Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 4 - 2007

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Balance preliminar de la primera vuelta
Por Víctor Gálvez Borrel - Guatemala, 17 de septiembre de 2007

Los problemas que se registraron fueron aislados y no afectaron los resultados.

Contra todos los pronósticos (calamidades naturales, lluvias torrenciales, juntas electorales incompletas, fallas técnicas e insuficiencias en la transmisión de datos, retraso en la publicación de resultados, violencia generalizada, incremento de la abstención, etc.), la jornada electoral del 9 de septiembre se desarrolló en forma ordena da y exitosa.

Los problemas que se registraron fueron aislados y no afectaron los resultados. Creció la participaron electoral situándose en 60%, el nivel más alto, sólo superado por las elecciones de 1985 (cuando se iniciaba la transición a la democracia). Y ello, a pesar de la probable contaminación del padrón electoral, que elevaría el número de empadronados (por una proporción no determinada de fallecidos y por una cantidad tampoco conocida de migrantes casi permanentes, que nunca vota). Ello contribuyó a un ambiente de satisfacción y autocomplacencia, que al insistir en el positivo comportamiento de la ciudadanía y en el desempeño aceptable de las autoridades electorales, pasó por alto la pobre calidad de la oferta electoral y las insuficiencias de las organizaciones partidistas que se niegan a cambiar, a democratizarse internamente y a modernizarse. Otra consecuencia de esta primera vuelta (a manera de la Crónica de una Muerte Anunciada) fue el fracaso de los llamados “partidos de izquierda”. Ello ha llevado a varios columnistas a considerar al electorado guatemalteco mayoritariamente conservador y de derecha, afirmación mitad cierta y mitad falsa.

En efecto, frente al 13.5% de los votos válidos que el FDNG y DIA-URNG concentró en las elecciones de 1999, ahora ANN, URNG-Maíz y EG alcanzaron 5.8% (y si se elimina a EG, porque no se considera “suficientemente” de izquierda, la situación sería peor: tan solo 2.73%). Es posible, sin embargo, que ese electorado de izquierda —cuya proporción exacta no se conoce y que podría estar en parte mezclada con los votos nulos, la abstención y el voto por el “menos peor” de los candidatos ganadores– no se sintiera representado por estos últimos partidos (que tuvieron la responsabilidad histórica de dejar perder aquel caudal del 13.5% de 1999).

La tercera constatación fue también predecible: la decisión sobre los candidatos situados en el primer y segundo lugar de esta primera vuelta. La ciudadanía deberá escoger entonces, entre dos modelos distintos. Uno, simbólicamente representado por la imagen de un liderazgo autoritario, inmediatista y construido inicialmente para resolver el grave problema de la inseguridad ciudadana, pero que luego se trasladó a otros campos, a través del slogan de la mano dura para todo. Tal candidatura expresaría la alianza de un sector del empresariado con un grupo de militares, ante el fracaso acumulativo de las administraciones de derecha (sobre todo después de 1996), para resolver la criminalidad generalizada y su contaminación del Estado. El otro modelo se fundamentaría en un liderazgo más incluyente, en el tratamiento de problemas sociales y una visión de mediano y largo plazo (a pesar de las limitaciones típicas del sistema político guatemalteco, en el que ninguna administración logra continuidad desde 1986). Igualmente, el aspirante de la UNE pensaría obtener ventajas de otra característica del sistema político nacional: quien alcanza la Presidencia es producto de la consolidación de una candidatura que compite varias veces, de donde el slogan: Es la hora de Colom.

En tales condiciones, la campaña de las próximas seis semanas se avizora polarizada y plagada de golpes bajos.

Fuente: www.sigloxxi.com


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.