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La descentralización que necesitamos
Por Virgilio Álvarez Aragón - Guatemala, 2 de marzo de 2005
viralvarez@intelnet.net.gt

Durante más de seis meses un grupo de personas de distintos orígenes, tendencias y funciones, pero con el denominador común de estar interesadas en que la educación guatemalteca responda a las exigencias de una Guatemala justa, democrática, pacífica e incluyente, nos hemos encontrado y debatido sobre qué hacer para que eso suceda lo antes posible.

El esfuerzo, llamado Visión Educación, ha significado la construcción de un diálogo propositivo entre autoridades educativas, sindicalistas, empresarios, académicos, maestros y jóvenes estudiantes, bajo el entendido claro de que todos participamos a título personal y que, como consecuencia, no existe la obligación de que los sectores a los cuales se pertenece tengan que aceptar nuestras conclusiones.

No se puede decir que hemos llegado a consensos sobre aspectos puntuales de la política educativa, como tampoco ha sido un espacio para legitimar las visiones y propuestas de los funcionarios públicos. Ha sido un esfuerzo de reflexión y, como todo espacio donde se privilegia el diálogo, el que hayamos expresado nuestras posiciones no significa que los otros hayan sido convencidos, mucho menos que ahora todos pensemos de la misma forma.

Pero lo cierto es que ahora sabemos más cómo piensan unos y otros, y hemos avanzado en la construcción de un lenguaje común, aceptando un conjunto de principios que consideramos básicos para lograr una escuela más responsable y efectiva ante una realidad tan compleja como la guatemalteca.

Ha sido por todo ello que la reflexión sobre un nuevo modelo de gestión en la cuestión educativa se hizo imperiosa. Si bien el debate nos demostró que todos coincidimos en que la función del Ministerio de Educación es definir las políticas y orientar los procesos y procedimientos, no debiendo caer en las cuestiones puntuales y específicas de los procesos de contratación y docencia, no se llegó a un consenso sobre hasta dónde y en qué aspectos se debería delegar el poder.

De nuestra parte, en ese espacio insistimos, como ya lo hemos hecho en otros, en que la descentralización debe llegar hasta el nivel de la escuela y no reducirse a las cuestiones formales y de procedimientos. Si mediante procesos técnicos y políticos la sociedad debe establecer cuáles son los conocimientos mínimos, así como los valores y actitudes que la escuela debe transmitir, conformando el currículo nacional mínimo, es a nivel de la escuela donde se deben establecer los currícula particulares y específicos, pues es allí donde debe responderse a las expectativas y necesidades de grupos de padres y alumnos específicos.

Y si son los profesores quienes hacen posible que esa respuesta se produzca, es necesario asumir que cada escuela tiene su particular identidad y especificidad, construida a partir de cómo y de qué manera sus maestros responden a las demandas y exigencias de padres y alumnos.

Corresponde a los profesores, en consecuencia, la responsabilidad de construir un proyecto pedagógico coherente, responsable y capaz de satisfacer las demandas y expectativas de sus educandos. Para lograrlo necesitan de autonomía para realizar sus tareas, así como de un eje articulador que coordine e impulse todo el potencial formador que el equipo de maestros pueda tener.

De esa cuenta, desde nuestra perspectiva no hay descentralización efectiva, si ésta no parte de hacer de la escuela un espacio autónomo, lo que exige que el director posea toda la responsabilidad de conducir, organizar y coordinar el proyecto pedagógico de su escuela.

Para lograrlo es necesario no sólo perder el miedo a hacer de la escuela un espacio democrático, donde el director sea electo por los maestros y padres de familia, sino apostar en la construcción de mecanismos efectivos de formación y calificación de maestros para la función de directores, debiendo existir, claro está, estímulos salariales que hagan posible que los mejores maestros se dediquen de manera entusiasta y responsable a esa actividad.

Fuente: www.sigloxxi.com


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