Consternación, dolor y tristeza manifiestan los pobladores de las comunidades de San Isidro y San Antonio las Minas, luego de que fueran quemadas sus viviendas, durante el desalojo efectuado por las fuerzas de seguridad, en la zona núcleo de la Sierra de las Minas, en Los Amates, Izabal.
Timoteo Méndez, quien estuvo al frente de las negociaciones, para que las familias fueran reubicadas, señaló que los elementos especiales de la Policía Nacional Civil (PNC) ingresaron de forma sorpresiva e interrumpieron la celebración de la fiesta patronal en honor a San Antonio y, sin leer ninguna orden de desalojo, procedieron a quemar sus casas.
Estamos tristes, ya que es doloroso que la policía haya incendiado nuestros hogares, con los pocos enseres que poseíamos, así como la cosecha de maíz y frijol, mientras que ninguno de los habitantes puso resistencia, afirmó Méndez.
Otro vecino, quien pidió no ser identificado, por temor a represalias, dijo que los niños y niñas son los que sufren las peores consecuencias, porque además enfrentan un trauma psicológico, al ver que los agentes de seguridad actuaron sin piedad contra personas humildes.
Pedro Méndez, técnico del Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP), confirmó que los vecinos y vecinas no se opusieron al desalojo, aunque cuando se acercaban a la comunidad escucharon algunos disparos, pero no hubo ningún ataque directo contra el equipo especial de la PNC.
Herculano Pop, Auxiliar de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), en este departamento, lamentó la situación, ya que además tuvo información que la noche del desalojo algunas familias pasaron en el campo, bajo la lluvia, con lo que se pone en riesgo la salud de los niños y niñas.