Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 2 - 2005

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Adolfo Pérez Esquivel: “La gente ha perdido la alegría de vivir”
Por Lorena Seijo - Guatemala, 26 de agosto de 2005

El argentino Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la Paz 1980, entregó diplomas a estudiantes distinguidas del Instituto de Señoritas Belén.

El premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel se reunió ayer con grupos de jóvenes guatemaltecos para exhortarlos a defender los derechos humanos y la convivencia pacífica.

¿Cómo percibe la violencia juvenil en Guatemala?

Guatemala está en un proceso de transición, con la agudización de muchos conflictos. Las políticas sociales son lo único que va a solucionar el problema de las maras.

¿De qué forma se le explica esto a los que son víctimas cotidianas de la violencia?

Nosotros tenemos experiencia en otros países en los que se abrió un espacio de diálogo con las pandillas. En algunos casos se construyeron pequeñas fábricas donde los empresarios se comprometieron a comprarles durante tres años el producto, y funcionó.

¿Cuál es la responsabilidad de los padres?

Esto no puede resolverse individualmente, tiene que ser en grupo. El problema se soluciona abordándolo desde varios ejes, el educativo y el comunitario. José Saramago dijo una vez algo muy importante: la escuela no educa, instruye. En cambio un amigo africano me dijo que para educar a un niño se necesita de toda la comunidad.

En Guatemala, la tendencia es a defenderse uno mismo y resguardarse en casa.

La gente se siente agobiada y encerrada. La gente ha perdido la alegría de vivir, de participar. Creo que no hay que dejarse dominar por el miedo. El miedo paraliza, y de ahí a la cobardía sólo hay un paso.

Pero las acciones no deben venir sólo de los gobiernos; también de los ciudadanos.

La gente tiene que organizarse en sus propios barrios, abrir instancias de diálogo con los padres de los jóvenes en conflicto. Traten de ser protagonistas, y no espectadores.

El cumplimiento de los acuerdos de paz ha sido escaso. Ahora se habla de una ley marco para activarlos, pero ¿será eso suficiente?

No han avanzado en ningún país donde se han firmado los acuerdos de paz. Por una razón muy simple: no hay justicia. La paz nunca llega en la injusticia y el olvido.

Muchos de los que avalaron crímenes masivos siguen en la vida pública guatemalteca.

A mí me sorprendió muchísimo ver en el diario a Ríos Montt, acusado de crímenes de lesa humanidad, haciendo campaña electoral. Esto habla claramente de la impunidad. La memoria debe iluminar el presente. No hay otro camino.

¿Debería haber más unión entre los países de América Latina?

Hay muchos signos de esperanza en América Latina. Todo el trabajo que se está haciendo en el Foro Social Mundial, el resurgimiento de los pueblos originarios, el crecimiento de los movimientos de mujeres... No hay que desesperar.

Premio nobel: Argentina 1980

Adolfo Pérez Esquivel nació el 26 de noviembre de 1931 en Buenos Aires, Argentina.

Fue docente durante 25 años, y en 1971 comenzó a involucrarse en movimientos que luchan por la paz y la justicia.

En 1973 fundó el periódico Paz y Justicia, que pronto se convirtió en la cumbre del movimiento pacifista en América Latina.

A partir de 1976 se dedicó a viajar y a diseñar programas de desarrollo. Durante 1977 y 1978 estuvo preso en Argentina por la dictadura militar. En 1980 se le concedió el premio Nobel de la Paz, por su lucha en favor de los derechos humanos.

Fuente: www.prensalibre.com


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.
s