Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 5 - 2008

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Elías Jiménez: “No trabajo sólo para mí” - Entrevista
Por Hilda Rodas - Guatemala, 21 de julio de 2008

Elías Jiménez vive al tanto de encontrar los caminos adecuados para tener una industria de cine en Guatemala.

La visión de Elías se ve marcada por su control de los puntos débiles que presenta el cine en nuestro país, no para ponerle cuñas pasajeras, sino más bien para buscar soluciones a dichas fallas, que entorpecen el crecimiento de una industria fílmica.

Desde el inicio, para Elías, pensar en cine era pensar en el país, en sus miles de posibilidades de contar historias; y en Centroamérica, para agregar millones de espectadores ávidos de mostrar orgullo por las creaciones locales.

Paseando por cada escalón del tema audiovisual, desde jalar cables hasta la silla del director, ha logrado conseguir más de lo que pudo imaginar: Desde una productora de renombre, hasta reconocimiento internacional por sus películas La casa de Enfrente y VIP, un par de juegos cinematográficos que no dejan escapar la realidad por ninguna rendija; son tangibles a tal grado que hasta fueron el pretexto para hacer un taller de actuación en el mismo centro carcelario preventivo de la zona 18.

¿Cómo nace Casa Comal?
Fue el resultado de la necesidad de un espacio físico para proyectos que teníamos. Dábamos talleres de realización audiovisual, organizábamos el festival Ícaro y teníamos nuestra productora. Entonces decidimos fundar Casa Comal como una ONG, que diera respaldo institucional. Nació en el 2000 y 8 años después ha crecido, como muestra de la necesidad que hay en Guatemala y Centroamérica de espacios que se dediquen al cine.

¿Siempre se pensó en abarcar toda Centroamérica?
Empezó con el Ícaro. En 1998 lo hicimos como un festival nacional. Ese primer año invitamos como jurados a tres o cuatro centroamericanos; conversando evidenciamos la necesidad de que existiera un festival regional. Así es como en el tercer año el Ícaro se convirtió en centroamericano y hacia el quinto empezó a recorrer todos los países del área con la muestra itinerante.

¿Cómo es hasta ahora la relación?
A través del Ícaro y de esta red que armamos se han abierto espacios que nos permiten hacer películas en el área. En unos cuatro o cinco meses haremos una en Panamá y otra en Honduras, con elenco de Honduras, El Salvador, Guatemala y Costa Rica.

¿Cómo ayuda ésta unión al cine?
Nuestro cine va a ser sustentable a medida que Centroamérica esté unida dentro de esta industria por el público. Con la taquilla nacional no es posible. En cambio como una región ya somos 35 millones y no 12. Una buena taquilla en Guatemala son 80 mil personas pero una buena taquilla en Centro América quizá es el medio millón.

¿En 1998, había material para que Ícaro fuera un festival?
Sí. La inscripción, de unas 300 piezas anualmente, no ha bajado desde entonces. Cuando decidimos hacer el festival, fue para dar nuestro granito de maíz a la reconstrucción de la memoria histórica guatemalteca. Acabábamos de salir de la guerra y los realizadores sabíamos que había mucho material de aquel tiempo y mucha gente que realiza trabajos que no son programados en las televisoras o no llegan al cine. Y efectivamente la mayoría de trabajos inscritos en 1998 mostraban esa etapa oscura. La sorpresa fue que en 1999 se volvieron a inscribir 300.

¿Cómo es estar en la piel de la persona que abrió una puerta más ancha en el desarrollo del cine de Guatemala?
Yo me siento contento. Primero de poder llevar tres películas hechas y luego que éstas sean muy representativas a nivel internacional. Imagínate que La casa de enfrente participó en más de 50 festivales internacionales en el 2004, y era considerada en Europa entre las mejores 10 de Latinoamérica. Con Las Cruces tenemos ocho premios internacionales y ya lleva 40 festivales. Con VIP acabamos de iniciar el recorrido, van cuatro festivales. La vida me lo dio, y ya lo que me queda es agradecerlo, por un lado el poder hacer lo que me gusta, y si bien he trabajado mucho para esto, igual he salido premiado.

¿Qué has aprendido al llevar de un lugar a otro tus películas?
El aprendizaje más grande, es ver cómo sí existe una industria en otros países. Me ha servido para replicar esa experiencia acá. Me he dado cuenta de que en esos lugares hay escuela, medios de difusión, medios de exhibición, cuestiones que debemos crear acá y que con Casa Comal lo estamos empezando a hacer.

¿De qué forma?
Tenemos la escuela, hemos creado nuestro propio método de distribución, y aportado la experiencia adquirida a través de los festivales internacionales. No busco replicarlo sólo para mí, sino recontribuir a que haya un movimiento cinematográfico real, y no es un movimiento si sólo dos o tres hacemos cine. Por eso creamos la escuela, para que haya jóvenes que le den sustento a esa industria naciente. No trabajo sólo para mí.

Ya que hablas de la escuela, ¿cuánto tiempo lleva?
Es una escuela de realización audiovisual de tres años. Un técnico. Este año sale la primera promoción. Muchos de nuestros alumnos ya se han incorporado al mercado laboral audiovisual.

¿Hay buena respuesta?
Sí. De hecho no aceptamos más de 36 alumnos y de esos quedan como 20. Queremos dar un soporte educativo formativo bueno y que el proceso de enseñanza sea aprovechado para formar buenos cineastas.

De acuerdo a tu experiencia, ¿cuánto tiempo le llevará al país generar una industria formal de cine?
Depende mucho de la formación de la ley de cine. Si existe la ley, con la cantidad de jóvenes y de gente que estamos haciendo cine va a ser un boominmediatamente, porque habrá fondos para hacer, distribuir e ingeniar, se formará el Instituto Guatemalteco de Cine. Si eso no sucede seguiremos siendo pocos que, con esfuerzos personales, hacemos cine.

Es decir, que esta ley es incierta aún...
Estamos trabajando desde hace dos años con la Asociación Guatemalteca del Audiovisual y la Cinematografía. Confiamos en que pueda ser este año en el marco del festival Icaro. Tenemos un buen proyecto de ley y en la medida de que el estado asuma su responsabilidad, ante una cinematografía nacional, va a ser más pronto. Casa Comal seguirá haciendo cine, como sea, porque ya ha encontrado un nicho para ser sostenible y que se venda en el mundo.

¿En qué ayudaría a Guatemala una industria cinematográfica?
El cine es el mayor formador de identidad dentro de las artes y los medios de información y por otro lado es un producto comercial de exportación. Por ejemplo en Brasil, el tercer flujo más importante de los ingresos al país es el de la venta de su producto audiovisual. Colombia después de la ley de cine, cinco años atrás, aporta al producto interno bruto de su economía el tercer rubro más fuerte y entre las cinco industrias más importantes de EEUU está la del audiovisual. Para muchos estados es prioridad. Los festivales en el mundo son auspiciados por el Estado.

Visionario cineasta que busca el progreso del cine de todo el istmo y comparte cuanto ha aprendido en el extranjero

Trabajo
Pensar en el mañana
Elías va de país en país buscando espacios para sus filmes.

• Es el director de Casa Comal Arte y Cultura, desde donde dirige la Escuela de Cine y Televisión en coordinación con la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de San Carlos de Guatemala y con el apoyo de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, Cuba.

• Casa Comal cuenta actualmente con 14 proyectos entre los que se encuentran varias colaboraciones internacionales, por lo que estrenarán próximamente películas con Puerto Rico, Panamá y Honduras.

• Su material se vende en América del Sur y Norte América y es bien aceptado en Europa.

• Al principio sólo existía Comal por Comunicación alternativa y haciendo referencia al comal que es donde se cuecen las tortillas. Al fundar la casa se bautizó como Casa Comal, que tiene una nueva sede.

• Elías dice que piensa en imágenes todo el tiempo y su mayor satisfacción es ver su trabajo plasmado.

Trayectoria
Datos del director
Elías Jiménez Trachtemberg es un cineasta que no ha dejado de hacer siesta con sus hijos, porque siempre busca lo que le satisface. Sin embargo, su pasión por el cine le ha llevado a abrir una buena brecha para otros.

• Nació en 1965.

• En el 2008 dirige la serie de documentales etnográficos Buscando a Maya.

• En el 2007 dirigió su segundo largometraje de ficción VIP…la otra casa, en donde hace un recorrido por el sistema de justicia guatemalteco. La película fue hecha, casi en su totalidad, dentro de la cárcel.

• Productor ejecutivo de Las Cruces… Poblado Próximo en el 2005, ganadora de los premios internacionales dentro de los que destaca el de Mejor película en el Festival Internacional de cine El Ojo Cojo y el premio Unión Latina en Madrid, España.

• En el 2003 dirige su primer largometraje La Casa de Enfrente, una historia que escribió en una semana en las montañas de Noruega, pensando en sus “vecinos” y la corrupción.

 

Fuente: www.prensalibre.com - 020608


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.
s