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Victor Galvez*: "No tenemos identidad nacional"
Por Juan Carlos Llorca - Guatemala, 15 de noviembre de 2005

¿Va el país en rumbo de resolver sus problemas de fondo?

En primer lugar, habría que aterrizar sobre qué entendemos por problemas de fondo. Hay de corto, mediano y largo plazo, estos últimos, por el mismo hecho de ser de largo aliento, exigen mayor dificultad, esfuerzo y acciones continuadas. Allí están la falta de acuerdos multipartidarios, contar con políticas de Estado. Allí están los problemas no coyunturales, que no corresponden al espacio de solución en el corto plazo. Pero, paradójicamente, no están desconectados de la coyuntura.

¿Son cosas de largo aliento, pero que se resuelven en el día a día?

Con políticas de Estado que tengan continuidad en el tiempo, que sean respetadas por los gobiernos en términos generales.

¿Y vamos por buen camino allí?

No, y eso es lo triste. Tenemos casi 19 años desde que se comenzó la transición a la democracia y casi 10 desde la firma de la paz, tenemos dos décadas de ensayos para alcanzar un régimen democrático claro y estable, pero el aprovechamiento de eso no es lo más óptimo. No hemos logrado enfrentar los niveles de pobreza, la falta de servicios públicos, de educación y otros indicadores.

Pero los indicadores están mejor que años atrás…

Van mejor, pero vamos muy lento. En 20 años vamos a tener una población de casi el doble. Vamos a tener presiones en recursos, servicios públicos, empleo, actividades productivas, y no hay políticas de crecimiento demográfico claras. Esperamos que el desarrollo per se ajuste el crecimiento demográfico. Hay un horizonte que marca una luz roja y no porque sea uno catastrofista, sino porque es cierto.

¿Qué es lo que hay que hacer?

Insisto en la idea de un acuerdo multipartidista con líderes nacionales para definir políticas de Estado. Es preciso que haya continuidad para que uno sepa cuáles serán las líneas del desarrollo futuro.

¿No eran eso los Acuerdos de Paz?

Tal vez les faltaba un viso de mayor discusión en cuanto a cuestiones más operativas o de mayor contenido. Daban la visión, me parece impresionante, que si se hubieran cumplido e hiciéramos un ejercicio de simulación de ellos llegaríamos a tener un país que se parecería un poco a esos países de la Europa Oriental que entraron en la Unión Europea.

¿Es parte del problema, que no tenemos un Estado que nos represente a todos?

Creo que es una de las principales razones. Una de las principales razones de ser del Estado es la cohesión social, representar el bien común, el interés colectivo y en ese esquema podemos pertenecer a diferentes grupos, pero tenemos una identidad nacional representada por un Estado.

¿Nos falta identidad nacional?

Parte del problema es que el Estado nunca fue de todos. El Estado ha sido de los ladinos frente a los mayas, de la ciudad frente al campo, de los ricos frente a los pobres. No ha habido la idea de que nos sintamos representados en una identidad colectiva. Sólo nos representa cuando estamos fuera o para el deporte.

¿Es el deporte un sucedáneo para asumir nuestra falta de identidad nacional?

Es una crítica que se hace al deporte globalizado, pero en el caso de Guatemala, donde la función del Estado es más deficiente, se hace más obvio. Hay una flojera en la base de la identidad desde la escuela, el ejemplo anterior a eso era Belice, la última representación nacional que perdimos

Queda la impresión de que quienes tienen el control del Estado, en mayor o menor medida, buscan que sea un Estado de “unos y otros”, que no nos represente a todos para evitar que se pierdan privilegios.

Hay que reconocer un cambio en el viejo Estado de Guatemala tras la llegada del Estado democrático, donde ya no ocurre eso de que los unos excluían a los otros a través de represión brutal. Es más difícil que la exclusión tenga el rostro brutal que tuvo en los 70 y 80. Hay un juego de aceptación y lucha de demandas dentro del Estado.

Pero no se ven representados a los otros… ¿será por lo caro que resulta participar en política que solo la pueden costear los unos?

Hay una sutileza obvia. La idea es empujar esa democracia posible y esa participación más real para crear los espacios de participación nuevos. Aunque la reforma no fue lo más eficiente, habría que esperar que se pueda controlar mejor las campañas. Se han hecho algunos esfuerzos que se tendrían que ver en la campaña de 2007 y que se haya hecho un esfuerzo por mejorar la cosa

*Víctor Gálvez, sociólogo y director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso).

Fuente: www.elperiodico.com.gt


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