Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 2 - 2005

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

8 años después de la paz oficial persiste la pobreza extrema
Por la redacción de Adital - Fortaleza, Brasil, 6 de marzo de 2005

Ocho años de paz oficial y aún muchas secuelas en la población. En Guatemala, los Acuerdos de Paz, firmados tras 36 años de conflicto interno, todavía no han sido suficientes para amenizar la pobreza extrema, la exclusión social y la discriminación. La evaluación es de la Red de Organizaciones Mayas (ROM) de Quiché que en un comunicado destaca la violencia del país, y la difícil situación de las viudas y de los huérfanos graves consecuencias de aquel período. Estos últimos no son atendidos por el Programa Nacional de Resarcimiento, como recomienda la Comisión para el Esclarecimiento Histórico (CEH).

Pasado el Día Nacional de la Dignidad de las Víctimas del Conflicto Armado Interno, en el último día 25 de febrero, el balance de la guerra interna hecho por CEH es asustador. Durante la guerra ocurrieron 669 masacres, de las cuales 324 pertenecen al departamento de Quiché, el 83 por ciento contra los pueblos mayas, atribuidas, mayoritariamente, a agentes del Estado, a grupos armados no identificados y a la guerrilla. Cifras avaladas por la ONU indican que más de 200 mil personas murieron y desaparecieron en el país durante el enfrentamiento armado

La ROM exige que el gobernador del departamento de Quiché apruebe de inmediato el Programa Nacional de Resarcimiento, firmado el 5 de noviembre del 2001 entre el presidente Alfonso Portillo y la Instancia Multiinstitucional por la Paz y la Concordia. Este Programa contiene varias medidas encaminadas a reparar las más graves violaciones a los der

echos humanos cometidas de manera sistemática contra las comunidades indígenas. La demanda de ROM incluye la aprobación de la Ley de Resarcimiento, la asignación de 300 millones de quetzales (US$ 39 millones) anuales en el presupuesto nacional, por 10 años, para el programa, y la participación de las víctimas en la toma de decisiones.

El proceso de reparación de daños comenzará por los pobladores de la comunidad de San Antonio Sinaché, en el norteño departamento de Quiché. San Antonio Sinaché sufrió tres incursiones del ejército guatemalteco, las cuales terminaron en cruentas masacres durante los años 80 del pasado siglo, el período de mayor represión castrense dentro de los más de siete lustros de guerra interna. Sólo en el municipio de Zacualpa, donde se ubica esa comunidad, han sido localizadas 138 osamentas de personas que hasta hace muy poco estaban incluidas en la relación de más de 200 mil muertos y desaparecidos como consecuencia de la beligerancia.

El programa también incluye la construcción de un monumento a los muertos y desaparecidos, la reconstrucción de un altar para oración y proyectos de vivienda. El PNR fue creado para una duración de 13 años con el propósito de que se cumplan todos los objetivos a largo y corto plazos, pero ha adolecido de financiamiento por parte de las autoridades. Ocho meses después de instalada la Comisión de Resarcimiento, el programa sólo ha recibido 3,9 millones de dólares que se invirtieron en trámites administrativos.

Por otro lado el gobierno también quiere utilizar el millonario fideicomiso para compensar económicamente a miles de ex paramilitares. Rosalina Tuyuc, presidenta de la Comisión Nacional de Resarcimiento (CNR), dijo a la prensa del país que los ex miembros de las Patrullas de Autodefensa Civil (ex PAC) no fueron afectados directos de la guerra y defendió indemnizar a quienes sufrieron la represión.

La decisión ha provocado controversia y rechazo entre los familiares y sobrevivientes de las atrocidades cometidas por el ejército. Para respaldar los proyectos a los ex patrulleros, el gobierno de Berger (presidente Óscar Berger) destinará 445 millones de quetzales (unos 58 millones de dólares) para el Fideicomiso Fondo Nacional para la Paz, creado desde 1992.

Fuente: www.adital.org.br - 040305


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.