Spam
Por Haroldo Shetemul - Guatemala, 8 de mayo de 2008
COMO UN SIGNO INEQUÍVOCO de la globalización, el spam o correo basura que llega de cualquier parte del mundo inunda los correos electrónicos. En busca de ingenuos, la mayoría de estos mensajes trata de vender los productos más inimaginables o hacer las transacciones que lo convertirían a uno en un supermillonario. Entre las ofertas están las feromonas para lograr la atracción sexual de determinada persona, aumentarle tamaño a su miembro viril, Viagra o Cialis para que esté siempre preparado, prodigiosas píldoras para perder peso en cuestión de días, viajes a lugares exóticos por pocos dólares, relojes Rolex o Gucci falsificados, hasta la posibilidad de hacer negocios millonarios en Nigeria.
AL PRINCIPIO LLEGAN POCOS y es cuestión de borrarlos; sin embargo, con el paso del tiempo se convierten en una peste porque caen por decenas, una tras otra. Si no bastara con el correo basura internacional, ahora varias empresas chapinas se han dado a la tarea de atacar a los desprevenidos con ofertas de supermercados, venta de terrenos y casas, pastelerías, ventas de dulces, arreglos florales, etcétera, etcétera. Por más antivirus que uno le ponga a la máquina, siempre aparecen los desventurados spam que se cuelan como sabandijas. Pues bien, esta modalidad publicitaria tiene 30 años de existir.
EL 3 DE MAYO RECIÉN pasado se cumplieron tres décadas desde que en el sistema Arpanet, el antecesor de Internet, apareció el primer anuncio publicitario que invitaba a la presentación de nuevas computadoras. Su nombre lo tomó luego de que en el filme Monty Python (1975) se hacía alusión a la marca Spam de carne enlatada. Un estudio norteamericano señala que entre los mensajes publicitarios no solicitados, el 30 por ciento son de pornografía, el 29 por ciento ofrece ganar dinero rápido y fácil, el 23.5 por ciento vende productos varios y el resto se refiere a juegos de lotería y apuestas.
El buscador Google, informó que en su servicio de correo electrónico Gmail estos anuncios se cuadruplicaron entre 2004 y 2008, al pasar del 20 por ciento al 80 por ciento de su tráfico. Para darse cuenta del problema real, basta decir que, según dicha empresa, esa cantidad es solo el 1 por ciento de basura que logra pasar su sistema de filtros. Estos mensajes también se mimetizan con nombres de directorios personales de correo, y otros llegan a la extorsión contra instituciones a las que amenazan con inundarles su página con spam hasta sacarlas de la red si no acceden a pagarles una determinada cantidad de dinero.
LA MEJOR FORMA DE EVITAR esa propagación es cortar las cadenas que llegan por correo. Imagino que usted, estimado lector, habrá recibido mensajes motivadores, chistes, buenas fotografías, cadenas de ayuda al niño que necesita una operación de emergencia y cualquier otra ocurrencia de buen samaritano. Los spammers o gente que envía esa basura, utilizan las cadenas para pescar direcciones de correo electrónico con leyendas como “envíaselo a 10 personas o no tendrás la salvación divina”. Si usted quiere reenviar esos mensajes, lo puede hacer, pero rompa la cadena de la siguiente manera: copie las diapositivas y reenvíelas desde un nuevo correo electrónico. Tampoco responda para darse de baja en listas de distribución de spam porque solo confirma que su dirección está activa. De esa forma, usted evita convertirse en propagador de basura sin siquiera saberlo.
Fuente: www.prensalibre.com.gt - 070508 |