Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 2 - 2005

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Insumos para el seminario
Por Tania Palencia Prado - Guatemala, 8 de marzo de 2005
tpalencia@guate.net.gt

"El éxito no es honor ni laurel; es tener más capital. La competitividad es la capacidad para acrecentar capital".

Educación en un mundo competitivo; ¿qué es eso?, se preguntarán en las aulas del Curso de Seminario. No suena bien, pero es buen tema. Educar en un mundo que es competitivo, las tres palabras juntitas. ¡Vaya asunto!

Ningún a priori. No demos por sentado ningún mundo competitivo, ni ninguna educación. Comencemos con este mundo, que es el planeta Tierra y sus estrellas, en el que vivimos y amamos. Entremos en él y miremos cómo es la competencia.

Tengan cuidado...

El mito de quienes aspiran a algo como resultado de sus habilidades o sus competencias está muerto. Si uno abre las puertas ¿qué ve? Que no hay trabajo; que el trabajo y los conocimientos generales tienen menos valor; que abundan y crecen las opciones de trabajo precario; que la mitad de la humanidad se ingenia habilidades cada día para sobrevivir al hambre; que la competencia escolar está desvinculada radicalmente de la vida. No es por habilidad o competencias que se mueve la sobrevivencia; son zancadillas y dinero. ¡Ah las viejas Olimpiadas!

En el mundo de hoy sólo existe el cascarón de aquella cultura greco-latina: el método del éxito. A toda costa. El éxito no es honor ni laurel; es tener más capital. La competitividad es la capacidad para acrecentar capital. Es la razón del mercado moderno.

Yo no puedo recomendar ese mundo para la educación. No quisiera que se educara en un mundo competitivo, a no ser para salir de él. Cuestionarlo es importante. Obliga a los ojos volver a la idea del oikós, la casa, la administración de la casa: la economía.

¿Cómo producimos?, ¿cómo reproducimos? Esa es la pregunta para la educación, para la práctica educativa. ¿Sacando promocioncitas de bachilleres en turismo, gerencia o ecología?

La educación está en crisis. Está sosteniendo el mercado laboral más barato. Sólo los grandes centros especializados navegan libres y muy competitivos en el mercado del conocimiento. Entre tanto, las escuelas comunes están enredadas en su abandono y en la sobresaturación de mensajes inútiles.

Sería interesante escuchar las experiencias de escuelas donde se considera importante, no precisamente educar para el trabajo (de la trasnacional xx), sino educar para la casa, el oikos, para la vida en tu pedazo de planeta, la comunidad. Las escuelas deben tener una comunidad, un referente común de sociedad. Deben ser vinculantes con la economía primaria y no sólo agentes de consumo como ahora se presentan.

Aquí están en Guatemala dos problemas muy competitivos que deberían interesar a las escuelas y a la señora Ministra de Educación: el proyecto de Ley General de Concesiones, haciendo cola en el Congreso, que no establece ninguna dirección para reglamentar la venta de servicios públicos de educación. Legaliza el mercado educativo y pone como único referente la escuela en sí misma, sin importar su misión pública y lo que pase a su alrededor; más bien legaliza el parcelamiento educativo.

El otro gran problema es la crisis agraria. Es recomendable que las escuelas participen en la economía de las comunidades rurales, y que el Estado pague para fortalecer competencias (de las griegas) hacia nuevas formas de producción y mercados agrícolas. Las escuelas y los maestros rurales deben abrir brecha en los mercados campesinos. Pero pocos le ponen atención, les interesan más las escuelas para maquilas.

Con todo respeto escribo esto para la juventud. Son datos y pedazos de ideas sin verdades, en medio de tanta desinformación. No olviden que para la competitividad el TLC-USA se pinta solo. ¿Acaso les ha informado el Estado al respecto?

Fuente: www.sigloxxi.com


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.