La Corte de Constitucionalidad de Guatemala considera inconstitucionales
algunos aspectos de la Comisión que investiga -los
grupos clandestinos-. El presidente Berger debe asegurar
el avance de la lucha contra la impunidad.
El pasado viernes 6 de agosto, la Corte de Constitucionalidad
de Guatemala anunció su opinión sobre la inconstitucionalidad
de algunos aspectos del acuerdo firmado, en enero de 2004,
entre Naciones Unidas y el Gobierno de Guatemala relativo
al establecimiento de la Comisión de Investigación
de Cuerpos Ilegales y Aparatos Clandestinos de Seguridad
(CICIACS).
Para Amnistía Internacional (AI), la postura de la
Corte de Constitucionalidad pone a prueba la voluntad del
gobierno guatemalteco de acabar con la impunidad. "A
pesar de la opinión de la Corte, las victimas de abusos
y violencia generalizada en Guatemala necesitan soluciones
efectivas que combatan la impunidad. La responsabilidad de
asegurar que se encuentren las fórmulas políticas
y legales necesarias para avanzar la CICIACS recae sobre
el Presidente Berger", afirma AI.
Amnistía Internacional también espera que
la comunidad internacional mantenga su compromiso de apoyar
los esfuerzos de Guatemala para superar la impunidad y el
deterioro del respeto a los derechos humanos. "Los grupos
y activistas de derechos humanos en Guatemala deben ser reconocidos
por su valor y profesionalidad al promover una propuesta
tan creativa como la de esta Comisión para superar
los problemas de derechos humanos y combatir las actividades
ilícitas de los grupos clandestinos. El gobierno de
Guatemala debe reconocer el papel importante de éstos
y asegurar su participación completa en los espacios
de toma de decisiones que se establecerán para avanzar
el proyecto de la CICIACS" dijo AI.
Al haber propuesto la creación de la CICIACS, el
Gobierno de Guatemala reconoció que los grupos clandestinos
son un problema serio que ni el sistema judicial ni otras
instituciones estatales han sido capaces de resolver. "Si
el presidente Berger no actúa ahora con suficiente
ligereza y determinación para asegurar que la CICIACS
avance satisfactoriamente, correrá el riesgo de generar
la percepción de que su gobierno se ha sometido a
los intereses de los grupos clandestinos y el crimen organizado",
señaló Amnistía Internacional.
Información General
En enero 2003 el Procurador de los derechos humanos de Guatemala
hizo una propuesta formal al gobierno para crear la CICIACS.
En marzo de 2003, el gobierno de Guatemala remitió una
petición formal a las Naciones Unidas solicitando
la creación de la CICIACS. La ONU aceptó la
propuesta y en enero 2004, el gobierno de Guatemala y las
Naciones Unidas firmaron un acuerdo para constituirla.
Seis meses después de que Oscar Berger asumiera
la presidencia, solicitó opinión consultiva
sobre la Comisión a la Corte de Constitucionalidad.
El término "grupos clandestinos" se utiliza
para referirse a redes criminales que incluyen al sector
empresarial, empresas privadas de seguridad, delincuentes
comunes y miembros de pandillas. Las investigaciones preliminares
han implicado también a miembros de la policía
y miembros (activos y retirados) de las fuerzas armadas.
Estos grupos clandestinos están estrechamente relacionados
con el crimen organizado y con lo que se conoce como los "poderes
paralelos u ocultos", un grupo no oficial de individuos
poderosos, tanto civiles como militares, que se han infiltrado
en las estructuras del Estado. Estos poderes paralelos utilizan
sus puestos y contactos para controlar actividades ilegales
lucrativas, garantizarse inmunidad procesal y, mediante los
grupos clandestinos, intimidar a quienes amenazan sus intereses.
Se cree que muchos de los ataques, cada vez más abundantes,
contra defensores de los derechos humanos, aunque disfrazado
de delincuencia común, son obra de estos grupos clandestinos.