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Maldonado Aguirre ¿La tercera es la vencida?
Por Gustavo Illescas - Guatemala, 14 de mayo de 2015

centro de medios independientes

El ahora magistrado se inclinó por la derecha. La derecha extrema.

Otto Pérez Molina busca por tercera vez terminar con la incertidumbre de navegar sin copiloto. Desde que envió la primera lista de la terna para escoger a su vicepresidente, dos veces ha recibido un rechazo: falló con su Ministro de Trabajo, y luego con uno de sus diputados estrella, Oliverio García Rodas. El tercer intento da la impresión de ser la propuesta más seria: el magistrado de la Corte de Constitucionalidad, Alejandro Baltazar Maldonado Aguirre. Los ojos de la Embajada de EEUU están sobre el sustituto, quien podría correr la misma suerte de veto que García Rodas. Asimismo, los ojos de la indignación social velan porque el antídoto no salga peor que la enfermedad de la corrupción que cubre buena parte del Estado.

Un origen en la extrema derecha

Maldonado Aguirre inició su carrera política en medio de la polarización que se vivía durante la guerra fría. Se era de derecha o de izquierda. Pocos escogían las medias tintas. El ahora magistrado se inclinó por la extrema derecha: desde inicios de los sesentas fue parte del partido Movimiento de Liberación Nacional (MLN), el llamado partido de la violencia organizada, según sus mismos fundadores. Como parte del MLN fue diputado de 1966 a 1970.

En ese partido Maldonado Aguirre conoció a Álvaro Arzú Irigoyen, ahora Alcalde capitalino. Ambos se salieron del MLN a finales de la década de 1970, cuando fueron expulsados por el todopoderoso dirigente emelenista Mario Sandoval Alarcón -el padrino de los escuadrones de la muerte-, cuando pertenecían al ala profesional del MLN y tenían acervamientos con la derecha “moderada” de la Democracia Cristiana. Ambos afianzaron sus vínculos a lo largo de la historia. Con ellos también fue expulsado Edmond Mulet.*

Maldonado Aguirre fue Ministro de Educación durante el gobierno militar de Arana Osorio (1970-1974). Protagonizó un debate televisivo contra su opositor, el socialdemócrata Manuel Colom Argueta, previo a las elecciones de 1978. Según las posturas de la época, el debate representaba a las figuras clave de la izquierda y la derecha del país. En el siguiente video se retrata la posición del ahora candidato de Pérez Molina a la vicepresidencia.

En 1982 concursó como candidato a la presidencia por el Partido Nacional Renovador (PNR), una escisión menos al extremo del MLN, en alianza con la Democracia Cristiana (DC), para dar paso a la Unión del Centro Democrático (UCD), donde resaltaba la figura de Vinicio Cerezo. De esa cuenta, luego de los golpes militares de Estado que dio paso a la transición a gobiernos civiles, fue diputado de la Asamblea Nacional Constituyente en 1984. Con la entrada del gobierno de Cerezo fue electo por primera vez como magistrado de la Corte de Constitucionalidad (CC, 1986-1991).*

Durante el gobierno de Álvaro Arzú fue nuevamente electo magistrado (1996-2001). En la legislatura del proempresarial Óscar Berger (2004-2008), Maldonado Aguirre fue electo diputado por el Partido Unionista (PU) de Álvaro Arzú y en 2005 ocupó la vicepresidencia del Congreso. El PU emula la consigna del extremista MLN: “Dios, Patria, Libertad”.

Apagafuegos de la Justicia

Gracias a su capacidad discursiva para moderar los planteamientos de la extrema derecha, Maldonado Aguirre ha sido llamado en varios momentos de su vida a relajar las tensiones que han provocado las acciones violentas del Estado y las crisis políticas que ellas suponen. Fue nombrado representante de Guatemala ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) durante los gobiernos militares de Kjell Laugerud García y Romeo Lucas García (Nueva York, EEUU, 1974-1976; y en Ginebra, Suiza, 1978-1980). El objetivo del proyecto militar para esta representación era tratar de minimizar a nivel internacional las acusaciones a las que Guatemala estaba siendo sometida por graves violaciones a los derechos humanos durante las dictaduras militares: en 1977 el ejército de Guatemala fue calificado como violador de los derechos humanos por parte del presidente de EEUU James Carter, y lo sancionó suspendiendo la ayuda militar, aunque de manera “no oficial” siguió cooperando.

Más adelante en su carrera, mientras era magistrado de la CC durante el gobierno de Arzú, se le señaló de haber retrasado por un año la resolución que permitió continuar con las investigaciones del Caso Gerardi, asesinado en abril de 1998. Se dice que el entonces presidente Arzú influyó a través de la CC para detener la investigación contra Byron Lima Oliva, quien desde 1993 era parte del Estado Mayor Presidencial (EMP) y parte del escuadrón antisecuestros de Arzú. Su padre, Byron Disrael Lima Estrada, también acusado por la muerte de Gerardi, operaba tras bambalinas en el EMP de Arzú.

Maldonado Aguirre fue electo nuevamente magistrado de la CC en 2006, período durante el cual realizó la redacción de la resolución que evitó la extradicción de Ríos Montt a España para ser juzgado por genocidio y terrorismo. En la elección de CC 2011, Maldonado Aguirre fue reelecto por el Congreso tras contar con el apoyo de los grandes empresarios y del Partido Patriota (PP), que además logró meter como magistrado a Roberto Molina Barreto, electo por una Corte Suprema de Justicia (CSJ) donde los grandes empresarios contaban con al menos 5 magistrados afines.

La coincidencia de votos en la CC entre Maldonado Aguirre y Molina Barreto se ve reflejada en dos polémicas resoluciones entre mayo de 2013 y mayo 2014: primero votaron a favor (3-2) de anular la sentencia por genocidio y un año después por la reducción del mandato constitucional de Claudia Paz y Paz al frente del Ministerio Público.

Seis meses después la confluenciavolvió a presentarse: tras una polémica elección de jueces y magistrados para dirigir la justicia del país, votaron a favor de que las cortes fueran integradas por abogados señalados de tráfico de influencias, según señaló la CICIG y la Embajada de Estados Unidos. En esa ocasión, Maldonado Aguirre junto a Molina Barreto promovían al letrado de la CC Manuel Reginaldo Duarte Barrera para ser electo magistrado de la CSJ. Duarte Barrera ingresó a la nómina de 26 aspirantes a la CSJ tras recibir el apoyo de los comisionados del CACIF y el PP, sin embargo el Congreso lo eligió como suplente.

Tanto Maldonado Aguirre como Molina Barreto y el magistrado Pérez Aguilera (más cercano a López Villatoro, el Rey del Tenis, y el Partido Patriota) fueron los que ratificaron el 19 de noviembre de 2014 la actual CSJ y CA, electa por la alianza PP-Lider desde el Congreso. (Los votos disidentes de esta resolución fueron los de Gloria Porras y Juan Carlos Medina Salas). Los tres magistrados argumentaron que no se detectó ninguna anomalía en las Comisiones de Postulación, pese a las marchas de oposición y a la renuncia de varios magistrados de Salas de Apelación y jueces de carrera.

Varios de estos magistrados, como Blanca Stalling (quien supuestamente había sido vetada por la Embajada de EEUU), están siendo señalados en la actualidad de favorecer al pacto de impunidad que pretende proteger los actos de corrupción de funcionarios del actual gobierno en Caso SAT. ¿Tendrá Maldonado Aguirre la capacidad de permitir la depuración de un sistema de justicia que él avaló? ¿Será capaz de hacer eco las demandas de un movimiento ciudadano de indignación en crecimiento?

¿Será la tercera la vencida?

Por lo pronto, ninguna de las propuestas lanzadas por el presidente Pérez Molina parecen llenar las expectativas de la sociedad civil y las organizaciones sociales. Pero eso podría parecer poco importante para un Congreso con intereses un tanto distintos y un gran empresariado interesado en terminar con este momento incómodo.

La trayectoria de Maldonado Aguirre hace pensar que su papel no será la de un muñeco gris de papel, como el ministro de Trabajo, Carlos Contreras, ubicado como relleno. Que haya aceptado ser parte de la terna apunta a una posibilidad real de ser escogido. De caer Pérez Molina, Maldonado lograría uno de los sueños que lo acompañan desde la década de los setenta: ser presidente del país. En su carrera ha demostrado ser una pieza clave para solucionar las crisis de los principales grupos de derecha. Evitar la extradición de Ríos Montt, anular la sentencia del juicio por genocidio, la salida de Claudia Paz del MP y la elección de las cortes son los mejores ejemplos.

Maldonado resuelve crisis para la derecha, y esa puede ser su mejor carta. Faltará ver si la Embajada norteamericana, que rechazó la candidatura de García Rodas, dará luz verde para que la incertidumbre actual finalice, aunque se duda que esta decisión de cúpulas sea suficiente para desinflar las movilizaciones programadas para este sábado 16 en varias partes del país y mermar el sentimiento de indignación que aflora de cara a #OtraGuatemalaYa.

*Párrafo actualizado a las 07:30 am del 14/05/15.

Centro de Medios Independientes - CMI


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