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La paz no ha erradicado la violencia
Por Francisco Hernández Cáceres - San Salvador, 23 denoviembre de 2004

A casi una década de los Acuerdos de Paz en Guatemala y justo cuando la ONU termina de verificar su cumplimiento, ese país está invadido por la violencia, corrupción, desigualdad, criminalidad y débil estado de derecho, de acuerdo con el director de la oficina de la ONU en el país.

La violencia en Guatemala

Estas son las cifras oficiales de violencia de enero a octubre de este año:

2,764 muertes violentas
4,281 lesionados
5,328 robos de autos
778 robos a comercios
44 secuestrados
1.8 millones de armas ilegales


A pesar de que la ONU opina que el país todavía tiene que enfrentarse a duros problemas como la seguridad o la desigualdad, dicha organización ha decidido terminar su misión en Guatemala, convencida de que ahora le toca al país "abrir una nueva fase en el mantenimiento de la paz".

"Hay gran variedad de desigualdades sociales, muchas personas temen por su seguridad, la discriminación a líneas étnicas, culturales y lingüísticas prevalece", aseguró Kofi Annan, Secretario de la ONU. Annan también resaltó que Guatemala se ha "quedado corta" en sus obligaciones de pagar indemnizaciones a víctimas de guerra e incrementar sustancialmente los impuestos, para pagar por inversiones sociales muy necesitadas.

La Misión de Naciones Unidas para Guatemala, MINUGUA, se creó en 1994 para velar por que el Gobierno y la guerrilla cumplieran un acuerdo de respeto a los derechos humanos. Debía terminar sus verificaciones en 1997, un año después de la firma de los acuerdos, pero tuvo que permanecer hasta este año debido a la inestabilidad gracias a las luchas por el poder en el ejército, el sector privado y el crimen organizado.

"El país todavía tiene ante sí grandes desafíos: terminar con la corrupción, la desigualdad, la criminalidad y el débil estado de derecho, que son males generalizados. Las reformas profundas de los Acuerdos de Paz se han quedado rezagadas, y no están a la par de otros avances", afirma Tom Königs, director de MINUGUA.

El mal que no acaba

Guatemala ha sufrido de un pasado sangriento, marcado por los crímenes de la brutal dictadura militar de Ríos Montt, entre marzo de 1982 y agosto de 1983. Han sido casi cuarenta años de conflicto, que dejaron cerca de 200,000 víctimas, principalmente indígenas y campesinos, y destruyeron más de 440 aldeas.

Ahora, la misión de MINUGUA ha llegado a su fin, pero, según el último informe de la ONU, los guatemaltecos continúan sufriendo sus problemas estructurales, acentuados por la dictadura.

Los acuerdos no han cambiado estructuralmente la situación guatemalteca, contrario a lo que se esperaba. De hecho, los índices de violencia en el país han alcanzado niveles altísimos en los últimos tres años. Basta con ver las tasas de fallecimientos de los últimos tres años. Solo en los primeros nueve meses de 2004, murieron en forma violenta en Guatemala más de 3 mil personas, según estadísticas de los cuerpos de socorro.

Además, el número de mujeres fallecidas de forma violenta en lo que va de 2004 ya se eleva a 400, y supera al total de 2003, cuando hubo 385, y al de 2002, en el que fue de 317.

La Policía Nacional Civil de Guatemala indica que hasta agosto se habían registrado en todo el país 2 mil 764 homicidios, de los cuales 2 mil 238 fueron causados por arma de fuego y 323 por arma blanca. En ese mismo periodo, 4 mil 281 personas fueron lesionadas en hechos violentos, 2 mil 756 por arma de fuego y mil 145 por arma blanca.

Asimismo, fuentes del Ministerio Público guatemalteco revelan que en los primeros ocho meses del año, 44 personas han sido secuestradas.

Los altos índices de inseguridad llevaron al Ministerio de Gobernación guatemalteco a iniciar el Plan Cruzada contra la Violencia -en julio pasado- y más recientemente el Plan de Abordaje de Autobuses -en octubre-. Con estos intentos, busca finalizar la ola de violencia y criminalidad que afecta a la sociedad guatemalteca.

Pero para Nery Rodenas, de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobizpado, los planes de seguridad del Gobierno son "cosméticos" porque "sólo son para mejorar su imagen, pues los problemas de fondo, como la impunidad, no han sido atacados".

Fuente: www.elfaro.net


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