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El ocaso de la izquierda
Por Haroldo Shetemul - Guatemala, 19 de septiembre de 2007

Renovarse o morir: reto de esa corriente política.

LA PARTICIPACIÓN DE la izquierda en las pasadas elecciones fue un rotundo fracaso, de eso no hay vuelta de hoja. Sobre todo si se observa cómo en las vecindades esa corriente político-ideológica da muestras de tener una gran vitalidad, como es el caso de El Salvador, donde el FMLN es la segunda fuerza política, igual que el PRD en México y que los sandinistas gobiernan en Nicaragua. Además, no se trata de fenómenos momentáneos, sino que la beligerancia electoral de tales organizaciones en esos países ha sido permanente en las últimas dos décadas. ¿Qué sucedió para que aquella insurgencia que durante 36 años librara un enfrentamiento militar contra el Ejército, ahora esté reducida a una posición más que modesta y no les interese a los electores?

EXISTEN VARIOS ángulos desde los cuales se puede analizar a la izquierda en nuestro país, pero una situación es más que evidente: los guatemaltecos no la ven como una opción real y seria de poder. Quizá desconfíen en depositar un voto a favor de una alternativa política que no ha logrado renovar su discurso y que tampoco da muestras de actualizar su plataforma programática. Las referencias agotadas alrededor del ofrecimiento de una reforma agraria o de una utópica redistribución de la riqueza no le sirven para solucionar sus problemas inmediatos a una ciudadanía que requiere respuestas concretas y actuales para el día a día. Por supuesto que es necesario un programa a largo plazo, pero éste no puede descansar única y exclusivamente en proposiciones abstractas que tal vez tuvieron algún impacto durante el conflicto armado.

DOS FUERZAS SE arrogaban la representatividad de la izquierda en las pasadas elecciones: la Alianza Nueva Nación (ANN) y la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG). Ambas se decían herederas de las grandes luchas de la antigua guerrilla y le hacían el feo a Encuentro por Guatemala (EG), no sólo por alejarse de las posiciones radicales, sino por llevar como presidenciable a Rigoberta Menchú -a la que acusaban de derechizarse-, y como vicepresidenciable, a Fernando Montenegro -un ex directivo del Cacif-. En los comicios del 9 de septiembre, ANN obtuvo el 0.59 por ciento de los votos, y la URNG, el 2.14 por ciento. O sea, las agrupaciones que se presentaban como la auténtica izquierda no lograron obtener el apoyo del pueblo al que supuestamente quieren liberar de las ataduras del capitalismo. Un contundente resultado: la ANN dejó de existir y la URNG se salvó por haber alcanzado dos diputaciones.

EL ARGUMENTO de la poca presencia en los medios no es muy convincente para justificar la escasez de votos a su favor. La ANN, por ejemplo, derrochó más de Q12 millones en propaganda, una cifra muy superior a la que gastó Eduardo Suger, del partido Casa, que tampoco tuvo el favor de los medios y obtuvo 7.45 por ciento de los votos, con lo cual se constituyó en la principal sorpresa de estos comicios. La explicación de falta de apoyo popular pudiera encontrarse en la ausencia de un trabajo consistente de bases, ya que en el área rural la izquierda ha sido sustituida por las ONG que en algunos casos tienen un trabajo que no logra satisfacer las expectativas de sus beneficiarios.

EN EL SENO DE LAS MISMAS agrupaciones de izquierda también hay una razón de fondo: la falta de relevo generacional. En muchos aspectos, las agrupaciones que se reclaman de esta tendencia mantienen el comandantismo y sus dirigentes son los mismos de la guerra, con su lastre de vanguardismo y sectarismo que debieron quedar enterrados con el conflicto armado. Creo que las izquierdas tiene un papel importante que cumplir dentro de la democracia, como un elemento de contrapeso a la ofensiva de las posiciones neoliberales y ultraderechistas. Sin embargo, jamás podrán cumplir ese papel en tanto no sepulten de una vez por todas el fantasma de la antigua guerrilla y renueven sus filas con sangre joven, con nuevas ideas, acordes a nuestra realidad.

Fuente: www.prensalibre.com


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