INFORME ESPECIAL
- Entrevista a Carlos Figueroa Ibarra
Por Inforpress
- 24 de octubre de 2003
En una conversación con
Inforpress, Carlos Figueroa Ibarra, sociólogo e investigador
de la Universidad de Puebla, revisó, desde una visión
académica e histórica, el actual periodo que
vive la izquierda guatemalteca; las influencias ideológicas
que subyacen a la dirigencia de los partidos políticos
de izquierda y las nuevas tendencias en organización.
De igual forma, hace una revisión sobre los factores
que influyeron para que ex militantes de izquierda decidieran
participar en el gobierno actual. Por ú ltimo, hablando
del tema electoral, plantea escenarios sobre una posible victoria
del Frente Republicano Guatemalteco.
¿Cómo ve actualmente
a la izquierda guatemalteca?
Yo pienso que la izquierda en este país tiene vicios
muy arraigados, como tienen todas las izquierdas del mundo.
La izquierda tiende a poner en primer término lo que
divide. En el pasado hubo una «hiperideologización» de
las disputas, hoy el sustrato ideológico de las mismas
es difícil de ver, pero de todos modos el resultado
es el mismo, se antepone lo que divide a lo que une. En el
caso guatemalteco, la izquierda tiene otro problema: el arraigo
de una visión muy autoritaria de la conducción
de la organización. Esto puede deberse a dos causas:
la influencia de la ideología leninista y la tendencia
a concebir a la propia organización como la vanguardia.
La teoría de Lenin, articulada en el plano organizativo
en la idea del centralismo democrático, tuvo mucha fortuna
en nuestro país. La causa de ello es evidente: la teoría
leninista de la organización fue concebida para enfrentarse
a un Estado autocrático que obligaba al partido revolucionario
a actuar en la clandestinidad. La cultura política de
la izquierda guatemalteca fue eminentemente leninista, ni siquiera
fue marxista. El centralismo democrático siempre fue
más centralista que democrático; y este verticalismo
se vio reforzado por la influencia de la revolución
cubana: la de la organización política militar
encabezada por el «comandante en jefe». Si unimos
estas dos concepciones al
contexto de la guerra, veremos que la izquierda guatemalteca
tuvo poco espacio para construir una cultura democrática.
El centralismo leninista y el verticalismo político
militar pudieron ser eficaces en el contexto de la guerra,
pero en un escenario posconflicto se han vuelto en un atavismo
que actúa como un verdadero lastre. El otro elemento,
el de concebir la propia organización como la vanguardia
es también histórico. Hubo una disputa terrible
en el seno de la izquierda: los de las FAR les decían
al PGT que ellos eran la vanguardia; el PGT decía que
no, que ellos eran la vanguardia,
el EGP también entró en la disputa. ORPA, aunque
no entró en la discusión sí le entró a
la disputa de la hegemonía en el seno de las distintas
fuerzas de la izquierda. Vivimos entonces en Guatemala los
efectos de una cultura política que fomentó el
autoritarismo por un lado, y el sectarismo por el otro.
¿Sigue vigente esto?
Digamos que ahora nadie puede decirse que es leninista, porque
ese pensamiento quedó obsoleto por las circunstancias,
pero los atavismos que implican estas políticas siguen
permeando la actitud actual de la izquierda: no hay una visión
democrática de política interna.
En la izquierda se sigue pensando que determinados dirigentes
tienen un carácter vitalicio. Ninguna de las dos principales
vertientes en que hoy se divide la izquierda tiene la sana
y moderna concepción de que los dirigentes lo son por
un tiempo y que pasado ese tiempo los dirigentes se retiran
y vienen otros... los dirigentes nuevos solamente son elementos
decorativos que esconden a los que verdaderamente tienen las
riendas en sus manos. Para
bien o para mal, en Guatemala no hubo nunca un líder
histórico de la talla de Fidel Castro, no hay entonces
una justificación para los liderazgos vitalicios. En
otros países, liderazgos importantes se convierten en
liderazgos morales. Me parece que todos estos hechos pueden
ser una parte importante de la crisis por la que está atravesando
la izquierda en Guatemala. Causa tristeza ver que una izquierda
de tan heroica trayectoria, que en el pasado tuvo una incidencia
decisiva, esté en camino de ser una realidad marginal.
Hoy el eje de lo que se está decidiendo en el país,
ya no
pasa por la izquierda.
Vivimos entonces en Guatemala los efectos de una cultura política
que fomentó el autoritarismo por un lado, y el sectarismo
por el otro.
¿ Existe algún factor
de cohesión en estos grupos?
Bueno, lo que yo he percibido es que al contrario de antes,
cuando el marxismo-leninismo fue una especie de religión
laica -que se instauró en todos estos países
y que se convirtió en la ideología de una parte
de la izquierda de América Latina-, hoy ningún
partido de izquierda puede prosperar si tiene su ideología
asentada sobre una vertiente.
La tendencia es más bien que en un partido de izquierda
es la
política y no la ideología la que aglutina a
la militancia. En los partidos modernos de izquierda hay gente
con distintas concepciones: desde nacionalistas revolucionarios,
socialdemócratas, socialcristianos hasta marxistas o
comunistas. Los partidos ya no son articulados por una ideología
como sucedía antes en la izquierda, son más bien
proyectos políticos concretos los que se están
aglutinando en los partidos políticos de izquierda.
¿ En las futuras elecciones,
cuáles son las expectativas para los partidos de izquierda?
No soy muy optimista en lo que se refiere al corto plazo.
Ojalá me
equivoque, pero me parece que las expectativas electorales
de la URNG y de la ANN en las próximas elecciones no
son las mejores. La URNG, según le ha dicho Wilson Romero
a Inforpress, obtendrá entre 7% y 8% de los votos, lo
cual sería un resultado espectacular a mi modo de ver.
Aun cuando fuera éste el resultado, estaría retrocediendo
a un porcentaje de votación similar al que tuvo el FDNG
en 1995. La ANN llega dividida a las elecciones. Una figura
histórica como Alfonso Bauer Paiz se ha distanciado
de una
posible confluencia con dicha fuerza y toda la pugna que culminó con
la renuncia de su candidato presidencial, Rigoberto Quemé,
implica el desperdicio de una oportunidad histórica
para darle viabilidad a una fuerza de izquierda en el país.
El escenario negativo se ve matizado por la fuerza que ha adquirido
la candidatura de Nineth Montenegro en la zona metropolitana.
No la tiene fácil la ANN después de las elecciones,
pues es posible que se observen nuevos desprendimientos y expectativas
de construir nuevas orgánicas partidarias. En este contexto,
he llegado a temer que la izquierda que surgió después
de 1954 esté llegando a una fase terminal. Pensando
positivamente este escenario pesimista, acaso sea lo que se
necesite para empezar a construir la nueva izquierda que el
país necesita.
Hablando un poco sobre la ANN, ¿qué opina
de la ruptura con los sectores sociales que apoyaban el proyecto?
Esa es una verdadera fatalidad y es sintomático de
esa cultura política autoritaria y sectaria a la que
he aludido anteriormente. El gran problema que siempre tuvo
la izquierda fue el no saber darle un espacio a fuerzas sociales
que no estaban articuladas orgánicamente al partido
o a la organización política militar. Hoy esto
es más necesario que nunca debido a que los movimientos
de masas ya no son correas de transmisión de las organizaciones
políticas de izquierda. Esto es precisamente lo que
el zapatismo en México ha intentado hacer, cuando dice: «para
todos todo, para
nosotros nada». La ANN tenía como un rasgo novedoso
que estaba lanzando, por primera vez en la historia un candidato
presidencial indígena. Que esta candidatura estaba atrayendo
a personalidades y fuerzas sociales que no provenían
de las organizaciones tradicionales de la izquierda. Si se
hubiera actuado con visión, se debería haber
alentado que estas personalidades y fuerzas nuevas ocuparan
un lugar destacado en las candidaturas. Todo esto ha
concluido en un verdadero fiasco con la renuncia de Quemé.
...he llegado a temer que la izquierda que surgió después
de 1954 esté llegando a una fase terminal... acaso sea
lo que se necesite para empezar a construir la nueva izquierda
que el país necesita.
¿ Conoce cuál fue el
punto clave de la ruptura en ANN?
Me parece que como bien lo ha dicho Wilson Romero en
su entrevista, la ANN no logró sobrevivir al reparto
de las candidaturas a diputados. La disputa por el Listado
Nacional de diputados y por el reparto de candidaturas en aquellas
regiones del país en donde había expectativas
de sacar una buena votación, terminó reventando
a las buenas intenciones de no reproducir los vicios que se
criticaban en la URNG.
Si definimos al sectarismo como aquella actitud política
que antepone los intereses de la propia organización
o corriente política a los de la izquierda en su conjunto,
o a los del país en su totalidad, bueno, pues vemos
en todos estos lamentables incidentes una muestra indiscutible
de sectarismo. Peor aún, de personalismo de la peor
especie. Las consecuencias de todo ello se verán el
10 de noviembre cuando se conozcan los primeros
resultados electorales.
¿ Qué están planteando
hacer?
Hasta donde sé existe un sector que como «Sísifo
y su tormento» están planteándose empezar
de nuevo. Construir un proyecto nuevo y aventurarse a realizar
la reforma intelectual y moral de la izquierda. Sinceramente
les deseo mucho éxito en su meta, es algo indispensable
para que la izquierda guatemalteca avance, para que salga de
su estancamiento.
¿Qué posibilidades tiene este
proyecto?
Ignoro si ellos van a tener éxito, nadie lo puede saber.
Tiene a gente con gran experiencia organizativa en este empeño,
pero esto no es suficiente. Un nuevo esfuerzo de izquierda
tiene que articularse con personalidades prestigiosas que atraigan
votantes y con una red de organizaciones sociales. Me parece
que si esta propuesta tuviera éxito probablemente atraería
a una cantidad significativa de gente con trayectoria revolucionaria
que hoy no se
reconoce ni en la URNG ni en la ANN.
El éxito dependerá de que se reformulen las
ideas que nos formaron a nosotros, las ideas que eran buenas
en los tiempos de la
clandestinidad, de la lucha contra la dictadura militar, de
la lucha armada revolucionaria, de la época de la bipolaridad
y de aquel momento en el cual la revolución, aquella
revolución cuyo prototipo fue la revolución francesa,
la vislumbrábamos en el horizonte. Además, se
tendrían que crear las condiciones para que gente joven
sea la que asuma el liderazgo, porque probablemente nosotros
somos irreformables. Lo interesante va a ser este nuevo semillero
de líderes izquierdistas.
¿ Cómo ve la izquierda guatemalteca,
en relación a otros países del istmo?
En dos de los tres países en los que hubo guerra, la
izquierda salió de esos procesos con una fuerza decisiva.
Fue éste el caso de Nicaragua y El Salvador, no así el
de Guatemala. Sabemos que el Frente (Sandinista de Liberación
Nacional) es un verdadero poder alterno en Nicaragua. En el
Salvador el FMLN (Frente Farabundo Martí para la Liberación
Nacional) es una fuerza decisiva. Una de las cosas que sabemos
es que una izquierda no necesita ocupar la presidencia de la
República para convertirse en una fuerza decisiva y
gravitante en el escenario político nacional. Una fuerza
política que tenga un 30% de los votos se vuelve decisiva
desde el poder
legislativo y el poder local.
Para ciertos analistas, en este gobierno se observó una
alianza entre FRG y URNG...
Desde que el acuerdo final de paz fue firmado y la URNG salió de
la
clandestinidad y empezó a hacer política legal,
su imagen de fuerza
opositora ha sido cuestionada. Hoy se le acusa de una suerte
de contubernio vergonzante con el FRG; en el pasado se le acusó de
lo mismo en relación con el PAN, cuando éste
era el partido en el gobierno. (Durante el PAN) se trataba
de una actitud pasiva que algunos interpretamos como una suerte
de compás de espera en la expectativa de que el gobierno
se consolidara y tuviera fuerza para darle continuidad a una
alianza implícita que hiciera realidad los Acuerdos.
Vana esperanza fue ésta. Los propios balances de la
URNG en forma autocrítica dicen que no se presionó lo
suficiente, como para que lo acordado se cumpliera y que los
actores que en un principio urgidos de la paz hicieron compromisos,
después se olvidaron de ellos.
Si la acusación de contubernio era mala en la época
del PAN,
en la del FRG es terrible, debido a las fuerzas sociales que
están detrás de dicho partido y el pasado genocida
de su líder.
¿ Hay evidencias para pensar
en la alianza?
Yo no tengo ninguna evidencia plausible. Si nos atenemos al
discurso político de la URNG expresado en sus manifiestos,
su posición es de crítica al FRG y a su gobierno.
Me llama la atención hechos como el que Ricardo Rosales
tuviera reservas para adherirse a los ex presidentes de la
AEU que se opusieron que dicha organización aceptara
la Orden del Quetzal que le fue otorgada por el actual gobierno;
puesto que Rosales ha sido miembro conspicuo de la URNG, estas
ambigüedades que pueden ser de orden personal, generan
suspicacias. Sobre todo en el contexto de la acusación
que fundamenta la renuncia de Pablo Monsanto a la URNG. Según
Monsanto, la parte fundamental de la dirigencia de la URNG
estaría en componendas con el FRG y con el capital mafioso
que lo sustenta.
Por lo demás, no se puede hablar de la URNG como si
fuera una
realidad homogénea. Es probable que algunos sectores
o dirigentes tengan una actitud más benevolente con
respecto al FRG y el gobierno actual.
Por el otro lado, los sectores críticos que se separaron
de la URNG y todas las disidencias que se aglutinaron en la
ANN han establecido una alianza con el CACIF, con Dionisio
(Gutiérrez) y todos ellos... yo creo que más
allá de sacar al FRG del gobierno, la alianza no sirve
para otra cosa. Hago votos porque la izquierda que se ha metido
a esa alianza tenga una perspectiva realista de los límites
de la misma.
...para precisiones de análisis, a todas esas doscientos
y pico de personas que están metidas en el proyecto
del FRG hay que sacarlas del análisis de la izquierda.
Otra característica de este gobierno es la fuerte presencia
de ex militantes de izquierda...
Este es un fenómeno de gran importancia en el momento
actual. Varios de mis compañeros de la clandestinidad
son ahora funcionarios del gobierno. Se ha llegado a hablar
de aproximadamente 200 ex militantes de la izquierda revolucionaria
guatemalteca que se involucraron con el portillismo o francamente
con el FRG. Pero, para precisiones de análisis, a todas
esas doscientos y pico de personas que están metidas
en el proyecto del FRG hay que sacarlas del análisis
de la izquierda. Pese a que fueron de izquierda o que algunos
de ellos se sigan considerando de izquierda, todos ellos no
forman parte de la izquierda. Y en esta afirmación no
estoy siguiendo la lógica sectaria que le quita el estatuto
de izquierda a fuerzas afines con las cuales se está en
pugna. Un ejemplo de esta actitud, propia de la cultura política
que he criticado la muestra uno de los dirigentes de la URNG
cuando le dice a Inforpress que la URNG es la única
fuerza de izquierda
que compite en estas elecciones y que todas las demás
son neoliberales (la ANN incluída). Lo que quiero decir
es que el proyecto político en el que están inscritos
todos estos ex izquierdistas, es un proyecto político
de derecha.
¿ Cuál es el origen de estos
cuadros políticos?
De todas las organizaciones de la izquierda revolucionaria.
Cuando digo todas, es que son todas, hasta las disidencias.
Pueden verse ex militantes del PGT, del EGP, de FAR y de ORPA.
No sé de nadie de la disidencia del EGP, Octubre Revolucionario,
pero es harto sabido que militantes de dicha organización
estuvieron colaborando con el gobierno de Alvaro Arzú.
Lo cual forma parte del mismo fenómeno de cooptación
de militantes de izquierda para proyectos de derecha.
¿ Qué explicación
se puede dar a este fenómeno?
Este es un fenómeno que habría que estudiar
con mucho detenimiento, pero habrían dos factores. En
primer lugar toda la situación que deja la pos guerra
fría: la existencia del socialismo real -aun cuando
fuera todo lo criticable que fue- implicaba una determinada
correlación de fuerzas en el mundo y generaba una expectativa
razonable de triunfo. El derrumbe del socialismo real, no le
abrió el paso a una visión de socialismo democrático
o de comunismo libertario, sino implicó el corrimiento
del mundo hacia la
derecha, creó condiciones ideológicas para empezar
a pensar en qué otro tipo de alternativas podrían
existir para hacer avanzar en un sentido progresista a este
país... He aquí que surge un partido que agita
un discurso antioligárquico y esto es suficiente como
para legitimar una claudicación.
En segundo lugar, creo que también hay un elemento personal
importante, y que es el hecho de que buena parte de esta gente
llega a la mitad del camino de sus vidas, y son gente inteligente,
muy bien dotada, que se encuentra que no han hecho carrera,
no han hecho estudios, buena parte de ellos no tiene cómo
ganarse la vida porque han pasado en la clandestinidad y los
que han hecho carrera no tienen currículo porque se
han dedicado a hacer otro tipo de vida... son gente con una
mentalidad versada para el análisis político,
con un oficio político que nos daba a nosotros la militancia.
El razonamiento es el siguiente: «estoy en la mitad de
mi vida, tengo dotes para la conducción, tengo oficio
político, fracasamos en nuestro proyecto». En
esto último, lo importante no es sólo porque
fracasamos en Guatemala, lo decisivo es que fracasamos a nivel
mundial. Entonces, están abiertas las condiciones para
el oportunismo, y esto lo digo con plena conciencia de que
algunos de los que se han vinculado al gobierno actual lo han
hecho porque necesitaban un trabajo para comer. Creo que no
puede tratarse en la misma manera a todos los antiguos revolucionarios
que se han vinculado al gobierno actual. Por lo demás,
aprovecho la oportunidad para repetir lo que he dicho ya en
privado: no voy a volver a pelearme con mis antiguos amigos
por motivos políticos. Pero esto no me coloca en el
mismo bando que ellos.
¿ Ha visto algún otro proyecto
político como el FRG, con tanta variedad dentro de su
organización?
En el movimiento que encabeza Hugo Chávez uno raspa
un poquito y encuentra esa variedad, incluso, con (Luis Inacio
da Silva) Lula. Su éxito para llegar a la presidencia
es abrirse desde la izquierda hacia la derecha. En México
el proyecto que hay es abrirse hacia la derecha, por ejemplo,
el jefe de gobierno de la ciudad de México (Andrés
López Obrador) tiene una alianza con el hombre más
rico de América Latina (Carlos Slim). Por cierto, los
puntos de vista de Slim, no son de derecha. Slim es un crítico
del neoliberalismo.
Lo diferente del FRG es que no está ocupado de la
izquierda hacia la derecha, sino de la derecha hacia la izquierda...
Exactamente, y es esa la estrategia de Ríos Montt.
Yo diría que el gran estratega de esa apertura hacia
la izquierda es Ríos Montt. Al parecer es un tipo pragmático.
Alguien me contó que antes de la toma de posesión
de Portillo a la presidencia de la República, Ríos
Montt sostenía que una gente como Gabriel Aguilera fuera
el Ministro de la Defensa. Yo no sé si eso era permitido
constitucionalmente, pero de cualquier forma, la anécdota
revela
lo que ha sido una política de Ríos Montt: el
que no tenga prejuicios para buscar intermediarios. Difícilmente
el líder del FRG no sabía de la trayectoria política
de Alfonso Portillo y de sus vínculos hasta 1986 con
el movimiento revolucionario.
¿ En qué términos
se da esta alianza?
Los copta para su proyecto. ¿Cuál es la idea
que les vende?, ¿cuál es la justificación
que les da?: que el general ha demostrado ser el enemigo de
la oligarquía. En realidad, Ríos Montt se distanció desde
que era presidente de facto de lo que era la oligarquía
más poderosa de este país. Sí se peleo
con ellos, los consideraba como una clase sin misión,
totalmente metida en el horizonte de visibilidad de la empresa,
de lógica corporativa, que no tenían una visión
de país, ni espíritu estatal, una noción
de lo público, que este
señor sí tiene, que sí ha tenido. Entonces,
todo el tiempo estuvo en
conflicto con ellos, les decía, en esos sermones que
daba los domingos: «no sean miserables, confórmense
con ganar 10, no gane 25, ceda una parte de lo que gana, cediendo
una parte de lo que gana podemos crear un proyecto que aniquile
el comunismo». Hay que recordar que él es un hombre
que proviene de la guerra fría.
Pero, me dicen algunos ¿qué ha hecho el gobierno
de Ríos
Montt en este tiempo?, es más fraseología que
proyectos en sí. Posiblemente sea así, pero lo
que sí es cierto es que ha sido formidable en venderles
el proyecto a los antiguos izquierdistas. A Pancho (Pedro Palma
Lau) probablemente lo ha convencido de la posibilidad de una
reforma agraria. Para mí esa es la justificación
para razonar la presencia de gente de izquierda en el proyecto
del FRG, aunque definitivamente es una explicación para
sí mismos, un poco para poder verse en la mañana
ante el espejo sin sentirse mal, porque saben en el fondo que
el proyecto del FRG no es sino la
pugna de una fracción emergente de capital con fronteras
difusas con el crimen organizado, contra lo que se ha llamado
el capital tradicional.
¿Cómo ve el futuro del FRG
en las elecciones?
Pues, las encuestas no le dan mucho al FRG. Pero de acuerdo
a los datos que yo vi en Inforpress el ascenso del FRG entre
1995 y 1999 es meteórico. En 1995 sacó 300 mil
votos más o menos, y en 1999 sacó un poco más
de un millón de votos, son 700 mil votos más,
es un ascenso meteórico... Yo creo que una de las cosas
que se está jugando acá es si se va a romper
la maldición de la segunda mitad del Siglo XX en Guatemala:
que nadie gana dos veces las lecciones. La diferencia y lo
que pone en duda si esa maldición se va a cumplir o
no es la naturaleza del FRG como partido. El FRG es un partido
distinto, es un partido disciplinado, con una lógica
muy parecida a
la que tenían los partidos de la izquierda clandestina,
con un nivel de disciplina muy fuerte... En términos
normales, yo diría, el FRG va
a perder, si se tratara de cualquier otro partido, pero éste
es un partido de naturaleza distinta, con una gran estructura
organizativa, sustentada en las PAC (Patrullas de Autodefensa
Civil), en los jefes locales del FRG, sustentada en el poder
local, militares, administradores, alcaldes... todo eso es
una maquinaria «priísta» (haciendo referencia
a la estructura de organización partidaria del Partido
Revolucionario Institucional de México),
una maquinaria que se sabe es muy efectiva para jalar votos...
Este tipo de estructura, que los distintos partidos políticos
en América Latina siempre soñaron con emular,
aquí en Guatemala el FRG es el que más cerca
ha llegado a esta maquinaria. Entonces, es probable que en
la capital y los centros urbanos la gente dé su voto
a otro candidato, pero el voto rural es la clave para la estructura
del FRG...
En términos normales, yo diría, el FRG va a
perder, si se tratara de
cualquier otro partido, pero éste es un partido de naturaleza
distinta, con una gran estructura organizativa...
Todos los rumores de fraude podrían estar preparando
el terreno para un escenario en que si eventualmente el FRG
es el ganador, la oposición asuma una postura como la
experiencia en Venezuela.
Si pierde el FRG, probablemente va haber conflicto porque
ellos pueden volver a agitar como agitaron en julio. Ahora,
si ganara el FRG la situación será difícil,
porque será un triunfo que de antemano está envenenado,
todo mundo está diciendo que va haber fraude, aunque
mucha gente dice que no es posible... lo que seguramente existirá es
acarreo...
Como sea, si ganara Ríos Montt, yo creo que va haber
una crisis de legitimidad muy fuerte, habría que ver
qué hacen los Estados Unidos y la Unión Europea,
que no ven con simpatía su candidatura. Pero también
se sabe que los Estados Unidos son pragmáticos, y una
vez que gane Ríos Montt, si hay estabilidad política,
ellos verán las cosas de otra manera. Siempre y cuando,
el vociferante general sea su manso cordero.
Carlos Figueroa Ibarra, sociólogo
e investigador del Instituto de
Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma
de Puebla. Ex militante del Partido Guatemalteco del Trabajo
(PGT).
Tomado de documentos especiales, - Inforpress
1534 www.inforpressca.com
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