Marcha del Primero de Mayo
abarrota las calles de la ciudad
Por
José Pelicó e Ileana Alamilla - 1 de mayo
de 2004
Niños, mujeres y hombres, trabajadores del campo y la ciudad,se unieron
este sábado, para conmemorar el Primero de Mayo, Día Internacional
del Trabajo, donde las principales consignas fueron exigir a los patronos y al
estado que respeten los derechos laborales de los empleados públicos y
privados, así como rechazar el alto costo de la vida y las políticas
neoliberales.
“Hemos superado las marchas de otros tiempos, pues aproximadamente
unas 50 mil personas recorren las calles”, dijo Luis
Chávez, líder de la Coordinadora Nacional Sindical
y Popular (CNSP), que encabezaba la manifestación.
En un ambiente de calma,los miles de trabajadores, obreros,
campesinos, sindicalistas, mujeres y niños gritaron
consignas en contra de las políticas del gobierno del
Presidente Óscar Berger, en cuyo mandato se ha agudizado
el alto costo de la vida.
Los manifestantes pidieron a las autoridades que frenen el
incremento al precio de los servicios básicos, como
el agua, la luz y los productos de la canasta básica,
sin embargo se mostraron pesimistas pues “el Mandatario
Berger es un empresario que responde únicamente a los
intereses del sector privado”, pero advirtieron que si
no hay un control de la situación la ingobernabilidad
se incrementará y el pueblo tomará medidas de
hecho.
La marcha, que inició su recorrido en el monumento
al trabajo, zona 5, tuvo como protagonistas a miles de niños
y niñas, que laboran en el sector informal, a quienes
no se les ha dado la oportunidad de acceder a la educación,
por lo que se exige que se cumpla con sus derechos fundamentales,
señaló Jairo Gonzáles, director del Programa
Educativo del Niño, Niña y Adolescente Trabajador.
Temas como el Tratado de Libre Comercio, la corrupción,
la inseguridad, la falta de educción y salud, fueron
otros de los aspectos criticados por los sindicalistas y campesinos,
quienes calificaron los 100 días del gobierno de Berger
como represivos, principalmente en el campo, donde se han dado
desalojos violentos y capturas en contra de los labriegos,
que reivindican la tenencia de la tierra.
Los líderes se solidarizaron con los 45 ex empleados
de la empresa Pepsi Cola, quienes están ubicados en
una parte de la Plaza de la Constitución, desde hace
más de un año, en demanda de su reinstalación,
debido a que fueron despedidos sin ninguna justificación.
Partidos políticos de izquierda, como la Alianza Nueva
Nación (ANN) y la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca
(URNG) se sumaron a la conmemoración del Día
Internacional del Trabajo, en señal de apoyo a las luchas
reivindicativas de los ciudadanos.
Por su parte, los sectores populares de la provincia coincidieron
en el llamado a “cerrar filas”, fortalecer la organización
sindical, campesina e indígena, romper la cultura de
silencio y encarar la lucha porque sean escuchadas sus reivindicaciones.
Tomado de CERIGUA - www.cerigua.org |