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“Sperisen debe salir de la PNC” - Entrevista con Frank La Rue, comisionado presidencial de Derechos Humanos
Por Otto N. Ángel- Guatemala, 26 de marzo de 2007

Comisionado de Derechos Humanos afirma que el Director de la Policía no debe continuar en el cargo.

No defiende al ministro de Gobernación, Carlos Vielmann, pero sí enfatiza en que el director de la Policía Nacional Civil (PNC), Erwin Sperisen, debe dejar el cargo. Frank La Rue, comisionado presidencial de Derechos Humanos, se refiere a las secuelas del asesinato de los 3 diputados salvadoreños del Parlacén y su piloto, así como la ejecución de los 4 agentes sindicados del hecho.

Durante una plática con editores de Siglo Veintiuno, aprovecha para promocionar la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG).

¿Cree usted que hubo limpieza social a cargo de los altos mandos de la Policía?
Se estaba dando, y estos asesinatos lo demuestran. Yo siempre dije que había, pero que los veía como hechos aislados.

¿Las autoridades de Gobierno tenían participación?
Nunca fue una política de Gobierno, por lo menos del presidente Berger y del vicepresidente Eduardo Stein. Pero con el caso de la Dinc y la captura de los jefes antinarcóticos el año pasado, se demuestra que al más alto nivel de las estructuras policíacas había planificación represiva de limpieza social y, probablemente, vinculación con el crimen organizado. En algunos casos era limpieza social, pero en otros era para favorecer a otros adversarios en la disputa de territorios.

¿Qué responsabilidad tendría el ministro Carlos Vielmann en este caso?
Ha quedado demostrado que la PNC estaba totalmente infiltrada. ¿Qué tanto sabía Vielmann? No sé. Las investigaciones lo dirán más adelante.

¿Y Erwin Sperisen?
El caso Sperisen es distinto, porque debía haber sabido. Si no sabía, de igual manera es ridículo que un director de la PNC no estuviera enterado. Él debe salir, o porque sabía, o porque no sabía. Me parece que es inconcebible mantenerlo en su lugar.

¿Y cómo se explica que el presidente Berger públicamente los defienda tanto?
El Presidente está tratando de mantener la estabilidad. Hay quienes en la oposición dicen que no se debe retirar a las autoridades, sino terminar las pesquisas, e incluso, ser investigados. Lo que Berger teme es generar un vacío de autoridad en algunos sectores.

¿Vale la pena el desprestigio de mantener a estos funcionarios?
Eso habría que preguntárselo al presidente Berger. Es inevitable hacer una reestructuración completa; la seguridad está en el campo de las percepciones, y la percepción de la gente es que a un mes de los hechos se ha avanzado algo, pero realmente es poco.

¿Copredeh ha hecho estas observaciones al Gabinete de Seguridad?
Tenemos más de año y medio de que no nos invitan al Gabinete de Seguridad. Allí mantuvimos siempre una postura crítica; no a todo mundo le gustaba, pero siempre mantuvimos que había limpieza social en el país y corrupción en la PNC.

Si consideran el tema de la limpieza social, también se abre un espacio para no discrepar con los señalamientos del Procurador de los Derechos Humanos sobre ejecuciones en Pavón.

Lo que dijimos es que, a la hora de entrar, documentamos que vimos al MP sacar los cadáveres; lo que decíamos es que quienes habían estado adentro fueron los fiscales.

Si hubo ejecuciones o no, a mí me da la impresión de que uno puede esperar cualquier cosa de los cuerpos élite de la PNC, especialmente a la luz de los incidentes recientes, y cuando uno ve al director de la SAÍA preso en Estados Unidos, más el director de la Dinc corriendo, y que asesinan al que era jefe de Investigaciones contra el Crimen Organizado, eso es innegable.

Regresando a la muerte de los parlamentarios salvadoreños. ¿Tiene usted alguna información de cómo se lleva la investigación?
Lo que he hecho es determinar el impacto a nivel nacional e internacional en materia de Derechos Humanos, y lo he trasladado al Gobierno. La sensación que a la comunidad internacional le da es que este fue un horrendo crimen, y que se ha avanzado, pero muy poco. Se piensa que esto no conmocionó a Guatemala; en cualquier parte del mundo esto sería un escándalo que sacudiría las raíces del país.

Pero sí lo sacudió, fue un escándalo y llevó a la depuración de la Policía…
Pero en Guatemala los escándalos pasan de semana a semana. Yo siento que la opinión pública no mantiene una continuidad de esto.

¿La comunidad internacional esperaba menos pasividad del Gobierno?
Los diplomáticos me han dicho que el Gobierno no le ha dado a la crisis la dimensión que ellos creen que tiene. Dicen que todo país vive en el concierto de las naciones y genera armonía en sus relaciones internacionales.

¿Y usted cree que no se ha dimensionado esto?
Yo creo que poco a poco sí; lentamente se fue percibiendo lo profundo de la crisis.

¿Qué tan en serio se han tomado en cuenta estos señalamientos? Pareciera que están en una pelea por menospreciar estas acusaciones.
Yo hoy no hablo por el Gobierno, sino por mí. Creo que son profundamente preocupantes y lo hice ver desde un principio. Esta es una crisis y se lo hice saber al Presidente y el Vicepresidente; para mí, esto amerita una reestructuración completa y profunda en el sistema de seguridad ciudadana (lea: “No entendemos por qué se oponen”).

Se ha hablado de una casa de torturas que tenían los policías. ¿Han manejado esa información?
Lo que tenemos es lo que salió en la prensa.

¿Por qué no tocar la puerta y preguntar?
Es que el mandato de Copredeh no es investigar; los órganos son otros: en Derechos Humanos es la Procuraduría, y creemos que debe tener total acceso. Lo que digo es que si salió el centro de tortura en la prensa, por qué no se detiene e interroga a los dueños de la finca; hay pasos elementales en la investigación.

¿Será por lo mismo que no se capturó a Figueroa o nada más se separó a Soto? ¿Habrá falta de voluntad del Ministerio Público?
Me parece que debieron declarar antes de que salieran.

Al poner todo esto en la balanza, ¿continuará en el Ejecutivo?
Le estoy poniendo mi esperanza a la reforma al sistema de seguridad ciudadana. Mientras vea cambio positivo, voluntad política y esfuerzo por reformar el sistema de seguridad, sí tengo una función de apoyar en la perspectiva de Derechos Humanos (lea: Aspiraciones políticas).

Aspiraciones políticas
Se le mencionó como candidato a diputado
¿Por qué no se definió?

La verdad, me hubiera encantado, pero no encontré por dónde ni con quién.

¿La Gana le ofreció algún cargo?
Alguna vez me plantearon si quería ser diputado, pero quisiera elaborar un plan de seguridad desde el concepto de seguridad humana general para la transición. Ahora estoy postulándome para un puesto no diplomático en la Comisión de Derechos Humanos.

¿Aceptaría un cargo con Rigoberta Menchú?
Lo que me interesa, y se lo he dicho, es trabajar en un movimiento a largo plazo con Winaq. Al no ser candidato estoy en la posición ideal para algo de largo plazo y de beneficio para el país.

¿Le interesa algún puesto?
Me resigné a que no será en estas elecciones.

¿Y un puesto si Menchú gana la Presidencia?
Claro, con todo gusto aceptaría.

Asi lo dijo
Ha quedado demostrado que la PNC estaba totalmente infiltrada. ¿Qué tanto sabía Vielmann? No sé. Las investigaciones lo dirán.

Se piensa que esto no conmocionó a Guatemala; en cualquier parte del mundo esto sería un escándalo que sacudiría las raíces del país.

“Los diplomáticos me han dicho que el Gobierno no le ha dado a la crisis la dimensión que ellos creen que tiene”.
FRANK LA RUE
TITULAR DE COPREDEH

“No entendemos por qué se oponen”
¿Cómo va la CICIG, luego que se detuvo el trámite con el envío a la CC?
Creo que el debate ha cambiado. Ahora, nadie ha mencionado ninguna inconstitucionalidad específica. La debilidad de la justicia e impunidad nadie las niega, pero todo mundo dice: Resolvámoslo nosotros. Totalmente de acuerdo. Nadie pretende trasladar la problemática nacional al exterior y que vengan a resolverlo todo; la CICIG se trata de un apoyo técnico puntual en una etapa en la cual tenemos debilidad.

Pero es controversial el manejo político oficial...
¿Decir que quienes se oponen esconden algo?

Sí, esa es una posición muy radical y maximalista...
Es cierto, y lo reconozco; es maximalista. ¿Qué sucede? Todos nos quejamos de que la justicia no funciona, pero cuando se trae una propuesta seria, ¡ah, no! es una propuesta inconstitucional, no es procedente o los extranjeros están interviniendo en asuntos propios.

Es cierto. Somos duros, porque no entendemos por qué se oponen. Hay iniciativas buenas, pero tocan demasiados intereses; por supuesto que generará oposición.

Pero con esto se pasan llevando a gente idealista…
La libertad de expresión no debe ser excusa para decir cualquier cosa; debe ser bien usada y tener argumentos para aportar al debate, razonablemente. Me parece inaceptable usar argumentos como el falso nacionalismo: “No necesitamos a Naciones Unidas en Guatemala”, aunque hay varias instituciones que ya funcionan en el país.

¿Cómo dictaminará la CC?
Hemos tenido muchísimo cuidado de no buscar, ni siquiera en lo privado, a los magistrados, para no crear olas. Lo que hacemos públicamente es reiterar nuestra confianza en la Corte, y aceptaremos lo que decida.

¿Y si la Corte dice no?
Siempre queda la posibilidad de cambiarlo y negociarlo nuevamente con la ONU. Veo difícil hacerlo por tercera vez, pero se puede, en cuyo caso quedará para el nuevo Congreso la aprobación final.

¿Y para el próximo gobierno la negociación?
Así es.

Fuente: www.sigloxxi.com


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