José Carlos Marroquín, que fuera hasta hace tres semanas jefe de campaña de Álvaro Colom, se ha visto obligado a abandonar Guatemala ante las amenazas de muerte recibidas. Ya se encuentra en Miami, donde lo esperaban su esposa y sus hijas.
Marroquín cuenta que recibía más de treinta llamadas al día que le instaban a salir al extranjero, además de coronas fúnebres y mensajes que le reprochaban «haber abierto de más la boca». Dijo tener enemigos dentro de su propio partido, pues allí atacó al crimen organizado e hizo un «esfuerzo muy grande» para evitar que los grupos criminales y del narcotráfico «se infiltraran en sus estructuras».
El periodista adelantó que su eventual regreso al país dependerá de los resultados de hoy, tras analizar si los responsables de las amenazas disponen de la protección de las instituciones de un Estado que muchas voces califican como «fallido».