Represión en Guatemala en filme del Festival Internacional de Cine Independiente de Buenos Aires (BAFICI)
Por la redacción de Ansa - Buenos Aires, 13 de abril de 2010
"Llegó la hora de conocer verdades, el pasado no se olvida, aquí pasó la guerra, consecuencias mortales, aniquilamientos letales", dice un rap con el que comienza y termina el documental "La Isla, archivos de la tragedia", sobre la represión en Guatemala durante el conflicto armado de 1960 a 1996, que compite en la sección de derechos humanos del Festival Internacional de Cine Independiente de Buenos Aires (BAFICI).
Una explosión en las instalaciones de lo que fue la cárcel clandestina La Isla, en la capital guatemalteca, dio lugar en 2005 al hallazgo de archivos de la represión en los que constan seguimientos de personas, sesiones de torturas, fotos de encarcelados y fichas policiales de unas 200.000 personas. El cineasta alemán Uli Stelzner se adentra en esta historia de recuperación de la memoria en un país en el que el genocidio no fue juzgado, los acusados siguen en la calle e incluso aspiran a la presidencia, como lo hizo el general Ricardo Ríos Montt. Y los escuadrones de la muerte aún siguen actuando. Guatemala es, probablemente, el país en el que primero se utilizó la desaparición forzada de personas en América Latina.
De acuerdo con cifras oficiales, unas 200.000 personas murieron en el conflicto armado, mientras que 45.000 permanecen desaparecidas, 50.000 mujeres enviudaron y 500.000 niños quedaron huérfanos. El filme menciona, entre otros casos, el del dirigente Víctor Manuel Gutiérrez, en cuya ficha policial figuraba como "el primer comunista", lo que luego lo convirtió en uno de los primeros desaparecidos, junto a otras 28 personas, en 1960. Un espacio gris y beige, frío, de paredes de cemento, cajas de cartón de archivo en estantes, y una mesa a la que se sientan investigadores con barbijo, guantes y cofia para clasificar el material, es el lugar en el que se desarrolla la búsqueda de verdad, de responsables y del paradero de los desaparecidos. Entre las personas que llegan allí se encuentran los hermanos Verónica y Armando, quienes en los años de la represión fueron perdiendo a casi todos sus familiares -padre, hermano, cuatro tíos, seis primos, uno de ellos un niño de 11 años-, sufrieron la detención y presenciaron la tortura a sus seres queridos. El primero en desaparecer fue su tío Moisés, cuyo trágico final -su cuerpo fue hallado en un terreno con claras señales de tortura- fue manipulado por medios locales, que dijo que se había tratado del suicidio de un desconocido. Este aspecto establece paralelos con lo sucedido en muchos otros países de Latinoamérica: los crímenes del terrorismo de estado eran presentados por grandes diarios como consecuencia de "enfrentamientos" o acciones que desligaban de responsabilidad a militares y policías.
La falta de respuesta en los tribunales y la policía por lo sucedido con Moisés llevó a Armando, y luego a su padre y hermano -hoy desaparecidos- a las filas del Movimiento Revolucionario.
En el filme, de 85 minutos, Elias Barajona, ex vocero del Ministerio del Interior entre 1976 y 1980, precisa que además de asesores militares estadounidenses, había en el país argentinos, chilenos y uruguayos. También dice que Israel contribuyó con aviones Avatar, de uso civil, pero que fueron artillados. Con ellos se hicieron los vuelos de la muerte, como sucedió en los países del Cono Sur, para arrojar a los detenidos al mar. De estos hechos se descubrieron documentos que los prueban.
El respaldo de Estados Unidos a estos crímenes, cometidos tanto por fuerzas gubernamentales como por escuadrones de la muerte, queda claro en reportes de la embajada norteamericana en el país y del Departamento de Estado desclasificados. "El asesinato, la tortura y las mutilaciones de nuestra parte son aceptables, siempre y cuando las víctimas sean comunistas", subraya una comunicación de la embajada estadounidense incluida en el documental.
Otra ficha mostrada en el filme es la del embajador español, Maximo Cajal, donde aparece su salida del país tras uno de los hechos que mayor trascendencia tuvo sobre la represión. Un grupo de campesinos y estudiantes tomó la embajada en 1980 para denunciar las matanzas en las aldeas. Fueron quemados vivos en un hecho que fue atribuido a la policía.
Entre los muertos se encontraba Vicente Menchú, dirigente indígena y padre de la premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú. Entre los sobrevivientes había un indígena que fue asesinado al día siguiente y con cuyo cuerpo apareció un cartel que emulaba al otro sobreviviente, el embajador. "Cajal, comunista, te ocurrirá lo mismo", decía la leyenda, lo que fue motivo para que el gobierno español lo sacara del país y rompiera relaciones con Guatemala. "Tu nación se llenó de violación, ejecución, desaparición, cuántas almas tendidas, tantas muertes conocidas, el tiempo corre y vuela, bienvenido a la realidad guatemalteca, después de tantos años, se abren páginas oscuras, tantos caídos claman justicia desde las alturas", sigue el rap.
El filme compite con otros 12, la mitad latinoamericanos, en la selección de derechos humanos, cuyos jurados son los coineastas Anahí Berneri, Jim Finn y Daniel Rosenfeld.
La 12 edición del BAFICI comenzó el miércoles 7 y concluirá el domingo, para cuando se habrán proyectado 422 cortos y largometrajes.
Fuente: www.ansa.it |