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Morir por reclamar un techo: A propósito del movimiento guatemalteco de pobladores de áreas marginales - Entrevista
Por Pedro García Olivo - Guatemala, 5 de marzo de 2007

Entrevista a Roly Escobar Ochoa, coordinador de la CONAPAMG, ex-guerrillero, hombre amenazado de muerte.

En memoria de Luis Leonel Pérez. Siempre en el recuerdo de los amigos que tenía y en mi recuerdo, amigo que hubiera tenido.

Alimentado por la escalada de la pobreza y por el abandono de la población desposeída que caracteriza a las políticas liberales y, en general, a los sistemas capitalistas contemporáneos, el movimiento guatemalteco de ocupación de tierras crece cada día en metros cuadrados de parcelas “recuperadas” y en número de muertos por la represión gubernamental, a veces visible, a veces encubierta. A las pocas horas de nuestra llegada a Balcones II de Palín, comunidad valiente que lucha por la legalización y por la mejora de sus condiciones de vida, Luis Leonel Pérez, secretario de la Junta Directiva de la localidad, miembro de la Coordinadora Nacional de Pobladores, era asesinado. Cuando regresaba del trabajo, y en la avenida que da entrada al pueblo, tres sicarios le dispararon por la espalda hasta agotar la munición. Como sólo una bala dio en el blanco, persiguieron al hombre herido, lo alcanzaron a la altura de las primeras casas y lo mataron a patadas.

Esta entrevista quiere aparecer como un homenaje a Luis Leonel, con quien estaba previsto que nos encontráramos a la mañana siguiente para charlar con él y sus compañeros e iniciar así nuestro reportaje sobre los problemas de las comunidades ilegales en Guatemala, poblados precarios constituidos después de una audaz ocupación de tierras.

Roly Escobar Ochoa, coordinador de la CONAPAMG, ex-guerrillero, hombre amenazado de muerte, que ha perdido ya a cuatro de sus colaboradores, entrañables amigos algunos de ellos, nos ha concedido esta breve entrevista, también en memoria del hermano asesinado y casi a modo de grito para que estos crímenes no pasen desapercibidos y para que, desde la lejanía, percibamos la grandeza y la dignidad de la lucha en la que se enmarcan.

1) - Compañero Roly, me gustaría que se presentase y explicara las circunstancias que le hicieron temer por su vida y permanecer algunas semanas en la vieja y desaprensiva Europa.

- Mi nombre es Roly Escobar Ochoa; soy el coordinador general de CONAPAMG (Coordinadora Nacional de Pobladores de Áreas Marginales de Guatemala). Actualmente nosotros participamos en varios espacios de lucha en nuestro país. Con varias comunidades hemos llevado a cabo el proceso de la recuperación de tierras ociosas que, según los acuerdos de paz, tienen que ser ocupadas o tienen que recibir uso. Nosotros hemos realizado acciones de derecho para que la gente más vulnerable tomara posesión de esos lugares y, en ese caso, darles acompañamiento. Trabajamos para la gente que no tiene donde vivir, como la mayor parte de las personas que cuentan con ingresos bajos (hay gente acá que sobrevive con un dólar diario; y cuando hablamos de supervivencia estamos diciendo, por ejemplo, que comen una vez al día y, en este sentido, se trata de la gente más pobre de este país), y les ayudamos a investigar y a gestionar las tierras que de una u otra manera el estado ha ido abandonando y también algunas tierras privadas que han sido entregadas a instituciones como la misma Iglesia católica.

Y en esta labor, por estar ejerciendo ese derecho, nos hemos encontrado con que hemos sido objeto de amenazas de muerte. Por ejemplo, en una oportunidad se llevó a cabo una acción y secuestraron a los compañeros participantes en unos buses, dejándolos tirados en algunos lugares, lejos de la ciudad. En ese sentido, nosotros hemos sido realmente intimidados por un lado; por otro lado, ya tenemos hasta hoy cuatro compañeros asesinados, líderes o dirigentes de las comunidades –y estos crímenes siguen impunes, ya que el gobierno no ha podido esclarecer los hechos, que han sido realmente bien planeados y en absoluto se han debido a la casualidad: por ejemplo, compañeros que no reciben menos de 9 o 10 impactos de bala, ¿verdad?, o una compañera, dirigente de esta organización, que tuvo 13 impactos de bala. Así pues, hasta la fecha nosotros seguimos siendo objeto de amenazas; y hace unos días otro de nuestros dirigentes fue asesinado… Queda claro que la estrategia consiste en ahuyentar a los dirigentes de la organización y también en atemorizar a la gente para que no se organice, porque si se organiza el mensaje es que van a ser asesinados.

Ante esta situación, y junto a razones de seguridad personal, si yo he estado en Europa ha sido para que no se vea tan linda la imagen de las delegaciones de los gobiernos que visitan este país y para evidenciar que realmente hay detrás de todo eso, detrás de estos regímenes, genocidios en contra de los dirigentes, mujeres y hombres, a veces jóvenes -pues dentro de esta estructura hay jóvenes, como el que asesinaron en el mes de noviembre.

2) - Hay un aspecto que no me quedó claro después de escucharle en su charla de Valencia… ¿Cómo se organizan, política y económicamente, las comunidades que se van fundando con la lucha del “movimiento de pobladores de áreas marginales”, con la ocupación popular de tierras en Guatemala?

- Primero hay un proceso de organización de una Junta Directiva, que nosotros llamamos Provisional, y es la que empieza un trabajo de investigación acerca de las tierras que pudieran ocuparse, contando con el asesoramiento y la coordinación de la CONAPAMG. Concluida la investigación, la Junta Directiva sigue informando a la gente. Normalmente, quienes se organizan son todos aquellos que alquilan, que son inquilinos, o que viven con familiares, ya que se hallan completamente desatendidos por las instituciones, pues el Estado no ha concebido proyectos populares para responder a sus necesidades. Entonces, ante ese abandono, se organizan e inician su lucha (téngase en cuenta que en Guatemala el déficit habitacional afecta a más de 1.600.000 familias, que no tienen donde vivir; y que, si hablamos de 5 personas por unidad familiar, estamos diciendo que la tercera parte de esta país carece de una vivienda digna). Entonces, ante ese hecho, los compañeros se organizan y nosotros les brindamos el mayor espacio de asesoramiento para su coordinación y para la investigación. Desde el principio, los orientamos para que no vayan a ser engañados, pues se han dado con frecuencia estafas, hasta con los mismos funcionarios del Gobierno, que se comprometen a darles cosas, les cobran cantidades de dinero y a la larga no les resuelven el problema. Nosotros a menudo hemos tenido dificultades cuando procedemos a investigar, porque empiezan a decir que somos también parte de esos ladrones, cuando realmente quienes han fortalecido el proceso de estafa y de corrupción son las mismas instituciones del Estado.

Y una vez recuperado el terreno y formada la comunidad, pues se vuelve a retomar el proceso de la Junta Directiva Provisional. Normalmente, los compañeros siguen organizados clandestinamente, porque si se logran identificar legalmente entonces las autoridades actúan ya contra los dirigentes. Y así se va trabajando en la clandestinidad mientras va pasando el tiempo, hasta que el Estado viene y reconoce que sí existe la comunidad. Normalmente eso ocurre cuando se hacen medidas de presión: ahí es cuando el Estado se ve forzado a reconocer que sí existe el grupo y entonces ya empieza un proceso más legal –aunque nosotros siempre partimos de que lo más real de todo es la legitimidad y no la legalidad, porque la legalidad nunca ha querido reconocer esos espacios en donde se retoma la tierra y de hecho ha difundido la idea de que constituye un proceso malo y de que ahí se están organizando para hacer pandillas y que ahí es donde están las prostitutas, los mareros, los ladrones, los secuestradores,… Así es como ellos promueven una cierta campaña de deslegitimación hacia los procesos de lucha. Y, en fin, cuando las directivas ya están legalmente constituidas, pasan a formar parte de unos procedimientos que normalmente no funcionan, los cuales configuran la legalidad del país; y decimos que no funcionan porque siempre la gente pobre es marginada y sólo es tomada en cuenta cuando es la hora de ir a votar y no para atenderla con proyectos y programas del mismo Estado.

De todas formas, las comunidades que han tomado tierras son muy pocas a la par de la demanda, ciertamente. En este momento calculamos que hay más de 700.000 familias que alquilan y que tienen un grave problema, pues en la mayoría de las viviendas, de las casas, donde hay un espacio de alquiler, sólo se admite a las familias que no tienen hijos -y en la puerta de la casa un cartel dice “se alquila apartamento pero sin hijos”, negando y discriminando así a los niños. Y he aquí el problema, ¿verdad?, porque no existe una alternativa… Para la gente es inaccesible un proyecto como los que, por ejemplo, se están promocionando en algunos municipios de la ciudad. Primero, porque no califican por no tener, digamos, salarios altos; segundo, porque no tienen normalmente un trabajo fijo, ya que la mayoría trabaja por su cuenta, vendiendo ropa usada, calcetines, artículos diversos, en la economía informal, por lo que carecen de la certeza jurídica de sus ingresos. Entonces, como generalmente no califican para un proyecto de los que están hechos, ahí, en las comunidades que nosotros constituimos o que la gente misma organizada crea, ahí cada quien, con sus mínimos recursos, va construyendo, de cartón, de lámina, de madera, sus pequeños espacios para vivir; van también arreglando la tierra, ya que a menudo los terrenos son muy quebrados porque es lo único que quedó ya. Entonces ellos arreglan su tierra, la van ordenando, y la propia Junta Directiva establece las medidas para que todos los terrenos sean del mismo tamaño; también, en coordinación con nosotros, se fija la medida de los callejones, de los accesos o de las calles, y se va atendiendo a lo que es la estructura, la estructura interna del asentamiento. Asimismo, los servicios básicos son ocupados, recuperados, porque normalmente estos servicios están en manos de empresas privadas, como en el caso de la Empresa Eléctrica de Guatemala S.A., una empresa privada que, cuando el asentamiento no está legalizado, no le proporciona luz, no le suministra energía eléctrica. Por ello, los compañeros se preparan de la misma manera que cuando ocuparon la tierra, y de ese modo toman, digamos, la energía eléctrica -o sea la recuperan con el simple argumento del derecho humano a la vida y también con la sabiduría de que la energía es parte de la Madre Naturaleza y, así como no están pagando nada por ella los empresarios, así pueden ellos también reapropiársela. Lo mismo ocurre con la empresa municipal de agua, que también es empresa privada y no quiere dotar a estos asentamientos de los servicios mínimos. Así que se responde de la misma manera: se ubica dónde está la tubería, se hace un trabajo en el que los compañeros tienen ya experiencia y se recupera el agua.

Eso es fundamentalmente lo que hacen los miembros de nuestra organización, que están comprometidos y son además conscientes de que no es ésta solamente su lucha, si no la lucha de mucha gente, con necesidades que atender. Por eso han decidido ya, han acordado, dentro de su estructura económica, dar un aporte simbólico para mantener esta oficina, la oficina de todos, un aporte que equivale a 10 quetzales mensuales; y así disponer de un lugar para reunirnos. Incluso esto nos ha costado, porque la gente del Gobierno ha aprovechado esta necesidad nuestra de un local para procurar deslegitimarnos, diciendo que estamos estafando a los compañeros, cuando en verdad ellos tampoco se hacen responsables de dotar a las organizaciones sociales de un espacio para reuniones, tampoco sufragan en lo más mínimo los gastos de los líderes y representantes de las comunidades y mucho menos fuerzan a la iniciativa privada a dar un aporte para las asociaciones. Acá, en nuestro país, no hay ningún apoyo directo para los dirigentes de parte del Estado; por lo común, los activistas y los representantes se organizan como pueden, son en su mayoría voluntarios y corren con los gastos de su participación en los procesos de la lucha…

En relación con las tierras de cultivo, hay que señalar que, por lo general, cuando se toma un terreno ya no alcanza para eso; o sea, los espacios son demasiado pequeños y entonces lo que se hace es repartir equitativamente entre el grupo que llegó. Por ejemplo, si llegan 70 familias, entonces se hacen 70 parcelas; y se crea también ahí el espacio, por ejemplo, de un área para reuniones, de un área para escuela y de un área para un centro de salud. Entonces, en ese sentido, pues se llena de una vez; y es muy raro que se tome un terreno y queden espacios para ir organizándolos y ver qué hacemos con ellos. Cuando ha sido así (o porque alguien se ha ido y ha dejado su parcela), la comunidad toma el control del terreno y decide qué es lo que hace con él. Se le pasa también un informe a un agente del gobierno para que se dé cuenta de que la comunidad está tomando una decisión. Ahora bien, muchos dirigentes, que nosotros llamamos “seudo-dirigentes”, con la connivencia del Gobierno, lo que hacen es vender los espacios disponibles a precios altísimos, de modo que el propio Estado está corrompiendo la dinámica de las comunidades, porque acepta documentos de esas mismas personas, acepta dinero para dar trámite a procesos fraudulentos y antipopulares.

3) - ¿De qué modo considera que cabe realizar una cooperación efectiva con su gente desde estos pagos de la Península Ibérica que se están hundiendo, a pasos agigantados, en el conformismo y, lo que es peor, en la oposición integrada?

- Yo siempre he considerado que la cooperación tiene que ser entre los pueblos, de un pueblo a otro pueblo, y no de gobierno a gobierno. Normalmente, los cooperantes lo hacen de gobierno a gobierno. Y entonces lo que consiguen, en el caso de Guatemala, es fortalecer a un gobierno que es de derechas, excluyente, que es racista, que es parte de la oligarquía tradicional. Si, a través de un gobierno extranjero, de España por ejemplo, o de Portugal, alguna gente o institución dona un dinero al Gobierno de acá, entonces lo que hace este gobierno de Guatemala es desviar los fondos para sus propias campañas políticas. Por ejemplo, cuando fue lo del Stan, se sabía que vinieron 50.000 millones de dólares de Europa y, mirando las comunidades afectadas, comprobamos que no se hizo absolutamente nada. Son los recursos del Estado los que se están utilizando allá, y no sabemos qué ocurrió con el fondo de la solidaridad.

En cuanto a las organizaciones autónomas, yo considero que sí cabe realizar eventos en donde la gente pueda solidarizarse directamente con las asociaciones más populares. Nosotros, por ejemplo, enviaremos un material en el que se van a ver las condiciones infrahumanas en que viven nuestros compañeros; y, a partir de ahí, se pueden pensar formas en que ustedes pueden ayudarnos, ya sea, se me ocurre ahora, a través de festivales, proyectos productivos, productos que se cultiven acá y que podemos mandar para que se consuman allá, etc. De todas formas, tampoco queremos acostumbrarnos a vivir una vida como de regalados: nosotros queremos desarrollarnos desde dentro, como guatemaltecos, con estas manos que son nuestra gran riqueza, con nuestro propio trabajo. En todo caso, siempre se agradecería un apoyo para arrancar el vehículo este, que no tiene nada, ni carburante, de un futuro más digno y poder inducir un desarrollo igualitario, justo, en nuestras propias comunidades, desde la base de una formación política histórica de la que mucha gente carece por el triste estado de la educación en nuestro país. Digamos que la educación en Guatemala no tiene un status mínimo de calidad y predomina un compromiso de trabajo muy deshonesto. Apenas se está hablando en las aulas, por ejemplo, de historia, y sí de materias artificiales, carentes de contenido. Entonces la enseñanza se ha quedado fuera de su propio contexto histórico; y, mientras eso siga pasando, nosotros continuaremos hundidos en la miseria.

Volviendo a su pregunta, lo otro que cabe también ir viendo en cuanto a la cooperación es que haya organizaciones, aquí las llamamos agencias donantes, o personas donantes, que asimismo puedan contribuir a organizar eventos locales en Guatemala, financiando en su caso esos eventos y capacitándose de una u otra manera para dar a conocer, más allá de nuestras fronteras, lo que está pasando aquí mismo, incluyendo lo que está ocurriendo con esos fondos de la solidaridad que se pierden en la estructura gubernamental y que deberían parar directamente en las comunidades. A la larga, somos pocos los que hablamos así: normalmente todo el mundo dice que qué buena gente la de la cooperación, que cuánto nos están apoyando y que esa ayuda es la única posibilidad de desarrollo. Nosotros no decimos eso; nosotros decimos que queremos que nos apoyen, pero sólo para salir de esta miseria y para mantenernos bien políticamente, de modo que nuestra gente vaya entendiendo que, además de la solución de sus problemas de subsistencia, son igualmente necesarios los cambios políticos en este país.

4) - En mi opinión, toda cooperación que pase por organizaciones instituidas, oficializadas, como es el caso de las ONGs, arrastra sospechas de parasitismo y alienta una u otra forma de colonización y alienación cultural. Sólo creo en el gesto de una persona que lo arriesga todo (incluido lo menos importante en el ámbito occidental, si miramos las cosas de cerca: su vida culpable) para servir realmente de escudo ante peligros objetivos: mayores muertes, más violencias. ¿Qué opina usted de esta crítica de las solidaridades interesadas? ¿Qué puede decirnos de la plaga de ONGs que asola Guatemala?

- En cuanto a las ONGs, la situación es lamentable. Acá se han fundado ONGs de diferente inspiración ideológica. Hay ONGs que siempre están haciendo proyectos con los mismos gobiernos, como hay ONGs que son más populares y trabajan con organizaciones más populares. Pero lo que nosotros hemos visto es que las ONGs se han encerrado dentro de su propia dinámica, dentro de su propio proceso interno, y no contemplan de ningún modo el marco verdaderamente lógico de la necesidad de la gente, no perciben lo que realmente está pasando en Guatemala. Y es por eso por lo que los resultados de tanto trabajo que supuestamente hacen las ONGs nunca se constatan. Nosotros nunca hemos visto una ONG que diga “bueno, vamos a plantear una propuesta de un ordenamiento territorial”; nunca hemos visto un proyecto de una ONG que culmine en la exigencia al Estado de que cumpla con su responsabilidad de proporcionar vivienda a la gente que no tiene. Digamos que normalmente las ONGs hacen propuestas de forma, pero no de fondo. Asuntos como la reforma agraria, por ejemplo, apenas se tocan o se tocan de un modo artificioso. En resumen, han jugado un papel bastante incoherente con la lucha. Generalmente, se atienen a lo que les pide el gobierno X y eso no se corresponde con la necesidad que está plasmada y que aquí vivimos diariamente. Yo creo que las ONGs ya se acostumbraron a hacer eso y nadie las va a sacar de su lógica. Con frecuencia nos dicen: “es que dinero de la cooperación ya no va a haber”, “tenéis que haceros a la idea de que se acaba el dinero de la cooperación”. Y a eso nosotros respondemos que “bueno, si no hay dinero de la cooperación, entonces porqué ustedes siguen insistiendo con sus proyectos”.

Pues muy bien, si no hay dinero de la cooperación, que dejen de venir de una vez por todas. Nosotros, con o sin, siempre seguimos en la lucha, continuamos con nuestro proceso. O sea, que no nos interesa si viene o no viene dinero, porque nadie aquí nos ha financiado. Por ejemplo, a la CONAPAMG nadie la ha financiado nunca para realizar acciones o para hacer actividades. En una oportunidad nos dijeron que se nos podía tener en cuenta para un programa; y resulta que, por no tener legalidad, al final desconsideraron a nuestra organización. Hay quien piensa que así, excluyéndonos, nos están haciendo daño, pero nosotros creemos que nuestra línea es la más legítima. A fin de cuentas, la legalidad nos interesa poco: en este país la legalidad sólo funciona para los poderosos, nunca ha funcionado para el pueblo, nunca para los pobres.

5) - Gracias por estas palabras. No queremos entretenerle más. ¿Desea, no obstante, añadir algo, como despedida?

- Sería bueno que se sepa que nos siguen asesinando a dirigentes y miembros de las Juntas Directivas de las comunidades; que también se continúa con una estrategia de deslegitimación a nuestra organización. En general, se excluye por sistema a los procesos más honestos de este país, lo que afecta a organizaciones como la nuestra que, para más debilidad, no tienen, digamos, estructura financiera. Pero yo creo que, de todos modos, por ahí tenemos que ir caminando; y estimo que en el futuro la historia nos dará la razón y este pueblo que hoy sigue durmiendo se levantará y estará de acuerdo con lo que nosotros hicimos.

Roly Escobar Ochoa
Coordinador de la CONAPAMG
Correo electrónico de contacto (para información, cooperación,…): conapamg@yahoo.com

Fuente: www.lahora.com.gt - 020307


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