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Mario Roberto Morales: “Me siento satisfecho”
Por Lucia Herrera - Guatemala, 26 de junio de 2007

El 15 de junio se anunció a Mario Roberto Morales como Premio Nacional de Literatura Miguel Ángel Asturias 2007

Un correo electrónico que contenía una carta de Ana Luz Castillo, Directora General de Culturas y Artes del Ministerio de Cultura y Deporte, le dio la noticia al escritor y periodista Mario Roberto Morales, residente actualmente en España, de que había sido elegido como ganador del máximo reconocimiento que otorga el Ministerio a escritores guatemaltecos.

El galardonado respondió, vía correo electrónico, algunas preguntas sobre este momento de su carrera.

¿Cómo se siente de haber sido elegido Premio Nacional de Literatura Miguel Ángel Asturias 2007?

Muy contento. Es el máximo reconocimiento que mi país es capaz de darle a un escritor. No puede darle más porque su condición no se lo permite. Así es que lo acepto en todo lo que vale, ubicándome como escritor guatemalteco (no ruso ni francés). Visto así, el Premio me resulta muy satisfactorio.

Según el Consejo Asesor que elige al ganador del premio usted fue seleccionado porque su obra “es fundamental para comprender el desarrollo de la literatura guatemalteca de los últimos 30 años”. ¿Cómo reacciona ante esa afirmación?

El juicio me resulta muy satisfactorio, porque implica que quienes decidieron darme el premio tomaron en cuenta la ruptura estética de la que formé parte en los años 70, y que determinó el curso ulterior de la literatura centroamericana. Esto es esperanzador, porque la crítica literaria de ese período está todavía pendiente, quizás debido a que los términos de ruptura con Asturias y los escritores anteriores no acaba de asimilarse, lo cual es una lástima.

¿Cómo mira usted su trabajo literario después de 38 años de haber publicado su primer libro?

Pues lo veo como insuficiente e inmaduro, aunque sincero, en el sentido de que di lo mejor de mí en cada libro. Por eso pienso que mis mejores libros están por venir, ya que nunca me he sentido tan lúcido como ahora.

¿Qué significa la literatura para usted?

Para mí es la salvación y el sentido de mi existencia, es el quehacer que le da sentido a mi vida.

Y es un compromiso con mi propia coherencia moral porque en ella queda plasmado lo que soy, lo que dejo de ser y lo que empiezo a ser.

Usted reside fuera del país desde hace varios años ¿aún está presente Guatemala en sus publicaciones, en qué forma?

Guatemala es, para mí, como la literatura: una adicción. Y una adicción a menudo implica amar lo que a uno le hace daño. Este es el caso de Guatemala, un país que destruye meticulosamente a sus artistas y escritores, quienes, sin embargo, escriben sobre ella con el amor-odio correspondiente. Y lo hacen simplemente porque es lo único que sienten suyo, aunque -como una madre neurótica- les haga daño.

¿De qué forma marca su vida este reconocimiento, siendo el más grande e importante premio que se otorga a literatos en Guatemala?

Pues si se toma en cuenta que se trata de lo mejor que el país es capaz de darle a un escritor por una vida de producción intelectual, me siento muy satisfecho. Pero quizá lo que más me agrada es contribuir a re-dignificar este premio aceptándolo sin estridencias que nada tienen que ver con la obra literaria por la cual uno lo recibe o lo rechaza.

Al contrario, lo recibo agradecido con los jurados que votaron por mí esta vez. También lo recibo agradecido con la Universidad Landívar, que propuso mi candidatura durante 3 años seguidos, sin éxito. Y con la Universidad de San Carlos, que la propuso 2 años seguidos, esta vez con éxito.

Acerca de...: Su obra

Mario Roberto Morales (Guatemala, 1947) es escritor, académico y periodista.

Entre sus obras publicadas se encuentran los ensayos La ideología y la lírica de la lucha armada (1994) y La articulación de las diferencias o el síndrome de Maximón (1999 y 2002); las novelas Los demonios salvajes (1977 y 1993), El esplendor de la pirámide (1986 y 1993), Señores bajo los árboles (1994), publicada en inglés como Face of the Earth, Heart of the Sky (2000), El ángel de la retaguardia (1997) y Los que se fueron por la libre (1998), así como un libro de relatos breves, La debacle (1969 y 1998), y en poesía tiene los títulos Epigramas para interrogar a Patricia (1982) y Epigramas (1990).

Es coordinador de la edición crítica de los Cuentos y leyendas de Miguel Ángel Asturias, en la Colección Archivos (2000), y del volumen colectivo Stoll-Menchú: la invención de la memoria (2001).

Es doctor en literatura y cultura latinoamericanas por la Universidad de Pittsburgh, y profesor de su especialidad en el Programa Internacional de Posgrado del Departamento de Lenguas Modernas de la University of Northern Iowa. Su columna periodística A fuego lento se publica en el diario español La Insignia.

El galardón: Premio Nacional de Literatura Miguel Ángel Asturias

El reconocimiento literario que ofrece el Ministerio de Cultura y Deportes cuenta con una remuneración económica de Q50 mil, medalla, diploma y la publicación de una obra del autor galardonado. Hasta la fecha han sido premiados:

1988 Luis Alfredo Arango

1989 Carlos Solórzano

1990 Otto-Raúl González

1991 Dante Liano

1992 Enrique Juárez Toledo

1993 Mario Monteforte Toledo

1994 Luz Méndez de la Vega

1995 Miguel Ángel Vásquez

1996 Margarita Carrera

1997 Augusto Monterroso

1998 Francisco Morales Santos

1999 Mario Alberto Carrera

2000 Ana María Rodas

2001 Isabel de los Ángeles Ruano

2002 Julio Fausto Aguilera

2003 Humberto Ak’abal (no lo aceptó)

2004 Rodrigo Rey Rosa

2005 Carlos Navarrete

2006 Marco Antonio Flores

Fuente: www.prensalibre.com - 250607


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