue una práctica que erosionaba los derechos fundamentales del ser humano. Se firmaron los acuerdos de paz y aparentemente esas acciones nunca más se iban a repetir. Sin embargo, la realidad parece contradecir los supuestos logros alcanzados en esta época posconflicto. Los operativos de los cuerpos clandestinos han retornado. Basta contar las veces en que este año han sido allanadas las sedes de agrupaciones civiles.

EN APENAS MES Y MEDIO, siete organizaciones han visto cómo supuestos ladrones han ingresado en forma violenta a sus oficinas, sin móvil de robo. El más reciente hecho ocurrió en la madrugada del siete de febrero en el Centro Evangélico de Estudios Pastorales en Centroamérica (Cedepca), en la zona 2. Los desconocidos únicamente se llevaron las partes de seis computadoras donde se almacenaban los archivos de la institución, sin tocar dinero ni otros objetos de valor. En la página de internet de Cedepca se informa que se dedica a “construir y cultivar espacios para el encuentro entre cristianos y cristianas de diferentes culturas, diferentes tradiciones y experiencias de vida, con el fin de fortalecer su fe y profundizar su experiencia de solidaridad”. ¿Será eso subversivo para que un grupo clandestino esté interesado en los archivos de ese centro religioso?

TRES DÍAS ANTES ocurrió lo mismo en las oficinas del Consejo Nacional de Educación Maya (CNEM). Los hechores dejaron todo objeto de valor y se concentraron en la información interna de esta entidad. “Además de llevarse 10 computadoras, los responsables se dieron a la tarea de revisar otra información electrónica que no estaba contenida en los discos duros y luego fue dejada botada en los recipientes de basura”, señala un comunicado de ese consejo. El CNEM está reconocido por ley como una comunidad de organizaciones que promueve la educación maya por medio de iniciativas para recobrar, revitalizar y difundir la cultura maya. De nueva cuenta, ¿será que esa labor educativa atenta contra el Estado, como para que se le vigile y se roben sus archivos?

TAMBIÉN FUERON ALLANADAS las sedes de otras cinco organizaciones civiles. El nueve de enero le ocurrió a la Asociación de Hijos por la Verdad y la Justicia (Hijos); el día siguiente a la Asamblea Consultiva de Poblaciones Desarraigadas; el 30 a la Defensoría de la Mujer Indígena, en Cobán, y la agrupación internacional Derechos en Acción, y el 2 de febrero a la Defensoría Maya, en Santa Cruz del Quiché. La forma de operar fue similar, lo que supone que su único móvil era conseguir información interna para tener control sobre ellas. El año pasado ocurrieron actos similares. Por ejemplo, fue allanada la Casa de la Cultura en Jutiapa para llevarse documentos sobre la labor social que efectúan los grupos que tienen su sede en ese lugar. Eso demuestra que los delincuentes tienen capacidad operativa a nivel nacional.

¿A QUIÉNES LES PUEDE interesar la información interna de estas organizaciones? A la delincuencia común es obvio no, por lo que podrían tratarse de un grupo de inteligencia clandestino vinculado a sectores de poder, que tratan de armar un mapa de posibles agrupaciones peligrosas para el sistema. Aunque pareciera ridículo, eso es precisamente lo que los hechores pretenderían hacer. Según Denis Smith, de Codepca, podrían ser miembros de fuerzas paramilitares o una mafia muy sofisticada que trafica información. Pero el principal problema es que las autoridades no han hecho nada para detener este tipo de acciones criminales que buscan crear la zozobra que había en los tiempos del conflicto armado.

Fuente: Prensa Libre www.prensalibre.com


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.